Un impacto brutal para Chelsea. Este lunes, el club inglés fue notificado de las sanciones que se le aplicaron por el incumplimiento de las normas financieras de la Premier League durante la etapa de Roman Abramovich. Estas faltas provocaron que sea multado por 11.6 millones de euros –la mayor cifra de la historia de la competición–, la imposibilidad de incorporar jugadores para el primer equipo durante un año y la prohibición inmediata de sumar e inscribir jugadores para sus divisiones menores durante los próximos nueve meses.
La sanción está fundamentada en incumplimientos de las normas de la Premier relativas a la información financiera, la inversión de terceros y la formación de jóvenes. Sobre todo, en supuestos pagos históricos a representantes de futbolistas cuando el empresario ruso estaba al frente del club, antes de salir de Chelsea en febrero de 2022.
“Se estableció que entre 2011 y 2018 se realizaron pagos no declarados por parte de terceros asociados al club a jugadores, agentes no registrados y otros terceros. Estos pagos no se comunicaron en su momento a las autoridades reguladoras del fútbol, incluida la Liga Premier”, informó en su comunicado la entidad local.
Según el acuerdo de sanción, los pagos a agentes no registrados superaron los 23 millones de libras (30 millones de dólares) y estuvieron vinculados a las contrataciones de jugadores como Eden Hazard, David Luiz, Ramires, Andre Schurrle y Nemanja Matic.
El comunicado indica que los pagos no declarados “se realizaron en beneficio de Chelsea” y “debieron haberse tratado como si los hubiera efectuado el club”. La competición sostuvo que “constituyeron un incumplimiento del requisito de actuar de buena fe hacia la liga”.
Chelsea aceptó la multa, que fue ratificada por una comisión independiente, y no se aplicó ninguna deducción de puntos. El club manifestó que estaba satisfecho de alcanzar un acuerdo con Premier. “Desde el inicio de este proceso, el club ha tratado estos asuntos con la máxima seriedad, brindando plena cooperación a todos los reguladores pertinentes”, indicó Chelsea en su propio comunicado.
Se alcanzó un acuerdo para las sanción porque desde Chelsea se reportó las posibles infracciones que salieron a la luz en 2022, cuando los inversores estadounidenses Todd Boehly y Clearlake Capital encabezaron un consorcio para comprar el club a Abramovich por 2.500 millones de libras (3.200 millones de dólares). Esta iniciativa es lo que atenuó las sanciones: “La proactiva autodenuncia, las admisiones de incumplimiento y la cooperación excepcional durante toda la investigación actuaron como factores atenuantes significativos», reza en el comunicado de Premier. Mientras que los medios locales aseguran que, incluso, ayudó a reducir la multa en alrededor de un 50%.
No es la primera vez que Chelsea recibe sanciones, ya que los nuevos propietarios de Chelsea fueron multados en múltiples ocasiones por la UEFA por infracciones a la normativa financiera. En 2023, durante el primer año del nuevo régimen, Chelsea le pagó a la UEFA una multa de 10 millones de euros para resolver irregularidades cometidas cuando el club era propiedad de Abramovich, quien se vio obligado a venderlo tras la invasión militar de Rusia a Ucrania. El club también informó de ello por iniciativa propia.
Además, en 2025, Chelsea fue multado con 20 millones de euros por no tener el balance financiero acorde y con otros 11 millones de euros por gastar más del límite fijado del 80% de sus ingresos en el llamado “costo del plantel”, como transferencias y salarios.
Se mantiene curso un proceso disciplinario separado llevado a cabo por la federación inglesa, relacionado con las mismas infracciones por las que Chelsea fue sancionado por la Premier.



