En una escena que pareció sacada del Super Mario Bros, uno de los pilares de la cultura pop del país, los residentes de la japonesa ciudad de Osaka se quedaron sorprendidos este martes por el surgimiento desde abajo de la tierra de una tubería gigante que alcanzó casi 13 metros de alto.
El caño surgió del suelo durante la madrugada. Cerca de las 6:50, la policía local recibió una alerta de los vecinos, avisando por pedazos de escombro y hormigón esparcidos en las calles de los alrededores de la estación Hankyu Osaka-Umeda, un área relativamente céntrica de la tercera ciudad en importancia del país.
La tubería apareció debajo de un tramo de la autopista, que debió ser cerrada al tránsito y obligó a un operativo para volver a llevarla bajo tierra. Se trataba de un caño de unos 27 metros de largo y 3,5 metros de diámetro, según señaló Japan Times.
La misma había sido enterrada como parte de las obras de conexión de una línea de alcantarillado existente con un conducto de almacenamiento diseñado para contener el exceso de agua de lluvia durante las fuertes precipitaciones. La tubería se utilizaba como estructura de contención para evitar el derrumbe de la tierra excavada.
Para volver a bajarla, los oficiales hicieron un operativo para rellenar de agua el caño maestro y lograr que descienda lentamente. Los motivos por los cuales emergió en primera instancia aun no fueron determinados.
El sistema de cañerías de Osaka tiene serios problemas que arrastra desde hace años por el envejecimiento de la infraestructura de posguerra que levantó la ciudad. Para 2025 se habían detectado unos 92 casos de problemas de infraestructura y filtraciones, según una nota de The Guardian que citó a Eiji Kotani, responsable del abastecimiento de agua de la ciudad.
Se estiman que necesitan renovar más de 260 kilómetros de tuberías, a valor de casi 1,5 millones de dólares por kilómetro. Por ese motivo, la ciudad había sido noticia a finales de noviembre pasado, cuando un donante anónimo entregó unos 21 kilos de lingotes de oro, con el objetivo de usarlos para renovar el sistema de cañerías.
El regalo, que se valúa en casi 3,5 millones de dólares, fue entregado a la Oficina de Aguas de la ciudad de Osaka , según informó en febrero el alcalde, Hideyuki Yokoyama, a la prensa. «Es una cantidad asombrosa y me quedé sin palabras. Resolver el envejecimiento de las tuberías de agua requiere una enorme inversión, y no puedo agradecer lo suficiente esta donación», dijo un sorprendido Yokohama.
En ese contexto es que el caño rebelde salió esta semana a la superficie. Hiroaki Miyazaki, jefe del departamento de alcantarillado de la ciudad, se disculpó por las molestias, diciendo que el cierre de las calles por el tubo había causado importantes embotellamientos y grandes inconvenientes a los residentes.´
Los plazos para reestablecer el orden normal en el barrio no estaban del todo definidos ya que debían garantizar primero la estabilidad del suelo.
Ryozo Kawakita, un vecino de 73 años, se quejó ante el Japan Times por los problemas que le causó. Por el cierre de las calles no pudo sacar el auto con el que trabaja para salir de su casa. «No puedo creerlo», protestó. Es, cuanto menos, una explicación difícil de esgrimir en el trabajo: una cañería gigante apareció de la nada en la puerta de casa.



