Eliana Nievas es una de esas personas dentro del ambiente de runners y triatletas que se caracteriza por las ganas, fuerzas y optimismo que transmite a sus alumnos y compañeros de competencias, alguien para quien el deporte es parte fundamental de su vida, reconociéndose una atleta amateur con alma de elite y espíritu de gladiador.
Para comenzar a conocerla, es ella misma quien se presenta: “Soy Eliana Nievas, tengo 38 años, soy mamá de tres pequeños, Isabelle de 13 años, Paloma de 10 años y el pequeño Persio de 8 años. Me dedico a acompañar personas a mejorar su calidad de vida a través del movimiento, de entrenar con ellos y para ellos, de salir de su zona de confort, soy triatleta y maratonista”.
Ligada al deporte desde siempre, transitó por diferentes áreas del mismo: deportista, profesora, entrenadora.
“Antes de meterme de lleno en los entrenamientos, siempre di clases, soy profe, entrenadora deportiva y deportista de siempre; hice desde judo hasta hockey sobre patines (arquera), pasando por vóley y handball; en la escuela siempre me anotaba en los intercolegiales en la disciplina de atletismo, siento que correr me da alas y muy enamorada del ciclismo. Mi familia siempre estuvo presente en cada etapa de mi vida, desde mis papás en mis comienzos hasta mis hijos y mi pareja en la actualidad. Soy muy afortunada de que me acompañen, mis hijos van con mamá a todos lados, desde los entrenamientos de natación hasta los de pista en el parque; son todo lo que está bien! En lo personal transformé mi vida al 100%, esto llevó a que debieron adaptarse a mis horarios, entrenamientos y descansos. Somos un gran equipo. Pasamos momentos a veces no muy amenos, pero siempre está la predisposición de ellos en bancarme en todas. Mis papás están siempre atentos a cualquier viaje y carrera qué se presente, Pablo, mi pareja, también se mantiene atento al cronograma de entrenamiento”.
Eliana se prende en cuanta competencia se presenta y su amor por el deporte la llevan a estar, sin importar el resultado final, sintiéndose plena estando bajo el arco de largada en una carrera o antes de comenzar a nadar en un triatlón y por ello también se fija metas.
“En lo deportivo mi meta es el Ironman full de noviembre, previo estoy entrenando para el medio maratón de Mendoza el 22 de marzo. Para el Maratón de San Juan en julio, bajar marcas es una gran meta, ya que vengo haciendo mucho para lograr todo lo que me propongo. Volver a plantar bases sólidas en la provincia es otro objetivo y que todos sepan qué soy una amateur con alma de élite y mentalidad de gladiador”.
Para estar lista en cada una de sus presentaciones, Eliana entrena natación en el camping UTA (Rawson) martes, jueves y los fines de semana lo hace en el dique Punta Negra, cuando puede organizar y llegar tanto para la natación en aguas abiertas como el ciclismo y la parte pedestre.
Los trabajos de pista los hace en el Parque de mayo en horas de la mañana por cuestiones de organización con sus hijos y que no se superpongan con los del equipo. Los fondos son siempre en la cuidad y alrededores.
La actividad de bicicleta la realiza con la bici fija de su mamá y la parte de fuerza la gestiona en el gimnasio con entrenamiento funcional. Sus planificaciones son cuatro estímulos semanales y cada una semana, un fin de semana es libre.
Actitud Funcional es su grupo de trabajo, donde enseña, acompaña, entrena. Funciona en la calle Ignacio de la Roza, entre Santiago del Estero y Salta, en los espacios del sindicato de empleados públicos, con clases que van los lunes, miércoles y viernes de 8 a 17 horas y los martes y jueves el Running Team entrena de 18 a 20 en el parque. “Acompañar al equipo es un verdadero honor, el gran Actitud Funcional es más que un grupo de entrenamiento, somos una familia. Somos de los que nos preocupamos más por cómo está tu mente, cuerpo y alma y no tanto la marca de tu reloj (es más, no tenemos todos reloj y eso está bien). Este equipo comenzó en 2021 con el objetivo de disfrutar los entrenamientos, de fortalecer los vínculos humanos y acompañar con amor y desde el amor, eso llevó a despertar en cada uno sus propios objetivos y a ponernos en marcha para lograrlos, ya sean competitivos, como de salud. En el equipo tenemos todos estilos bien plantados y en constante movimiento para ello y sin distracciones. Siempre destaco lo humano que es este equipo, lo fieles que son a los valores que nos unen y a lo imparable que es cada uno. Sin hablar del aguante en todo momento que me brindan a mí y a mis hijos; soy una agradecida de ellos por estar siempre”.
Cada una de las actividades que practica le transmiten algo: “Correr es lo que más disfruto, la distancia que sea, son mis alas. Nadar me calma, me organiza, me enseñó a escuchar los latidos de mi corazón y callar la mente. La bici me da el placer de disfrutar el proceso, el entrenamiento de fuerza me recuerda que sí puedo y qué sea la circunstancia que sea, el poder está en mi interior y es el mensaje para todos”.
En 2025 se presentó la posibilidad de trabajar en Brasil y hacia aquel país partió, aunque nada fue sencillo para ella: “Con respecto a Brasil, se dio hace un tiempo, cuando conocía a Andre (entrenadora y coordinadora de la SUA ASSESORIA SPORTIVA), hoy es un tema que le puse pausa por el momento. Este proyecto es todo lo que está bien, mi trabajo allá me permitió expandir mis conocimientos y aprender mucho más sobre la industria y sobre entrenamientos, metodologías de trabajo muy diferentes que logré adaptar a mis entrenamientos y a mi vida. Aprendí portugués y a comer corazón de gallina frito, mis hijos se relacionaron muy bien y tuvimos una hermosa estadía allá. Vivimos cuatro meses en Goiania y decidí volver por que en San Juan se había quedado mi hija mayor ya que no pude obtener el permiso para que saliera del país, así que decidí viajar sin ella. Llegar al país, conocer y aprender todo para volver por ella. Aquí estoy desde diciembre y aún sin fecha de regreso; la idea es organizar y ordenar prioridades. Es un desafío salir del país con menores, permisos, jueces, gabinetes y tener que declarar hasta la última y pequeña intención de mejorarles la calidad de vida; real como desgastante. Y más allá de la oportunidad, debo cuidar y soy responsable 100% de la salud emocional, mental y física de mis hijos aunque esto lleve a reprogramar fechas o darle más tiempo a los procesos. Hoy la prioridad son ellos, y entender que aquí lo tengo todo: mi familia, mis amigos, el equipo que tanto extrañé, entonces son momentos de pausas y están bien para todo proceso. Hoy en día volver a empezar no me da miedo, de hecho estoy sin departamento aun y sin bicicleta, ya que vendí todo para irme a Brasil. Sé que todo llega a su tiempo, es cuestión de paciencia y agradecer todo lo que aprendo en este proceso”.
Y mientras todo proceso ocupa su tiempo, La Negra sigue enseñando, corriendo, nadando, pedaleando, acompañando a su gente, sin dejar de pensar en sus objetivos deportivos personales.



