Con un gol y una asistencia, Victor Osimhen, figura de Galatasaray y de paso arrollador en Napoli hasta mediados de 2025, le alcanzó a Nigeria para tumbar a Argelia con un 2 a 0 este sábado en Marrakech. Así, las Águilas alcanzaron las semifinales de la Copa Africana de Naciones, etapa en la que se enfrentarán con el anfitrión, Marruecos. Para los especialistas será una suerte de final anticipada.
La selección de Argelia, la primera rival de la Argentina en el próximo Mundial, tuvo una deslucida tarea. El conjunto dirigido por el bosnio Vladimir Petkovic no tuvo frescura, energía ni sustento para dar vuelta la historia.
Osimhen, que resolvió el partido, suele usar una máscara de protección, secuela de una grave lesión facial sufrida en noviembre de 2021, en un choque de cabezas contra un defensor de Inter que le causó fracturas en un pómulo y la cuenca de un ojo. Fue operado y le insertaron placas y tornillos.
“Hombre del partido”
El delantero suele bromear con el tema. “A veces me preguntan por qué uso esa máscara. Pues porque si no la uso, el defensor me reconoce y corre más. Con máscara creen que soy un superhéroe y se confunden. Todo es estrategia. Además, da estilo. No todos pueden marcar goles y parecer villanos de película al mismo tiempo. Yo nací para entretener”, contó.
Nigeria dominó la primera parte en Marrakech sin anotar pero encarriló su pase en la segunda mitad con un salto colosal de Osimhen para marcar de cabeza, a los dos minutos. El mejor jugador de África en 2023 se mostró a continuación generoso para asistir a Akor Adams, que con un par de amagues y sangre fría dejó en el camino a Luca Zidane, el arquero que no había recibido goles en el torneo hasta este sábado. Todo un mérito.
Subcampeón hace dos años frente a Costa de Marfil, Nigeria llegó a Marruecos dolido por su fracaso en la clasificación para el Mundial, pero ahora sueña con conquistar su cuarto título de campeón continental. No se intimidó ante más de 30.000 espectadores en Marrakech, casi completamente volcados hacia la selección de Argelia, país limítrofe con Marruecos. Una prueba para lo que espera a los nigerianos este miércoles, en la semifinal que se desarrollará en Rabat, frente al local.
La única llegada más o menos clara de los argelinos ocurrió en la segunda mitad, cuando el delantero Fares Chaibi, de Eintracht Frankfurt, remató y el balón pegó en un brazo del defensor nigeriano Semi Ajayi. El árbitro senegalés Issa Sy no lo consideró infracción y el VAR dejó pasar la acción.
No produjo más que eso el que será el primer adversario del campeón mundial en Estados Unidos-Canadá-México 2026, el martes 16 de junio a las 22 en el Arrowhead Stadium de Kansas, por el grupo J. Bueno, en rigor algo más produjo: unos arremolinamientos posteriores al encuentro, producto de enojos. El arquero Zidane, hijo del campeón mundial francés Zinédine, se empujó con algunos contrincantes, y luego varios argelinos rodearon en protesta a la terna arbitral, que no había concedido el penal por aquella mano.
Tumulto tras el desenlace, con Zidane involucrado
En tanto, esta semana se cumple un año desde que Eric Chelle, ex jugador y ex entrenador de Mali, asumió el mando de Nigeria, que en este momento trata de mantener la concentración en medio de mucho ruido extradeportivo. El director técnico marfileño restó públicamente importancia a las insinuaciones de una pelea de Osimhen tras la victoria de los octavos de final, cuando la estrella pareció enfadarse con un compañero que no le dio el balón.
El delantero de Galatasaray fue sustituido y no participó en las celebraciones por la victoria con sus compañeros sobre el césped. “Es nuestro hombre número 1, todo el mundo lo sabe. Delantero top, jugador top; lo demás no es realmente importante”, comentó Ademola Lookman, atacante de Atalanta.
Sin embargo, los preparativos de las Águilas para este partido fueron eclipsados por informes sobre una disputa por los premios. Múltiples fuentes afirmaron en los últimos días que el equipo no había recibido el dinero prometido tras sus primeros cuatro encuentros en el campeonato.
Compacto de Nigeria 2 vs. Argelia 0
Esta situación dio lugar a hablar de un boicot a los entrenamientos, pero este jueves se informó que el problema se había resuelto. El presidente de la Federación Nigeriana de Fútbol, Ibrahim Musa Gusau, fue enérgico: “Los pagos habían sido procesados”.
Un portavoz de la selección confirmó a la agencia AFP que el equipo estaba entrenándose, según lo previsto, en Marrakech, mientras Chelle y sus dirigidos pensaban en Argelia. El escollo fue superado. Y ahora, Nigeria está a un partido de la final continental.
Liderado por Mohamed Salah, Egipto eliminó con un 3-2 al vigente campeón, Costa de Marfil, este sábado en Agadir. En su semifinal se citará con Senegal, el miércoles en Tánger.
Los Elefantes, coronados en su casa hace dos años al término de una epopeya imposible, se despidieron de la competencia. Y los Faraones, al límite desde el comienzo del torneo, quedaron a dos triunfos de llevar su récord de trofeos continentales a ocho. Por cierto, terminaron sufriendo en un duelo electrizante de los cuartos de final.
Se pusieron al frente a los 4 minutos con un tanto de Omar Marmoush y a los 32 quedaron 2-0 en una jugada de córner lanzado por Salah. Muy discreto hasta entonces, el delantero de Manchester United puso el balón en la cabeza de Rami Rabia. Ahora sin la velocidad de sus mejores años, el capitán todavía cuenta con su notable ejecución de pelota, decisiva.
Costa de Marfil recortó diferencias a los 40 con un gol de Ahmed Fatouh en contra, pero Egipto recuperó la diferencia gracias a Salah, que se adelantó a Ghislan Konan y marcó con el exterior del pie izquierdo a los 7 de la mitad final.
Guela Doué, hermano de la estrella de PSG Désiré Doué –integrante de la selección de Francia–, inventó un taco en una jugada llena de rechazos para meter a los Elefantes en el partido a los 28, pero Egipto aguantó con oficio las embestidas marfileñas y obtuvo el pase a las semifinales.



