En la cuenta regresiva del comienzo del All Star Game de la NBA, ya comienzan los murmullos acerca de la competitividad que tendrán esta cita en Los Angeles. El arranque será este viernes con el partido de los novatos, el sábado con las pruebas de habilidades, triples y volcadas y el el domingo con el partido central con todas las estrellas de la liga más poderosa del mundo del básquetbol. Sin embargo, año tras año, este show fue perdiendo atractivo entre los fanáticos porque advierten que ya no se trata de una exhibición de poderío y orgullo profesional, sino que se percibe como un trámite publicitario desprovisto de tensión competitiva.
En ese contexto es que los jugadores más importantes quedaron en el centro de las miradas y algunas de las estrellas se expresaron en consecuencia. El primero que tomó la palabra es Kevin Durant que con humor intentó quitarle tensión a la respuesta que ofreció cuando le preguntaron si se iban a tomar con seriedad el partido estelar.
El alero de los Houston Rockets no negó que el espectáculo está en riesgo debido a la pasividad de ciertos jugadores que prefieren divertirse en este tipo de eventos y no competir seriamente. Incluso, Durant, molesto porque suelen señalar a los jugadores estadounidenses de no comprometerse al máximo para este partido, cambió el foco y sus críticas fueron hacia Luka Doncic y Nikola Jokic como los máximos exponentes de este desinterés sobre el All Star Game.
“Deberías preguntarles a los europeos y al equipo mundial si van a competir. Si nos fijamos en Luka Doncic y Nikola Jokic, si vemos lo que hacen en el Partido de las Estrellas. ¿Eso es competencia? No hemos cuestionado lo que han estado haciendo, pero sí vamos a cuestionar a los veteranos y a los estadounidenses. Pero a estos dos, Luka y Jokic, no les importa nada el partido. Están por ahí tirados en la cancha, tiran desde el medio del campo… ¿Pero hay que preocuparse porque los veteranos jueguen duro?“, dijo Durant, con una sonrisa, pero evidentemente incómodo con la consulta acerca de la supuesta falta de interés de los jugadores estadounidenses.
Para la NBA no es una novedad que los fanáticos consumen menos el show, por eso no para de modificarse el formato en busca de una fórmula que motive a los protagonistas y haga que los hinchas vuelvan a darle importancia al evento. Este año, la apuesta es un enfrentamiento entre los Estados Unidos contra el Resto del Mundo, dividiendo a los 24 seleccionados en tres equipos. El objetivo es que el orgullo nacional sirva de motor para ver, al fin, un partido de básquetbol serio y que se recupere el prestigio de ser parte del All Star.
Le consultaron a Durant acerca de si esta estructura de partido podía ser una solución: “Este formato podría cambiar el partido, pero ¿quién sabe? Ya veremos”, dijo el alero de Houston Rocket que compartirá equipo con LeBron James, Stephen Curry y Kawhi Leonard.
Incluso, Durant también comentó la postura de Victor Wembanyama, de San Antonio Spurs, como un buen ejemplo para un cambio para este show: “He visto el All Star y obviamente no ha sido competitivo. Siempre he pensado que si estoy allí, nunca voy a salir a la cancha a perder o a no importarme. Igual que en casa, nunca juego sin importar si voy a perder… Voy a estar allí, así que mejor gano”, dijo el pivote francés.



