La mudanza de Mark Zuckerberg a Florida, impulsada por motivos fiscales, refleja el creciente magnetismo de Miami para los ultrarricos, que se han duplicado en la ciudad en la última década, según un reporte de Henley & Partners, lo que incluye a latinoamericanos, como mexicanos y colombianos.
La noticia sobre la vivienda estimada en hasta 200 millones de dólares que adquirió el fundador de Facebook en Indian Creek, isla privada en el norte de Miami, trascendió mientras un informe mostró una subida del 94 % en la cantidad de millonarios que habitan esta metrópoli entre 2014 y 2024, hasta un total de 38.800.
Con ello, Miami fue la quinta urbe del ránking 50 mundial con mayor crecimiento, detrás de Shenzhen y Hangzhou, en China; Dubái en los Emiratos Árabes, y la Bahía de San Francisco, en Estados Unidos, detalla el reporte de las ‘Ciudades más ricas del mundo’ de Henley & Partners, firma especializada en mudanzas de millonarios.
Miami suma 17 residentes multimillonarios, mientras Palm Beach y Miami Beach, también en Florida, son ya las ciudades más caras para las bienes raíces en Estados Unidos después de Nueva York, con un valor promedio de 18.000 y 17.800 dólares por metro cuadrado, agregó la compañía.
Zuckerberg se sumaría a una isla con residentes como Jeff Bezos, director de Amazon; el jugador de fútbol americano Tom Brady, e Ivanka Trump, hija del presidente Donald Trump.
Impuestos y Trump, los factores
El cambio de residencia primaria del director de Meta ocurre mientras sindicatos de California impulsan una votación ciudadana para establecer en la Constitución local «un impuesto de emergencia» del 5 % a residentes con una riqueza de 1.000 millones de dólares o más.
Miami atrae tanto al turismo como a la inversión.Mientras estados como California y Nueva York buscan elevar las tasas a los ultrarricos, Florida carece de un gravamen estatal a los ingresos y el gobernador, Ron DeSantis, propone eliminar los impuestos a la propiedad.
Por ello, la política fiscal es «el factor número uno» para que los millonarios se muden a Miami, explica a EFE el experto en financiamiento hipotecario Mauricio Ordóñez, fundador de The QKapital Group, que asesora a inversionistas inmobiliarios en el sur de Florida.
«Todo lo que lo que políticamente o geopolíticamente pasa mal, tanto en Latinoamérica como dentro de Estados Unidos, Miami se ve beneficiado», explica en una entrevista.
El especialista agrega que «la ola de los ricos» en el sur de Florida empezó cuando Trump terminó su primera presidencia (2017-2021) y cambió su residencia primaria a Palm Beach, al norte de Miami.
«El dinero atrae dinero y el hecho de Trump haberse venido a vivir acá genera seguridad, y los ricos del mundo quieren vivir en ciudades que sean seguras para su familia y para ellos. Entonces todo empezó no recién, que todo el mundo cree que empezó en (la pandemia de) covid, empezó años atrás», expuso.
Además de lo económico, el experto enuncia como factores el crecimiento del sector de salud y el «glamour» de Miami por la posibilidad de tener barcos y eventos de arte, espectáculos, conciertos y deportes como la Fórmula 1, que ofrecen experiencias prémium para millonarios.
Latinoamericanos también llegan
Ordóñez, quien asesora a extranjeros latinos que busquen invertir en bienes raíces, también destaca la llegada de millonarios de la región, incluso en Indian Creek, pues afirma que «en esa isla hay también latinoamericanos, pero nadie los menciona porque al latinoamericano no le gusta exponerse».
Vista del rincón de Nikki Beach en Miami Beach, Florida. Foto EFEUn reporte de Miami Realtors, la asociación de bienes raíces de la ciudad, mostró en 2025 que los latinoamericanos son el 86 % de los compradores extranjeros de vivienda nueva en el sur de Florida, motivados en particular cuando hay gobiernos de izquierda en sus países.
Otro informe de la firma Altrata reveló que más de 13.200 ultrarricos, aquellos con fortunas superiores a los 30 millones de dólares, tienen una vivienda secundaria en Miami, más que en ninguna otra parte del mundo, por lo que esta ciudad lidera como el «segundo hogar» de los magnates.



