Los últimos títulos de Chivas de Guadalajara, uno de los equipos con mayor raigambre en el fútbol mexicano, fueron con la conducción de Matías Almeyda. Durante una gestión de casi tres años, el Pelado obtuvo cuatro campeonatos, tres locales y uno internacional. El último fue la Concachampions 2017/18. Desde entonces, el equipo que se mantiene firme en su especificidad de alinear solo a jugadores de nacionalidad mexicana -unos pocos nacieron en los Estados Unidos, hijos de emigrantes mexicanos- no supo más lo que es el éxito. Por eso, en cada cambio de entrenador en los últimos años, el nombre de Almeyda resuena y despierta expectativas entre los hinchas, que siempre lo esperan con los brazos abiertos.
Disputadas cuatro fechas del Torneo Clausura 2026, el Rebaño Sagrado se vuelve a ilusionar de la mano de otro director técnico argentino. Gabriel Milito lleva un 100 por ciento de efectividad, con cuatro triunfos y un primer puesto en soledad. La racha empezó ante Pachuca (2-0) y siguió ante Juárez (1-0), Querétaro (2-1) y Atlético San Luis (3-2).
La prensa mexicana es elogiosa con el trabajo del exconductor de Independiente, Estudiantes y Argentinos: “El mejor momento del Guadalajara en mucho tiempo… Milito ha logrado un equipo compacto, que sabe a lo que juega”. Desde algunos sectores señalan a Chivas como un candidato al título que defiende el Toluca de Antonio Mohamed.
La última vez que Chivas arrancó con cuatro éxitos en fila fue en 2010. Milito, siempre racional y medido, le puso freno a la euforia tras la última victoria: “Esto es un buen comienzo, no significa nada. Le damos valor en su justa medida. Por ahora, el liderato es anecdótico, no define nada. Hay que sostenerse desde la humildad“.
Después de la experiencia en Atlético Mineiro, con el que perdió la final de la Copa Libertadores ante Botafogo en el Monumental, Milito se tomó un semestre de descanso y a mediados de 2025 asumió en Chivas. No le fue bien en el Apertura 2025, con un sexto puesto en la tabla general y la eliminación ante Cruz Azul en los cuartos de final. Pero a Milito le sirvió para adaptarse a un medio nuevo e ir implantando su idea de juego. “La idea es mantener esta mentalidad, la ambición de ir a buscar los partidos, que es lo que te hace estar en los puestos altos”, expresó.
En los malos momentos recibió el respaldo del director deportivo Javier Mier: “Cuando no se encontraban los resultados, internamente teníamos muy claro lo que buscábamos, estábamos muy fuertes y las palabras importantes fueron equilibrio y estabilidad. Con los pies sobre la tierra porque estamos en el equipo más grande de México”.
Milito mantiene la base del plantel del semestre anterior, con la incorporación de Brian Gutiérrez, por US$ 4,5 millones para Chicago. Utiliza preferentemente el esquema 3-4-2-1 y repitió los 11 titulares en los cuatro cotejos. Un rasgo del equipo es el bajo promedio de edad. Entre los que comenzaron los encuentros solo hay dos futbolistas de 30 años: los volantes Luis Romo y Omar Govea. El resto de los titulares promedia 24 años.
La combinación entre juventud y buenas condiciones a varios les abrió las puertas de la selección de México que participará en el Mundial. Para los próximos amistosos ante Panamá y Bolivia recibieron la primera convocatoria Brian Gutiérrez y Richard Ledezma. Son dos de los ocho citados de Chivas, mientras que América, Monterrey, Toluca y Cruz Azul aportaron tres futbolistas cada uno.
El delantero Armando González (22 años), autor de tres goles en el torneo, debutó en noviembre en la selección del “Vasco” Javier Aguirre y ya suma tres partidos. Hormiga, apodo que lleva impreso en el dorsal N° 34 de su camiseta, es otro de los que potenciaron su nivel con Milito, que lo describió positivamente: “Tiene el don de estar siempre bien posicionado en el área para definir a un toque, sea con el pie o la cabeza. En un N° 9 es un factor elemental la intuición, y Hormiga la tiene. No solo me quedo con sus goles, sino también con lo que trabaja para el equipo. Es muy joven, pero tiene una gran mentalidad y mucho hambre». No son pocas las ocurrencias pretendidamente graciosas que hacen en el fútbol mexicano cuando analizan las combinaciones ofensivas entre Hormiga González y el Piojo Roberto Alvarado.
“Ganamos con argumentos, no de casualidad”, dijo con satisfacción Milito. Está llevando a la cancha el estilo y la identidad futbolística que buscaron los dirigentes cuando lo contactaron para contratarlo. El director deportivo Mier explicó en los últimos días por qué el elegido fue Milito: “Buscábamos un perfil muy específico de entrenador. Nosotros nos guiamos mucho por el modelo de juego que pretendemos que se vea dentro de la cancha. Con Gaby empatizamos muchísimo con los valores que él tiene, porque en esta institución no solamente es ganar, sino cómo ganamos y en base a los valores que representa este escudo. La afición quiere títulos, nosotros también los queremos, porque Amaury [propietario del club] nos lo pide. Para eso era necesario poner las bases sólidas que se empiezan a ver».



