El ejército de Estados Unidos anunció el lunes por la noche la muerte de dos personas en un nuevo ataque contra una embarcación presuntamente del narcotráfico en aguas del Pacífico, con lo que se eleva a 130 el número de víctimas desde el inicio de la campaña antidrogas de Washington en la región.
«Dos narcoterroristas murieron y uno sobrevivió», indicó el Comando Sur en su cuenta de X.
Agregó que la Guardia Costera estadounidense fue notificada para «activar el sistema de búsqueda y rescate del sobreviviente».
«El 9 de febrero, bajo la dirección del comandante #SOUTHCOM , general Francis L. Donovan, la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear realizó un ataque cinético letal contra una embarcación operada por Organizaciones Terroristas Designadas», informó el Comando Sur.
De acuerdo a la información oficial de Estados Unidos, la inteligencia de ese país «confirmó que la embarcación transitaba por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico Oriental y participaba en operaciones de narcotráfico».
On Feb. 9, at the direction of #SOUTHCOM commander Gen. Francis L. Donovan, Joint Task Force Southern Spear conducted a lethal kinetic strike on a vessel operated by Designated Terrorist Organizations. Intelligence confirmed the vessel was transiting along known narco-trafficking… pic.twitter.com/fa5vppjcCy
— U.S. Southern Command (@Southcom) February 10, 2026
Con el argumento de combatir el narcotráfico, el gobierno del presidente Donald Trump desplegó en septiembre un contingente de militar en el Caribe y el Pacífico oriental, donde al menos 38 embarcaciones han sido destruidas. El mandatario alega que los cárteles del narcrotráfico operan desde Venezuela.
Antes de ser capturado, Maduro acusó a Estados Unidos de querer derrocarlo con el despliegue militar en el Caribe, en lugar de combatir el narcotráfico.
Este último ataque contra la lancha, que se suma a otros 40 similares realizados en aguas internacionales desde agosto de 2025, fue realizado en una «conocida ruta del narcotráfico», de acuerdo con la misma fuente.
Este mismo lunes, Estados Unidos también realizó un ataque a un submarino, en conjunto con fuerzas armadas de Colombia, en el Pacífico, logrando la destrucción de 10 toneladas de cocaína y la detención de cuatro sospechosos.
El nuevo ataque contra un buque en el Pacífico sucede una semana después de la visita oficial del presidente colombiano, Gustavo Petro, a Washington, quien se reunió con su homólogo, Donald Trump, luego de las diferencias entre ambos.
En enero, los familiares de dos trinitenses que murieron el año pasado durante un ataque militar de Estados Unidos contra una embarcación demandaron al gobierno de Trump por homicidio culposo.
Washington no ha proporcionado evidencia definitiva de que las embarcaciones atacadas están relacionadas con el tráfico de drogas, lo que ha suscitado un intenso debate sobre la legalidad de las operaciones.
Lo concreto es que la presencia de navíos y aeronaves militares estadounidenses en aguas internacionales iniciaron en el Caribe y fueron la previa a la intervención militar del 3 de enero con la que EE.UU. detuvo al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, la diputada Cilia Flores, en Caracas, para trasladarlos a una cárcel federal de Nueva York.
Con información de agencias



