El principal portaaviones de la flota de los Estados Unidos, el ‘USS Gerald R. Ford’, el mas grande y moderno del mundo y que da apoyo a los bombardeos contra Irán, fue retirado del frente bélico y llegará la semana que viene a una base en la isla griega de Creta desde el mar Rojo para reparaciones tras haber sufrido un violento incendio.
El incidente no estuvo relacionado con fuego enemigo por la guerra que libra Estados Unidos contra Irán, según se apuró a aclarar el mismo día del incidente el Comando Central de las Fuerzas Navales de EE.UU. en las redes.
Lo cierto es que los marineros tardaron más de 30 horas en extinguir el fuego, según informaron oficiales militares citado por The New York Times, mientras el buque continuaba su misión en la guerra.
El incendio se originó en la lavandería principal del buque el jueves pasado. Para cuando se extinguió, más de 600 marineros y tripulantes habían perdido sus camas y desde entonces han estado durmiendo en el suelo y sobre mesas, según informaron las autoridades.
El Comando Central de las Fuerzas Armadas de EE.UU. informó que dos marineros recibieron tratamiento por lesiones que no ponían en peligro su vida. Varias personas a bordo reportaron que decenas de militares sufrieron inhalación de humo.
Además, aunque no representaban una amenaza para la vida, muchos marineros no han podido lavar la ropa desde el incendio.
La base militar estadounidense de Souda en Creta es la única en la región con capacidad para este buque de propulsión nuclear, debido a su tamaño. .
El buque transporta a 4.500 marineros y lleva ya diez meses en acción en el mar. Desde el Mediterráneo, donde inició su última operación, fue desplegado al Caribe para participar en el bloqueo estadounidense a Venezuela y posteriormente fue enviado a Oriente Medio para participar en la actual guerra junto a Israel.
Si a mediados de abril siguiera en alta mar, batirá el récord del despliegue más largo de un portaaviones desde la guerra de Vietnam. Ese récord, de 294 días, lo estableció el USS Abraham Lincoln en 2020.
A los miembros de la tripulación del Ford se les ha comunicado que su despliegue probablemente se extenderá hasta mayo, lo que supondría un año entero en el mar, el doble de la duración de un despliegue normal en un portaaviones.
Durante las guerras de Irak y Afganistán, la Armada mantuvo sus portaaviones desplegados durante nueve meses seguidos, a veces incluso un poco más. Sin embargo, los despliegues no suelen extenderse más allá de los seis meses. Según expertos navales, un período mayor resulta muy exigente tanto para el buque como para la tripulación.
“Los buques también se cansan y sufren un gran desgaste durante los despliegues prolongados”, declaró el contralmirante John F. Kirby, oficial naval retirado que fue secretario de prensa del Pentágono y portavoz de seguridad nacional en la administración de Joe Biden. “No se puede mantener un buque operando durante tanto tiempo y con tanta exigencia, y esperar que tanto el buque como su tripulación rindan al máximo”, sostuvo el ex oficial.



