Líbano es la guerra que Israel no quiere finalizar y busca separar de Irán. El miedo del secretario general de la ONU, Antonio Guterres es que se convierta en otra Gaza.
Irán quiere vincular todos los frentes e insiste en negociar un alto el fuego regional. Los gobiernos de Donald Trump y Benjamin Netanyahu rechazan cualquier conexión entre los asuntos libaneses e iraníes. Israel está comenzando a ocupar Líbano y eliminar la milicia pro iraní. Teherán da su respuesta y dicta la conducta de la milicia pro iraní shiita de Hezbollah y Berri, el líder del Parlamento y shiíta: no a las negociaciones.
Entre maniobras y negociaciones más o menos serias, el mundo espera ver qué resultados arrojan los esfuerzos y las mediaciones para poner fin a la guerra israelí-estadounidense contra Irán. Para ambas partes, el cese de las hostilidades requeriría la capitulación de la otra.
Una cosa es segura: no se alcanzará ningún acuerdo en el plazo de cinco días que Donald Trump dio a los iraníes. Los mediadores están trabajando para obtener una prórroga de este plazo y abrir negociaciones durante un mes, con intentos de alto el fuego durante este período, mientras que Estados Unidos insiste en negociar bajo fuego.
Escombros y edificios dañados en un barrio de Beirut, Líbano, tras un ataque aéreo de Israel, este jueves. Foto: REUTERS Israel ocupó el Líbano
Las fuerzas israelíes han ocupado el sur del Líbano, como en 1982, para eliminar a la milicia chiita de Hezbollah y quieren crear una “buffer zone” hasta que lo consigan. Hay fuertísimos combates, con muertos militares y civiles desde anoche.
Emboscadas de la milicia shiita, drones, tanques israelíes, aviones de combate, nuevas tecnologías y batallas nocturnas, en un territorio donde solo quedan sin evacuar cristianos, en aldeas que ellos no quieren abandonar y en las que Hezbollah se infiltra.
Catorce soldados israelíes tuvieron que ser evacuados debido a hipotermia y sufrieron heridas leves relacionadas con el frío. El ejército también informó de otros dos soldados gravemente heridos por fuego de mortero y cohetes en el sur del Líbano.
Se publicaron informes aislados sobre bajas israelíes, ya que la noche del miércoles al jueves estuvo marcada por el inicio de intensos enfrentamientos terrestres entre Hezbollah y el ejército israelí, particularmente en las aldeas de Qantara y Deir Serian, recientemente atacadas. Hezbollah también afirmó haber emboscado a los israelíes y destruido dos excavadoras D9 con fuego, incluyendo misiles guiados.
En otra operación nocturna, Hezbollah también informó que un helicóptero del ejército israelí que intentaba evacuar a los heridos de los enfrentamientos fue alcanzado por un misil antiaéreo y se vio obligado a retirarse. Durante todo el día, se siguieron escuchando disparos esporádicos a lo largo del eje Taybeh-Deir Serian-Qantara,
Combates y fósforo blanco
Mientras tanto, las localidades al otro lado de este eje son objeto de intensos bombardeos de artillería israelí, incluyendo proyectiles de fósforo blanco, dirigidos contra varias aldeas del distrito de Nabatieh, en particular Arnoun, Yohmor, Zaoutar el-Charkiyé y el-Gharbiyé.
El movimiento shiíta también informó que atacó una concentración de soldados y vehículos israelíes en Kaouzah (Bint Jbeil) al amanecer de este jueves con una andanada de cohetes.
El ejército israelí continúa su avance hacia el sur del Líbano, principalmente en el distrito de Marjeyoun, en el sector oriental, a más de nueve kilómetros de la Línea Azul. La invasión continúa bajo la cobertura de intensos ataques aéreos israelíes en la zona y sus alrededores, incluyendo proyectiles de fósforo blanco
La resistencia de Hezbollah
Hezbollah se siente “la resistencia nacional del sur del Líbano» y ha decidido no entregar sus armas al gobierno. Llamó “a la unión nacional y a la resistencia del país”.
Los libaneses habían roto sus relaciones con el movimiento shiíta apoyado por Irán y no querían la guerra ni una nueva destrucción de su país de 18 comunidades. Pero ante los ataques israelíes y los bombardeos a Beirut, la desolación y la falta de refugios, esa opinión va cambiando: sienten que son los únicos que pueden defenderlos, con unas fuerza militares libanesas débiles, mal pertrechadas e indefensas. La posición del gobierno se debilita. Puede haber un escenario de confrontación o guerra civil otra vez.
El nuevo embajador iraní en Líbano Mohammad Reza Shibani había sido declarado “persona no grata” por el gobierno libanés. Pero el tema no fue tratado este jueves.
Tanques israelíes en la frontera con el Líbano, este jueves. Foto: EFE Por la tarde se inauguró una reunión de gabinete en el Gran Serrallo, sin la presencia de los ministros de Amal y Hezbollah. Se esperaba que la reunión abordara la expulsión del embajador iraní del Líbano. No se prevé que el gobierno de Nawaf Salam discuta el asunto debido a la ausencia de los ministros de ambos partidos chiítas.
“El pueblo libanés quiere que Shibani se quede”. Una manifestación frente a la embajada iraní , tras la retirada de la acreditación del embajador iraní.El jueves por la tarde, poco más de cien manifestantes se congregaron frente a la embajada iraní en Bir Hassan, en las afueras del sur de Beirut, para protestar por la retirada de la acreditación del embajador iraní Mohammad Reza Shibani por parte del Líbano. La multitud, en su mayoría hombres jóvenes, ondeaba banderas iraníes, libanesas y de Hezbollá.
Entre los manifestantes, Diana, una residente local, portaba una bandera libanesa y denunciaba lo que consideraba una humillación para el país. “Esta decisión no es propia del Líbano”, afirmó. “Es una decisión humillante”, declaró
Además de los ataques contra soldados israelíes en territorio libanés, Hezbolá reivindicó la autoría de decenas de ataques contra el norte de Israel durante la noche y a lo largo del día. Afirmó haber atacado Tel Aviv, incluyendo la sede del Ministerio de Defensa israelí, así como una base de inteligencia militar al norte de Tel Aviv, que, según Hezbolá, fueron blanco de misiles de precisión.
Según un recuento del diario israelí Haaretz, las sirenas antiaéreas sonaron 48 veces ayer en Israel debido a ataques perpetrados por Irán y Hezbollá, lo que obligó a 6,6 millones de israelíes a refugiarse en búnkeres. Varias localidades del norte de Israel, incluidas Haifa y Tel Aviv, sufrieron daños por ataques con cohetes. El grupo paramilitar también reivindicó la autoría de ataques con cohetes y drones suicidas contra varias bases y aldeas del norte de Israel, incluyendo dos heridos leves en Liman.
Hoteles bajo fuego en Beirut
Israel atacó hoteles en Beirut ante la evidencia de que había miembros de la Guardia de la revolución Iraní viviendo o miembros de Hezbolla.
El presidente de la asociación hotelera libanesa, Pierre Achkar, declaró el jueves que los hoteles ya no corren el riesgo de ser bombardeados por Israel.
«Los hoteles ya no corren el riesgo de ser blanco de ataques como ocurrió recientemente, gracias a su compromiso, en gran medida, de respetar las medidas adoptadas en cooperación con las fuerzas de seguridad pertinentes para verificar la identidad de los huéspedes», subrayó Achkar, según la Agencia Nacional de Noticias (NNA).
En este contexto, indicó que «los dueños de hoteles temen por sus propiedades, al igual que los empleados temen por sus vidas». Hizo hincapié en que los clientes se abstengan de reservar si no ven medidas de seguridad suficientes.
En tanto, el ejército israelí ordenó la evacuación inmediata de todos los residentes libaneses que viven al sur del río Zahrani -unos 20 kilómetros al norte del Litani- en el marco de las operaciones de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
Las FDI declararon que el ejército israelí está operando con gran fuerza en la zona . Reiteraron su orden a los residentes: «Evacúen sus hogares de inmediato y diríjanse inmediatamente al norte del río Zahrani».
Las FDI añadieron que «permanecer al sur del río Zahrani puede poner en peligro sus vidas y las de sus familias». Reiteraron la advertencia sobre «cualquier desplazamiento hacia el sur». Se reinició el éxodo a Beirut, donde no cabe ni un alfiler.



