“Hansi Flick es como un padre para nosotros, todo el mundo le tiene un cariño tremendo. Sabe gestionar la situación de cada jugador. Le di un abrazo porque conmigo se ha portado espectacular”. El agradecimiento de Ronald Araújo, autor con un cabezazo del segundo gol en el 2-1 de Barcelona sobre Albacete, hacia su entrenador excedía lo puramente futbolístico. No era el reconocimiento por alguna indicación táctica o el modo en que había preparado el partido. El zaguero central uruguayo tuvo palabras de aprecio hacia el director técnico alemán por la comprensión y contención que recibió cuando estuvo un tiempo de baja por problemas de salud mental.
Con el triunfo sobre el rival que en octavos de final había eliminado a Real Madrid, Barcelona avanzó a las semifinales de la competencia en que defiende el título. Este miércoles se disputarán otros dos cuartos de final a un partido (Alavés de Chacho Coudet ante Real Sociedad y Valencia vs. Athletic Bilbao) y el jueves se completará el programa con Betis frente al Atlético de Madrid.
Lamine Yamal puso el 1-0 con una definición cruzada de zurda. Araújo, de 26 años, marcó a los 11 minutos del segundo tiempo y cinco antes del final descontó Javi Moreno. El defensor, que integra la selección de Marcelo Bielsa, fue titular por primera vez después de la licencia de 47 días que recibió tras una derrota ante Chelsea, en la que cometió un error en un gol y fue expulsado en el primer tiempo. Fue un colapso personal, con un cuadro de estrés y ansiedad.
Araújo expuso su malestar anímico a la dirección deportiva del club y fue derivado al departamento médico, que dispuso apartarlo de la rutina del plantel. Barcelona le concedió el tiempo que fuera necesario. “Físicamente se encuentra bien, pero anímicamente lleva un tiempo que no consigue estar al 100 por ciento”, fue la explicación que dio Barcelona en ese momento. Araújo hizo un viaje de carácter espiritual a Jerusalén y luego visitó a sus familiares y afectos en Uruguay. “Ese respaldo [del club] reduce la ansiedad, protege la autoestima y facilita una recuperación emocional más sólida”, explicó la psicóloga María Cabrera, citada por medios españoles.
Lo más destacado de Albacete 1 – Barcelona 2
Luego de que se integrara a la dinámica grupal, la reaparición de Araújo en un partido fue en circunstancias especiales. El 11 de enero ingresó en el último minuto de la final por la Supercopa Española que Barcelona le ganó 3-2 a Real Madrid. Como uno de los capitanes del plantel, los compañeros lo eligieron para que levantara el trofeo en el podio y luego lo mantearon.
Detrás de esa victoria había una intrahistoria que luego reveló el mediocampista Pedri: “Ronald nos aporta mucho, el discurso que nos dio antes de la final nos emocionó a todos”. Raphinha también tuvo una dedicatoria especial: “Pasó un mal momento personal y siempre lo vamos a apoyar. Le pudimos demostrar lo que sentimos por él, el cariño es importantísimo para nosotros y nosotros contamos con él”. Flick salió en su apoyo: “En esta situación, que estuviera en el campo y levantara el título ya era importante para él y el equipo. Es un chico fantástico, pero sobre todo es muy buen jugador. Estoy muy contento por él».
Luego de esa presencia testimonial, Araújo ingresó desde el banco para disputar 29 minutos, distribuidos en dos cotejos por la Champions League. El último sábado, por la Liga de España, jugó seis minutos contra Elche, hasta que este lunes volvió a la titularidad, con gol y 78 minutos en el campo, cuando fue sustituido por Koundé. Son apenas grageas de su importante recorrido en Barcelona, en el que acumula siete títulos, 194 partidos, 12 goles y siete asistencias. Araújo está de vuelta como futbolista, sostenido tras recuperarse como persona.



