A ocho días del comienzo del Australian Open, Carlos Alcaraz y Jannik Sinner participaron en una exhibición realizada en Corea del Sur donde ambos dejaron grandes puntos, hicieron divertirse al público surcoreano y el español se terminó llevando la victoria por 7-5, 7-6(6).
El duelo tuvo todos los ítems que se demanda en una exhibición. Hubo puntos solo de pelotas cortadas, de ángulo a ángulo, o de ver quién le pega más fuerte a la pelota. Todo ello mientras se producían algunos peloteos con buen ritmo entre los dos.
El encuentro, llevado a cabo en Seúl, se disputó en una cancha de moqueta con la que nunca se habían encontrado antes los dos mejores tenistas del planeta, ya que la ATP prohibió jugar en esa superficie en 2009. La decisión de los organizadores del evento dificultó los movimientos de Alcaraz y le dio algún un susto a Sinner, que se resbaló a mediados del primer set.
“Jannik, terminamos la temporada jugando juntos, comenzamos la temporada jugando juntos, así que espero que esta temporada sea tan buena como la del año pasado… Te mereces lo mejor, todo lo mejor para ti, para tu equipo y, como dice nuestro equipo, espero verte el domingo (haciendo referencia a enfrentarse en la final del primer Grand Slam del año)”, dijo Alcaraz tras la finalización del encuentro.
Según informó el medio italiano La Gazzetta dello Sport, tanto el italiano como el español se llevaron una suma de dos millones de euros por jugar la exhibición, casi un equivalente a lo que otorga el Australian Open 2026, que tendrá un premio de € 2.400.000 para el campeón.
En la mayoría de las exhibiciones de tenis, algún niño que está oficializando de alcanzapelota o se encuentra en las primeras filas del estadio suele jugar un punto contra alguno de los tenistas que participan en el evento y en esta oportunidad no hubo excepción.
En un momento del segundo set, Sinner decidió dejarle su raqueta a un niño coreano. Sin embargo, lo que llamó la atención del público es que este consiguió ganarle el punto a Alcaraz.

Con una gran derecha paralela, el niño demostró que tenía talento y dejó sin palabras también a los dos tenistas. Si bien se trató de una exhibición, el punto ganador contó en el score y benefició al italiano.
Previo a la exhibición, Alcaraz y Sinner se enfrentaron en un deporte diferente al que practican desde que son niños: fueron grabados este viernes jugando al ping pong ante una multitud de fanáticos.
Luego de jugar 13 puntos, el español se llevó el triunfo por 7-6 ante el italiano. La particularidad de este encuentro es que algunos de esos puntos los jugaron con un fanático como su compañero.
De cara al primer Grand Slam de la temporada, Alcaraz mantendrá el N°1 del mundo ante cualquier resultado suyo y del italiano ya que solamente defiende 400 puntos, mientras que Sinner defiende 2000 del título obtenido el año pasado.
El español buscará en Melbourne ganar el último Grand Slam que le falta y ser el segundo tenista en actividad que lo consigue (Novak Djokovic lo logró en 2016). Por su parte, Sinner recién contará con una importante ventaja después de Australia ya que no defenderá más puntos hasta mayo.



