El presidente Donald Trump visitó y elogió públicamente a los miembros de las fuerzas especiales estadounidenses que capturaron al dictador venezolano Nicolás Maduro en su bunker en Caracas, y dijo que la audaz ofensiva del mes pasado significa que «todo el mundo vio lo que puede hacer el poder militar» de EE.UU. y que así se aseguraron de “ser temidos” por posibles enemigos en todo el mundo.
En un discurso ante soldados y sus familias en Fort Bragg, una de las bases militares más grandes del mundo, en Carolina del Norte, Trump declaró: «Su comandante en jefe les apoya totalmente.» Luego, inspirándose en uno de sus lemas de campaña, los arengó: «Cuando sea necesario, van a luchar, luchar, luchar. ¡Van a ganar, ganar, ganar!»
Trump dio su mensaje justo el día en que se conoció que el portaviones estadounidense USSFord, el más grande del mundo, que desde el Caribe ayudó en la operación en Caracas, será relocalizado en Oriente Medio, en medio de las tensiones con Irán.
«Estados Unidos vuelve a ser respetado. Y, quizás lo más importante, somos temidos por los enemigos de todo el mundo», dijo el presidente a sus soldados. «No me gusta decir miedo», agregó. «Pero, a veces, hay que tener miedo porque eso es lo único que realmente solucionará la situación.»
El presidente y la primera dama Melania Trump también se reunieron en privado con familias de militares de las fuerzas Delta, una unidad de operaciones especiales de élite especializada en misiones antiterroristas, rescate de rehenes y operativos encubiertos, que fueron las que encabezaron la ofensiva para la captura de Maduro en Caracas el 3 de enero.
Ante las tropas, en un escenario que parecía más bien un acto de campaña, Trump festejó: «Lo que hicimos recientemente en Venezuela, nadie había visto algo así».
El presidente aseguró que el asalto, que incluyó una infiltración de varios helicópteros de ataque y transporte militar en Caracas, «terminó, literalmente, en un minuto». Y que «todos huyeron”. “Tenemos el Ejército más fuerte del mundo, por lejos», celebró Trump.
Maduro y la ex primera dama venezolana, Cilia Flores, fueron transportados ese mismo día a una prisión federal de Nueva York, donde aguardan juicio bajo acusaciones de narcoterrorismo y conspiración.
Trump relató algunos detalles del asalto a Fuerte Tiuna, en Caracas, donde se refugiaba el dictador: «Era una gran base, una de las más grandes de Sudamérica, donde (Maduro) vivía, y en cuestión de minutos lo sacaron de allí en helicóptero. Tuvieron que atravesar puertas de acero. El acero era como papel maché».
El jefe de la Casa Blanca hizo referencia también al sistema armamentístico que se conoció como «descombobulador» y que asegura es un desarrollo secreto que se empleó en la operación en Venezuela. «Hablan del descombobulador porque (las tropas venezolanas) nunca lograron disparar”, dijo.
Y se ufanó del poder de esa tecnología: “El equipamiento (de defensa) ruso no funcionó. El equipamiento chino no funcionó. Todos intentan averiguar por qué no funcionó. Algún día lo descubrirán, pero no funcionó. Es agradable poder volar sin que te disparen», dijo.
El propio Trump había mencionado esta supuesta arma o sistema secreto, que no está registrada formalmente entre las que posee EE.UU. Más que un arma identificable, el “descombobulador” parece ser más bien un término informal asociado a capacidades de guerra electrónica o ciberataque.
«Esa noche, todo el mundo vio de lo que es capaz el poder militar completo del ejército estadounidense», dijo el presidente. «Fue tan preciso, tan increíble.»
Trump también prometió: «Mientras yo sea presidente, seremos la fuerza de combate mejor dirigida, mejor entrenada, mejor equipada, más disciplinada y más élite que el mundo haya visto jamás» y señaló sobre posibles adversarios estadounidenses: «Todo el mundo lo sabe.»
«Saben exactamente a qué se enfrentarían. Esperemos que nunca tengamos que ponerlos a prueba y, gracias a nuestra fortaleza y a lo que hacemos, probablemente no tendremos que ser puestos a prueba», advirtió Trump.
El presidente recordó a la su vez que «tres pilotos de helicóptero estadounidenses «resultaron gravemente heridos en las piernas al aterrizar» y que hubo francotiradores apostados en estos helicópteros que neutralizaron las ametralladoras que hirieron a estos pilotos.
«Esos pilotos fueron increíbles y realmente valientes”, remarcó.
El ataque a Venezuela dejó unos cien muertos, entre ellos 32 agentes cubanos que formaban parte del anillo de seguridad de Maduro, sin que se registraran bajas estadounidenses.



