El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., reconoció en un podcast este jueves que, durante su juventud, llegó a consumir cocaína de manera extrema, incluso inhalándola desde el asiento de un inodoro.
La confesión se produjo en el programa This Past Weekend w/ Theo Von, conducido por el comediante estadounidense Theo Von.
Durante la entrevista, Kennedy relató que asistía a reuniones de recuperación y que, durante la pandemia de covid 19, continuó participando en encuentros presenciales porque consideraba que su adicción representaba un riesgo mayor que el virus.
«No me asustan los gérmenes; solía inhalar cocaína sobre los asientos de los inodoros», dijo, frase que rápidamente se volvió viral en redes sociales y medios de comunicación.
Kennedy ha hablado previamente sobre sus años de adicción y la importancia de la recuperación en su vida, pero esta confesión específica destaca por la crudeza de sus declaraciones.
El actual secretario de Salud enfatizó que sus experiencias pasadas forman parte de un proceso de «aprendizaje».
Kennedy Jr., de 72 años, es hijo del ex fiscal general de EE.UU. Robert F. Kennedy y sobrino del expresidente demócrata John F. Kennedy (JFK), ambos asesinados en la década de los sesenta, pero el clan de los Kennedy se ha desmarcado de él por su cercanía con Trump.
Antes de dar su apoyo al republicano, comenzó su fallida carrera a la Presidencia en el bando demócrata. En abril de 2023 se presentó como la alternativa al entonces presidente, el demócrata Joe Biden (2021-2025), y anunció sus aspiraciones a ser el candidato de ese partido, pero en octubre de ese año dejó esa formación para postularse como independiente, algo que finalmente acabó suspendiendo y se sumó a la campaña de Trump.
El anuncio de su nombramiento como secretario de Salud indignó a muchos congresistas demócratas debido, en particular, a su apoyo a teorías conspiracionistas, como la que vincula la vacunación con el autismo.
Sin embargo, es aclamado por personalidades de ambos espectros políticos por su lucha contra la comida chatarra y el poder de los grupos farmacéuticos.
La vida, adolescencia y juventud de este Kennedy no es más que otro capítulo de su vida en artículos periodísticos. Tenía nueve años cuando fue asesinado su tío, 14 cuando mataron a su padre. Vivió pupilo en un colegio, de donde lo echaron por consumo de drogas. En un vuelo en 1983 empezó a sentirse mal y lo trataron con los privilegios de un Kennedy -dijo The New York Times– pero cuando le abrieron la valija llevaba heroína que consumía.
Tampoco le faltaron denuncias de otra índole. En julio de 2024, cuando todavía aspiraba a la presidencia de EE.UU., la influyente revista Vanity Fair publicó una acusación en su contra de supuesto abuso y adicciones sexuales. Eliza Cooney, una niñera contratada por la familia de RFK Jr, dijo que en 1998, con 23 años, le hizo tocamientos y acoso sexual.
Con información de agencias



