El presidente Donald Trump firmó un decreto para poner bajo protección especial los activos venezolanos, incluidos los ingresos petroleros, depositados en Estados Unidos para que no puedan ser embargados.
La orden de emergencia, firmada el viernes pero de la que recién se informó este sábado, enfatiza que la explotación de las vastas reservas de Venezuela fue un objetivo clave de Estados Unidos tras el derrocamiento de Nicolás Maduro y sirve para «promover los objetivos de la política exterior estadounidense», declaró la Casa Blanca en un comunicado.
Con este decreto, Trump busca impedir que tribunales o acreedores incauten el producto de la venta de petróleo venezolano depositado en cuentas del Tesoro estadounidense, explicó la Casa Blanca.
La medida establece que ese producto debe utilizarse en Venezuela para contribuir a la creación de «paz, prosperidad y estabilidad» y que constituye «propiedad soberana del país», depositada en fideicomiso por Estados Unidos para fines gubernamentales y diplomáticos.
Varias compañías petroleras mantienen desde hace tiempo reclamos contra Caracas. Exxon Mobil y ConocoPhillips, por ejemplo, abandonaron Venezuela hace casi 20 años tras la nacionalización de sus activos decretada por el entonces presidente Hugo Chávez y aún adeudan miles de millones de dólares. La orden de Trump no menciona a ninguna compañía en particular.
Chevron es la única firma estadounidense en la actualidad con licencia para operar en Venezuela.
Con la orden ejecutiva, Trump declaró una emergencia nacional «para proteger los ingresos por petróleo venezolano en cuentas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de embargos o procesos judiciales», según indicó la Casa Blanca.
«El presidente Trump está evitando la incautación de los ingresos petroleros venezolanos que podría socavar los esfuerzos críticos de Estados Unidos para asegurar la estabilidad económica y política en Venezuela», añadió.
Sancionado por Washington desde 2019, Venezuela posee alrededor de una quinta parte de las reservas de petróleo del mundo y fue en su momento un importante proveedor de crudo a Estados Unidos.
El decreto se da una semana después de que Estados Unidos realizara un operativo para capturar a la fuerza al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, y llevarlos a Nueva York para ser juzgados por narcotráfico. En el operativo murieron agentes de seguridad venezolanos y cubanos.
En tanto, al recibir el viernes a ejecutivos de una veintena de petroleras en la Casa Blanca, Trump dijo que Estados Unidos va a «tomar la decisión» sobre qué empresas van a entrar a Venezuela.
«Ustedes están negociando con nosotros directamente», aseguró el mandatario, quien garantizó seguridad.
Previamente aseguró en una entrevista que esas empresas están dispuestas a invertir hasta «100.000 millones de dólares», en Venezuela pero tal cifra no fue mencionada en el encuentro, en el que primó la cautela.
Venezuela apenas extrae un millón de barriles diarios, menos de un tercio de sus mejores épocas.
El director ejecutivo del gigante ExxonMobil, Darren Woods, afirmó en la cita con Trump que «es imposible invertir» en el país caribeño mientras no cambien sus sistemas comercial y legal.



