Continúan las polémicas arbitrales en torno a Barracas Central. En la igualdad por la tercera fecha del Torneo Apertura 1 a 1 frente a Deportivo Riestra en el estadio Claudio Tapia, volvió a tomar protagonismo la presencia de un arbitraje controversial por parte de Bruno Amiconi y del VAR a cargo de Héctor Paletta. El partido se desarrolló dentro de los carriles normales, pero la actuación de los árbitros estuvo enfocada en dos acciones puntuales:
1) Un tanto anulado a Riestra por una supuesta infracción previa al gol que hubiera sido el 2-0 de Jonathan Herrera: anotaba con un derechazo desde afuera del área poniendo la pelota en el ángulo superior izquierdo del arquero.
2) Otra jugada en la que primero se cobró penal a favor del visitante, pero todo quedó anulado por una instancia previa en la misma acción, una mano anterior (observada por el VAR) derivó en la pena máxima pero… para los locales. De nuevo, lo que pudo ser un posible 2-0 para el equipo visitante terminó en la sanción de una infracción que derivó en el 1-1. Sin embargo, en la acción previa a esa mano que vio el VAR como penal para Barracas, también se observó una infracción de un delantero de Barracas contra un futbolista de Riestra que pudo modificar todos los fallos posteriores.
Bruno Amiconi, de 39 años y oriundo de la Ciudad de La Plata, fue el juez principal del partido entre Barracas y Riestra. Se desempeñó como árbitro de las categorías del ascenso durante varias temporadas y fue noticia por algunos incidentes. En 2017 recibió una golpiza por parte de hinchas de Juventud Unida de Pergamino, en un duelo por el Torneo Federal B. En 2022, en un encuentro por el Federal A entre Sansinena y Huracán Las Heras, un futbolista le protestó una falta no cobrada, pero Amiconi reaccionó desmedidamente al reclamo y lo empujó con las dos manos.
Tras algunos años logró dar su salto a la primera división y este domingo volvió a protagonizar un partido que dejó jugadas con opiniones divididas. Riestra ganaba 1 a 0 por el gol de Antony Alonso, tanto convertido a los 24 minutos de la primera parte. Casi no había situaciones de riesgo y el encuentro se desarrollaba con intensidad en cada pelota dividida, pero sin sanciones que generaran demasiados reclamos o alteraran el normal desarrollo del resultado.
Héctor Paletta, de 49 años, dirigió durante muchos años el ascenso también, pero desde hace tiempo que se especializó en “árbitro VAR”. Es hermano de Gabriel, quien fuera jugador de Banfield y Boca. Además de ser profesor de Educación Física, ejerce como árbitro y su carrera inició en la 19° fecha del Torneo Final 2013. Como encargado del VAR, Paletta protagonizó algunas polémicas. La más reciente, en la primera fecha del Apertura 2026, cuando no sancionó penal para River ante Barracas Central (otra vez Barracas) luego de una mano del defensor Gastón Campi tras un remate de Fausto Vera que iba en dirección al arco del Guapo. Y también estuvo en el VAR en un partido que pudo haber expulsado a Ander Herrera (Boca) por una patada a Alan Lescano, de Argentinos, en enero de 2025. Más atrás en el tiempo, desde el VAR, fue el encargado de anular dos goles de Boca ante River, uno de Edinson Cavani en 2023 (por offside) y otro de Milton Giménez en 2024 (por mano previa). El 22 de junio de 2023, en un triunfo de River por 3-1 sobre Instituto, convalidó un gol de Santiago Rodríguez, futbolista de la Gloria, que había sido con la mano.
Cuando se jugaba el segundo tiempo, Jonathan Herrera anotó el segundo a los 30 minutos con un golazo que pudo sentenciar el duelo. Todo Riestra festejó y sintió, internamente, que había resuelto el partido, por más que todavía quedaban varios minutos por jugarse.
Sin embargo, una llamada desde el VAR proveniente de Héctor Paletta significó que Amiconi vaya a ver la jugada. Luego de una revisión, observó un pisotón de Jonathan Goitia a la altura de la mitad de la cancha, en el nacimiento de la acción, y cambió su fallo: observo falta en el inicio de la jugada del jugador número 27 de Riestra (por Goitía). Reanudamos con tiro libre directo, manifestó.
Pero no todo se terminó allí. Cuando se jugaba el quinto minuto de la adición del segundo tiempo, Kevin Jappert derribó en el área a Nicolás Benegas y Amiconi cobró penal para Riestra. Pero la ejecución comenzó a demorarse. Las protestas por parte de los jugadores de Barracas eran insistentes. Los minutos pasaban y el árbitro principal volvió a ser llamado por Héctor Paletta. Al ir a revisar la acción del VAR, el monitor mostraba una acción anterior al penal a favor de Riestra.
Allí se vio una mano clara de Nicolás Watson, que pisaba la línea del área grande y ampliaba el volumen de su brazo, dándole impulso a la continuidad de un rechazo defensivo. Amiconi revirtió su cobro: “Observo un movimiento de mano deliberada del jugador número 16. Se remudará con penal a favor de Barracas”, se escuchó en el alto parlante. Sin embargo, en esa misma jugada y previo a la mano de Watson, durante un rechazo de cabeza por parte de Facundo Bruera, el juez principal no advirtió lo que pudo ser una falta que podría ser interpretada como ofensiva.
La indignación por parte de todo Riestra fue lo primero que se observó. Las risas irónicas de los jugadores, entre ellos el arquero y referente Arce, y del entrenador Gustavo Benítez, que agitaba sus brazos porque no podía creer que haya cobrado la pena máxima. Rodrigo Insua remató nueve minutos después de que había dado penal para el Malevo y puso el empate final. El partido terminó y lo primero que fueron a hacer los jugadores del equipo visitante fue ir a hablar con Amiconi. La conversación que se pudo escuchar fue el árbitro diciéndole a Jonathan Herrera que el que debía hacerse cargo de lo sucedido era el compañero que puso la mano.
Tras el partido, Anthony Alonso habló con la transmisión oficial y se alejó de la polémica en su declaración: “Se pueden equivocar, son personas, me refiero a todas las jugadas. Esto es fútbol, tenemos que seguir trabajando”, expresó. Además, se dio otra situación llamativa. Cuando todos se acercaron a saludar a Amiconi al término del partido, el DT Gustavo Benítez le dijo “buen partido”, una frase que se interpretó con ironía. Ese mensaje nada tuvo que ver con las protestas y los gestos que realizó el Tata durante el partido.
En la conferencia de prensa, el DT respondió las preguntas que tenían que ver con la jugada del final, pero -al igual que su futbolista- no quiso generar controversias: “Nos vamos con bronca porque se nos escapa el partido en el final. Después, los árbitros son humanos, se pueden equivocar y tenemos que pensar en nosotros. No vi las imágenes, pero hay encargados de ver las jugadas y si ellos vieron que fue así, había que retroceder: yo no me voy a quejar”, expresó Benítez, que también sabe que el resultado del encuentro no se iba a modificar y que cualquier comentario de crítica puede ser perjudicial para las próximas fechas.



