En medio de las tensiones por el bloqueo energético contra Cuba, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que sería «un gran honor» para él «tomar” la isla.
“Quiero decir liberarla, o tomarla. Creo que puedo hacer lo que quiera, si quiere que le diga la verdad. Es una nación muy debilitada en estos momentos”, sostuvo este lunes el jefe de la Casa Blanca en declaraciones a la prensa.
En el mismo sentido, el líder republicano repitió que su administración mantiene conversaciones con las autoridades cubanas y describió a la isla cómo «una nación fracasada” porque “no tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada«.
«Tienen buena tierra. Tienen paisajes bonitos. Es una isla hermosa», dijo y luego aseguró tener amigos cubanos que “se hicieron millonarios en Estados Unidos”.
En las últimas semanas, Trump había amenazado con tomar el control del país centroamericano, ya de sea de forma «amistosa» u hostil. También había dicho que el Gobierno de La Habana caería “muy pronto» porque «está en ruinas»,
Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó la semana pasada a medios locales que hay contactos con EE.UU. para «buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias entre ambos gobiernos«, una situación que el mandatario estadounidense había adelantado, pero que la isla había negado.
Cuba inició la semana con un nuevo apagón nacional, el sexto en los últimos 18 meses, como parte de la profunda crisis energética que atraviesan desde 2024, un escenario que se agravó en los últimos tres meses con el bloqueo petrolero impuesto por EE.UU. que está paralizando la economía por completo y disparando el malestar social.
En tanto, este lunes, el diario The New York Times informó que el gobierno estadounidense presiona para que Díaz-Canel abandone el poder en el contexto de las negociaciones que sostienen ambos países. No obstante, sugirieron que el actual gobierno socialista se mantendría en su lugar.
«Según estas fuentes, los estadounidenses han hecho saber a los negociadores cubanos que el presidente debe irse, pero dejan en manos de los cubanos la decisión sobre la continuación de los acontecimientos», señala el diario neoyorquino, que cita cuatro fuentes familiarizadas con las conversaciones.
De acuerdo con la publicación del mismo medio de comunicación, otra fuente señaló que «remover al jefe de Estado de Cuba permitiría cambios estructurales en la economía de un país que el señor Díaz-Canel, a quien los funcionarios de (Trump) consideran de línea dura, difícilmente apoyaría».
Con información de EFE y AFP.



