El presidente estadounidense Donald Trump busca «una retirada honorable de Minnesota”, describió este martes el sitio de noticias Axios, que reconstruyó la intimidad del giro del jefe de la Casa Blanca, que el lunes bajó el tono ante el asesinato de dos manifestantes en aquél estado en manos de agentes de la fuerza antiinmigrantes.
“Estaba jodido, y el presidente sabía que tenía que arreglarlo”, dijo un asesor del gobierno.
Así, en un gesto de distensión, el presidente anunció el lunes que enviaba a Minnesota al “Zar de la Frontera” Tom Homan, un hombre de su confianza con una posición menos agresiva contra la inmigración que quien hasta entonces había guiado sus políticas: la secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem y su hombre en el terreno, Gregory Bovino.
Estos dos últimos funcionarios habían salido enseguida a calificar como “terrorista” dispuesto a cometer “una masacre” al enfermero Alex Pretti, ciudadano estadounidense de 37 años, que había sido baleado el sábado 10 veces por agentes de la fuerza federal antiinmigrantes enviada por Trump, mientras estaba en el piso durante una manifestación.
Legisladores demócratas visitan un memorial público en homenaje a Alex Pretti, asesinado en Minneapolis (Bloomberg).Los uniformados le habían ya quitado el arma que portaba legalmente y era evidente que no representaba un riesgo. Todos esos detalles fueron divulgados por videos filmados por testigos, que pusieron en evidencia la falsedad del relato oficial.
El hecho provocó fuertes reacciones de la oposición demócrata, con fuertes cartas púbicas de Bill Clinton y Barack Obama, pero también de legisladores republicanos que pidieron citar a Noem y a las autoridades a cargo al Congreso, mientras que amenazaron con no aprobar el presupuesto si el estilo violento persistía.
El tema repercutió también en las encuestas, que comienzan a mostrar que los estadounidenses rechazan de plano los excesos en la política migratoria.
Trump, que desde el sábado había respaldado a las fuerzas de seguridad y acusó al gobernador del estado Tim Walz de incitar a una resurrección, el lunes bajó el tono y habló con Walz por teléfono y dijo estar en “sintonía”. También envió al “Zar” Homan a Minnesota y el “duro” Bovino se va del estado, una movida que se interpretó como un golpe para la secretaria Noem.
Según reveló el sitio Axios, Trump buscó una “retirada honorable de Minnesota que no dé la impresión de que su oleada antiinmigración fue una derrota causada por los fallidos esfuerzos de las fuerzas del orden bajo el mando de Bovino y el desplome de sus encuestas».
Según el medio estadounidense, Trump pasó el domingo lamentando la fallida respuesta de su gobierno al asesinato de Pretti, sobre todo las conferencias de prensa que brindaron Bovino y Noem, en las que se mostraron «insensibles» ante la muerte del hombre, según declaró a Axios una persona de confianza que habló con el mandatario.
El «zar de la frontera»,Tom Homan, enviado por Donald Trump a Minnesota (AP). Bovino “es un cowboy, y fue un desastre. Solo fue una escalada y nadie iba a echarse atrás», dijo una fuente familiarizada con las operaciones. «Que vaya Homan es algo bueno. Alguien tenía que intervenir.»
Funcionario de inmigración de carrera que sirvió bajo los presidentes Obama y Trump durante su primer mandato, Homan tiene cierta credibilidad entre los demócratas que dirigen Minnesota algo que Noem —republicana radical MAGA— no tiene.
Un funcionario de la administración dijo que Homan probablemente tendrá tácticas menos confrontativas que Bovino, cuyos escuadrones itinerantes de agentes enmascarados fueron grabados abordando a inmigrantes e incluso a ciudadanos estadounidenses de forma violenta.
Ahora la Casa Blanca quiere finalizar su operación migratoria en Minnesota, mientras que los demócratas del Senado amenazan con cerrar el gobierno federal este viernes por la violencia en ese estado. Así que ahora, «le toca a Tom Homan -a cargo de Fronteras- intervenir», añadió la fuente.
Las redadas de la fuerza antiinmigrante, que más allá de las personas indocumentadas también padecen migrantes en situación legal y ciudadanos estadounidenses, se han convertido en un dolor de cabeza político para Trump y Minneapolis podría ser el punto de un efecto dominó.
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, hablando de la estrategia del presidente en Minnesota (Xinhua)«No podemos perder Minneapolis porque si lo hacemos, perderemos Chicago y Los Ángeles«, dijo un asesor del gobierno a Axios. «No vamos a dejar que las personas que perdieron las elecciones presidenciales por inmigración nos dicten sobre la inmigración», dijo el funcionario, refiriéndose a los demócratas.
Al comenzar su mandato, hace un año, el combate contra la inmigración ilegal era uno de los temas más populares de la gestión de Trump, pero la visión fue cambiando.
Además, una encuesta de The New York Times y la Universidad Siena publicada el viernes, antes del asesinato de Pretti, reveló que el 63% desaprueba el trabajo del ICE, la agencia antiinmigratoria, inclusive un 70% de los votantes independientes. El 61% de los votantes dijo que ICE había «ido demasiado lejos» en sus tácticas, incluyendo casi uno de cada cinco republicanos.
Estos números, sumados a que un 55,5% de los estadounidenses desaprueba su gestión en economía (según promedio de sondeos de RealClearPolling), pueden complicar el panorama electoral a Trump en las legislativas de noviembre.
El presidente buscó retomar la iniciativa con un viaje a Iowa para hablar sobre economía. Pero antes de partir le volvieron a preguntar sobre el asesinato del enfermero: “Estamos llevando a cabo una gran investigación; quiero ver la investigación y voy a estar supervisándola”, afirmó.



