Max Verstappen volvió a pasarla mal durante el Gran Premio de China. En la carrera, donde debió retirar el auto, pero también durante todo el fin de semana, que incluyó una carrera sprint en la que tampoco logró sumar puntos, prolongando la mala experiencia en Melbourne. Es conocido el disgusto del neerlandés con las nuevas reglas de la Fórmula 1, pero lo sucedido en Shanghái caló hondo y sus malestares públicos fueron mayores. Y, como si fuera poco, hubo respuesta de Toto Wolff, director de Mercedes, que viene arrasando en la competencia.
El combo de situaciones también lo lleva al reproche. Porque, primero, cuando se apagaron las cinco luces, su RB22 repitió los problemas del inicio de la sprint: mientras el resto tomó impulso, su auto se desplazó lentamente y de aquella octava posición en la parrilla de salida pasó rápidamente a la decimosexta.
Luego, diversas circunstancias (el beneficio de las gomas blandas y el perjuicio de cambiarlas rápido, además del auto de seguridad) lo llevaron a una fuerte exigencia hasta asentarse en la sexta posición, pero se le hizo imposible pasar a Oliver Bearman, de Haas. Durante la vuelta 46, su monoplaza dijo “basta”.
Entonces, en el momento de enfrentar a la prensa, no tuvo pelos en la lengua. “A quien le guste esto, no entiende de qué va el automovilismo. No tiene ninguna gracia. Es como jugar al ‘Mario Kart’ (videojuego de aventuras). No es automovilismo”, comenzó el tetracampeón del mundo.
“Fijate cómo se corre: adelantás a alguien con el turbo, en la siguiente recta se te agota la batería y entonces él te pasa de nuevo. No tiene ningún sentido”, continuó. Incluso, no dio lugar a la conclusión de la cantidad de duelos en la pista que se generaron, como el del equipo Ferrari, con Lewis Hamilton y Charles Leclerc luchando por el podio: “¿No son Kimi [Antonelli] o George [Russell] los que ganan? No es realmente un ir y venir: están a años luz del resto”.
Sí tomó el ejemplo de la escudería italiana para estirar su visión: “A veces, simplemente tienen esas buenas salidas que les permite ponerse en la cabeza por un momento: en pocas vueltas vuelve todo a su sitio. Ya lo dije: no tiene nada que ver con las carreras”. Por otro lado, prometió mantener el discurso ante un triunfo propio: “Lo diría también porque me importa el producto, que es el automovilismo. Ahora, que lucho más, comprendo aún mejor qué hay que hacer: esto es ridículo”.
Luego, recordó el error de la organización de no escuchar las advertencias de pilotos como él en 2023, cuando ya presentía problemas: “Creo que hablo en nombre de la mayoría de los pilotos: no es lo que les gusta. Algunos dirán que es fantástico porque ganan carreras, lo cual es lógico. Es política, ¿no? Sienten que ahora tienen una ventaja y, naturalmente, quieren aprovecharla. No soy tonto. Si lo mirás desde el deporte, no está bien. Esperemos que podamos deshacernos de esto lo antes posible”.
Al escuchar esas declaraciones, Toto Wolff, el mandamás de Mercedes, se sumó a los micrófonos y le respondió a Verstappen, casi al borde de la burla. “Max realmente está en un espectáculo de terror. Cuando mirás las imágenes a bordo de su clasificación, el auto es simplemente horrendo de conducir. Pero no pasa lo mismo con muchos otros equipos”, inició el director austríaco, que a contramano ponderó los constantes duelos que ofrece este nuevo Gran Circo. “Desde el entretenimiento, lo que vimos entre Ferrari y Mercedes fue buena competición, muchos adelantamientos”.
Por otra parte, se refirió a los cambios de época: “Todos formamos parte de la Fórmula 1 cuando no había adelantamientos, literalmente. A veces, somos demasiado nostálgicos sobre los viejos tiempos, pero creo que el producto es bueno en sí mismo”.
Y profundizó, cada vez más serio, con los problemas que estarían complicando al neerlandés: “El lift and coast en la clasificación, estoy seguro que es difícil de aceptar y asimilar para alguien como Max, que es un piloto de ataque total”, opinó, pero luego señaló al auto y a su escudería: “Yo diría que es más un problema específico del coche, que magnifica el problema. Si te sientas frente a una pantalla, incluso Max diría que fue una carrera interesante en la parte delantera”.



