La tormenta invernal Fred, que azota estos días Estados Unidos, golpeó este domingo con fuerza en el este del país, afectando a unos 240 millones de personas, con al menos 7 muertos, más de 30 centímetros de nieve acumulada en varias ciudades y una peligrosa lluvia de hielo que dejaba sin electricidad a más de un millón de personas, un problema que se estima que se agravará aunque la tormenta pase.
Las clases se cancelaron el lunes, las oficinas también y los estadounidenses quedaron encerrados en sus casas, abastecidos de provisiones, linternas y agua por si se cortaba la electricidad, un enorme riesgo en un país en el que la mayoría de las calefacciones y artefactos funcionan con energía eléctrica, mientras la sensación térmica caía hasta 40 grados bajo cero en algunos sitios.
Un regimiento de vehículos con palas quitanieve intentaron durante todo el día despejar las principales rutas de emergencia que se vieron afectadas por la tormenta, que comenzó en los estados del Este con una persistente nevada en la madrugada del domingo y se extendió hasta la noche con lluvia helada. Algunos vecinos valientes desafiaban al frío e intentaban limpiar sus veredas, pero su trabajo se esfumaba en minutos.
Un operario municipal limpia la nieve durante una nevada este domingo, en Washington (EFE). Considerada por meteorólogos como uno de los peores episodios invernales de las últimas décadas en EE.UU., la tormenta provocó intensas nevadas y acumulaciones de hielo con consecuencias potencialmente “catastróficas”, según el Servicio Nacional de Meteorología, que dijo que el fenómeno está provocado por la llegada de una masa de aire ártico procedente de Canadá.
“Es una tormenta única en el sentido de que es muy extensa”, afirmó la meteoróloga Allison Santorelli, del Servicio Meteorológico. “Estaba afectando áreas desde Nuevo México y Texas hasta Nueva Inglaterra, así que estamos hablando de una extensión de unos 3.218 kilómetros”, señaló. Aunque se espera que deje de nevar hoy lunes, las temperaturas despiadadas continuarán toda la semana.
Más de 15 mil vuelos fueron cancelados entre el domingo y el lunes y 23 Estados se colocaron en situación de emergencia, una medida que le sirve para poder desembolsar más fondos.
La tormenta comenzó el sábado en el centro y sur del país y todavía afectaba Estados sureños como Texas, Mississippi y Louisiana, donde ese tipo de tormentas son poco comunes, con cientos de miles de hogares sin energía. Uno de los lugares que no sufrió el impacto fue Florida. Incluso en Miami hasta se vio el sol, con 27 grados. Y las previsiones afirmaban que el buen tiempo se mantendría en ese Estado este lunes, aunque el termómetro descendería a 20 grados el miércoles.
En soledad, un hombre cruza una avenida en Washington (EFE). El fenómeno se desplazó hacia el Atlántico y comenzó a golpear en la madrugada del domingo a la Coste Este, donde se ubican los principales centros urbanos del país. New York, Boston, Washington, Baltimore, Filadelfia, Pittsburgh y otras grandes ciudades soportaron ayer fuertes nevadas.
New York resultaba hasta la noche del domingo uno de los Estados más afectados, con 5 muertos (los otros dos fallecidos fueron en Texas y Louisiana). La sensación térmica en Manhattan rodeó los 15 grados bajo cero y el agua de las fuentes de los parques se convirtieron en esculturas de hielo. El frío extremo se cobró víctimas que estuvieron expuestas a la intemperie.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, dijo que el Estado estaba preparado para el período más largo de frío y las mayores acumulaciones de nieve que ha visto en años.
Cruce de una avenida bajo la nevada en Manhattan (EFE).Las comunidades cercanas a la frontera con Canadá ya han registrado temperaturas récord bajo cero, como Watertown que llegó a 37 grados y Copenhagen 45, dijo. “Un asedio ártico se ha apoderado de nuestro Estado”, dijo Hochul. “Es brutal, es escalofriante y es peligroso”.
En la ciudad de Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani informó que al menos cinco personas murieron por el frío el sábado, antes que llegaran las nevadas con fuerza, aunque la causa de sus muertes seguía bajo investigación.
El demócrata suplicó a los vecinos que se quedaran bajo techo y alejados de las carreteras: “Queremos que cada neoyorquino supere esta tormenta”.
La ciudad se venía preparando para esta tormenta desde hace varios días. Las autoridades informaron que 2.000 personas por turno trabajaban en las calles todo el día, con unos 2.300 vehículos para quitar la nieve y otros 700 esparcidores de sal, que derrite el hielo.
Otro drama son los cortes de energía. El sitio de monitoreo PowerOutage mostraba cerca de un millón de clientes sin electricidad el domingo por la noche, la mayoría en Tennessee, Texas, Mississippi y Luisiana.
La lluvia helada y el hielo suponen un desafío mucho más fuerte para las compañías eléctricas que incluso una nevada intensa. Señalan que incluso una pequeña cantidad de hielo puede pesar sobre las ramas de los árboles cercanos y hacer que se rompan y caigan sobre los cables eléctricos de abajo.
Del mismo modo, media pulgada de hielo puede forzar las líneas eléctricas hasta el límite. El hielo también dificulta el acceso para las cuadrillas eléctricas que intentan hacer reparaciones y restablecer la electricidad.
El hielo denso en las líneas eléctricas de todo el país, combinado con bajas temperaturas y posibles ráfagas de viento, podría provocar cortes de luz durante varios días, dijo el domingo la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
Las agencias de electricidad explican que la lluvia helada y el hielo complican el trabajo aún más que una intensa nevada porque el hielo pesa mucho más sobre las ramas de los árboles que se rompen y dañan los cables eléctricos.
La fuente del Bryant Park de Nueva York durante una nevada este domingo, en Manhattan (EFE). Noem añadió que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) coordinará con los gobernadores para asegurarse de que sus estados dispongan del equipo necesario incluso después de que haya pasado la tormenta para hacer frente a los cortes de luz.
Algunos comenzaron a recordar los recortes de fondos que viene sufriendo esa agencia durante el mandato de Donald Trump. De hecho, días atrás la FEMA suspendió abruptamente los despidos en curso de cientos de trabajadores especializados en desastres mientras la agencia se preparaba para la tormenta.
El presidente estuvo comentando el domingo varios temas en su red Truth Social y uno de sus posteos se refirió a la tormenta. “Continuaremos monitoreando y estando en contacto con todos los estados en la trayectoria de esta tormenta. íManténganse a salvo y manténganse abrigados!”, dijo.



