LIMA, Perú.– Sonrisa de oreja a oreja, puño en alto y un ‘¡vamos!’ al viento, mientras sus colegas argentinos lo empapan en agua. El festejo de Mateo Pulcini, el campeón del Latin América Amateur Championship (LAAC) 2026, es más de alivio que de euforia. Tras una jornada interminable, que comenzó con casi dos horas de retraso por la niebla que cubrió el campo de juego del Lima Golf Club, en el barrio San Isidro de esta ciudad; doblegó al venezolano Virgilio Paz Valdes en la segunda ronda del playoff, y jugará tres majors este año porque se clasificó al Masters de Augusta, el US Open y The Open. Además, recibirá exenciones para The Amateur Championship y el U.S. Amateur Championship.
La definición más pareja de la historia del campeonato merecía un final cerrado. De los 10 jugadores de siete países que empezaron la última vuelta en una diferencia de apenas cinco golpes, hubo quienes se bajaron de la pelea más rápido de lo previsto y llegaron a los últimos hoyos sin chances. Entre ellos los tres líderes; es decir, los que conformaron el último grupo de la salida: los argentinos Segundo Oliva Pinto y Andrés Schönbaum (h) y el brasileño Eduardo Matarazzo.
Así, se le abrió la puerta a Pulcini y Paz Valdes, quienes empataron en 275 golpes después de los 72 hoyos y disputaron una muerte súbita en un hoyo 18 rodeado de público expectante por conocer al nuevo ganador.
Mateo, que había firmado una última vuelta de 68 (-2), estuvo a centímetros del título y a un tiro de perderlo todo. En el último hoyo de la cuarta vuelta tuvo un putt para ser campeón. Si bien no era sencillo porque estaba a varios metros, la pelota pasó muy cerca y lamentó profundamente la oportunidad que se le escapó. Mucho mayor fue la desazón cuando, en el primer hoyo de desempate, salió muy mal desde el tee y la pelota le quedó entre dos árboles. Su rival, en contrapartida, se acercó mucho más al green en dos golpes y tuvo el trofeo en sus manos después del tercero. Pero el argentino, sin margen de error en su cuarto impacto, acertó desde cinco metros y se dio una vida más. Antes, había tenido un arrojo de valentía al jugársela entre la arboleda.
En el segundo hoyo de playoff, ambos tuvieron una mala salida. La diferencia fue que el cordobés de Río Cuarto hizo un gran segundo tiro y el venezolano, radicado en los Estados Unidos, donde estudia y entrena para la Universidad de Missouri, mandó su pelota abajo de una planta que estaba detrás del público, tras un tiro muy desviado a la izquierda desde el tee. El venezolano salió de ese cantero cercano al Club House con un impacto largo y, prácticamente, le sirvió la corona a Pulcini que, esta vez, no dejó pasar su oportunidad.
Mateo tiene como ídolo a Ángel Cabrera. No solo es cordobés como él, sino que es un biotipo de jugador parecido, con desparpajo y cierta impaciencia para desempeñarse en la cancha. Hasta su coronación en el LAAC se asemeja a la del ‘Pato’ en el Masters de Augusta en 2009. Como Pulcini, en el hoyo 10 del playoff, contra Kenny Perry y Chad Campbell, el ‘Pato’ se encontró con la pelota en una posición muy compleja, entre los árboles al igual que Mateo, a unas 180 yardas del hoyo. En una decisión muy audaz, arriesgó por un pequeño hueco entre la vegetación y el golpe fue vital para la posterior coronación.

Pulcini, en la conferencia de prensa, reconoció ante la consulta de LA NACION que no tiene muy presente la jugada del ‘Pato’ porque no es de mirar videos, pero dejó en claro que la conoce: “Yo nunca vi ese playoff, no soy mucho de ver golf. Si estoy con mis amigos hablando, sí, pero no repeticiones. Me acuerdo del hoyo 10, pero no soy mucho de ver golf, sino que me gusta más jugarlo”.
A la vez, recordó cuando se dio el lujo de jugar a su lado: “No fue una vuelta para nada buena, jaja. Pero el ‘Pato’ me cayó súper bien. Una persona súper atenta. En el hoyo 1 me dijo que hice un buen tiro y no podía creerlo. Después, me empezó a hablar muy interesado en lo que hacía y en las marcas que usaba. Me dio consejos y se notaba que era muy amigable. Ya verlo a él era ‘wow’”.
Pulcini jugó por tercera vez el campeonato más relevante de Latinoamérica para golfistas amateurs y terminó la última ronda con 275 golpes, cinco bajo el par. Así, tiene una marca que valida su solidez: en las 12 rondas que jugó en el LAAC logró un resultado igual o inferior al par.
En 2025, en el Pilar Golf Club, había quedado muy cerca del título con un sexto puesto junto al paraguayo Erich Fortlage y el puertorriqueño Jerónimo Esteve. El resultado, negativo para él porque aspiraba a ganar, lo hizo repensar su carrera y se planteó saltar al profesionalismo, pero apostó a continuar como amateur y postergar ese anhelo y, finalmente, tuvo su gran premio.
En ese contexto, llegó a Lima con el objetivo claro de ser campeón, aun cuando no estaba entre los favoritos, y ahora jugará tres majors, algo que describió como “increíble”. “Son torneos que todos quieren jugarlo. Voy a intentar divertirme, como siempre. Tengo muchas ganas y estoy muy emocionado de experimentar eso”, agregó.
La emoción invadió al egresado de la Universidad de Arkansas cuando habló de los suyos, su familia, sus amigos y de la entidad que lo formó, Río Cuarto Golf Club: “Apenas gané los llamé a todos. Pensar en ellos me emociona. Todos se preocupan, mi familia siempre me ayuda. Mi papá fue quien me dijo que no me haga profesional ahora, que él me iba a bancar. Yo vivo con mis padres en Río Cuarto y mis dos hermanas viven en Córdoba, así que tengo la casa para mí y la comida de mi mamá, que es la mejor. Mi vida es ir a practicar, ir al gimnasio, a comer y a jugar con mis amigos. A mi ciudad y a mi club los amo, son lugares donde la paso muy bien”.

Detrás de Pulcini y Paz Valdés terminaron el colombiano Tomás Restrepo y Fortlage, ambos a dos golpes. Oliva Pinto hizo su peor ronda con 73 impactos y cayó del primero al quinto lugar, por debajo de las expectativas propias y ajenas, y ello se reflejó en la desazón que mostró cuando concluyó el hoyo 18. Es que el cordobés de Villa Allende llegó a su sexto LAAC con grandes aspiraciones y se quedó sin nada, al igual que Schönbaum (h), aunque este tenía otras expectativas en la previa y haber liderado el torneo dos jornadas es un premio para él. Andy fue de mayor a menor en el campeonato y acabó séptimo junto al mexicano Eduardo Derbez, con 280 golpes.
El otro argentino en el Top 10 fue Leandro Mihaich. El joven de 23 años, oriundo de Bell Ville, hizo dos primeras rondas muy buenas y llegó al quinto lugar con 138 golpes. Sin embargo, en la tercera decayó considerablemente (76 impactos) y se despidió de la pelea por el título. Aun así, cerró una buena participación con una última ronda de 67 golpes, igualó el par del certamen y escaló una docena de lugares hasta el noveno puesto.
Los otros representantes de la Argentina quedaron lejos de los primeros puestos. Juan Martín Loureiro tuvo un comienzo adverso con 78 golpes, lo que condicionó su futuro. Con 69 impactos, uno debajo del par de la ronda, pasó el corte y cerró el torneo con dos vueltas de 71 y 69, en el 24° lugar de la clasificación general.
El único golfista albiceleste que no atravesó el corte fue Ramiro Pérez Orliacq, el tercer jugador más longevo del torneo con 48 años. El bahiense radicado en Córdoba pagó muy cara la mala primera vuelta de 80 golpes y aunque elevó su nivel en la segunda, con 75, terminó 82° entre los 108 participantes.
Pulcini es el ganador más longevo del campeonato, con 25 años. Superó así al caimanés Aaron Jarvis, ganador en República Dominicana 2023, y al mexicano Álvaro Ortiz, vencedor también en Casa de Campo, pero en 2019, quienes tenían 23 años cuando levantaron el trofeo. El más joven en celebrar en el LAAC es el costarricense Paul Chaplet, con 16 años en Dominicana 2016.
Además, el ‘pequeño’ Cabrera es el tercer argentino clasificado para un major este año. Los otros son, justamente, su ídolo y Emiliano Grillo. El ‘Pato’ estará en el Masters de Augusta, en el que tiene una plaza de por vida por haber sido campeón en 2009, y en el PGA Championship, gracias a que ganó el campeonato para veteranos el año pasado. Grillo, por su parte, también ingresó en ese certamen por haber sido top 70 en la lista de ganancias del PGA Tour el año pasado.
Por último, con la condecoración de Pulcini, la Argentina consiguió su tercera estrella en el LAAC después de las obtenidas por Abel Gallegos en 2020 y Mateo Fernández de Oliveira en 2023, y alcanzó a Chile como los máximos campeones. La nación trasandina festejó con Matías Domínguez en 2015, Toto Gana en 2017 y Joaquín Niemann en 2018.



