Jannik Sinner se dio el gran gusto y logró otro hito en su carrera: venció a Carlos Alcaraz, ganó por primera vez el Masters 1000 de Montecarlo, y desde este lunes volverá a ser el número 1 del mundo, después de haber estado en la cima durante 66 semanas. Una jornada redonda en el Principado para un jugador destinado a seguir consiguiendo gestas en el ATP Tour.
El italiano concretó su triunfo en dos sets, 7-6 (5) y 6-3, lo que le permitió quedarse con su tercer Masters 1000 en lo que va del año, luego de sus consagraciones en Indian Wells y Miami. Se trata del 27° título de su carrera y de la séptima victoria contra diez derrotas ante el tenista de El Palmar.
“No sé por donde empezar, estoy muy contento”, comenzó el ganador en su discurso. Y agregó: “Llegué acá con la intención de ganar la mayor cantidad de puntos y partidos. Encontramos un nivel altísimo y mucho viento. El ranking es consecuencia de los torneos que se ganan y me toca volver a lo más alto. En el tie-break del primer set tuve la sensación de que las pelotas nuevas me permitieron jugar más con mi saque y eso me dio más confianza porque era clave mantenerme bien en lo mental. Tener este trofeo significa mucho para mí”.
En el saludo que se dieron en la red, Alcaraz le dijo una breve frase que tuvo mucha fuerza: “Estoy muy orgulloso por vos”.
Con esta victoria, Sinner sumó 13.350 puntos y le permitió superar en el ranking a Carlos Alcaraz, que en el listado que se publicará oficialmente el lunes quedará apenas unas unidades atrás (13.240). Pero si sigue esta tendencia, el el subibaja numérico entre estos dos gigantes perdurará durante muchos años, como ocurrió con la generación anterior, animada por Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic.
La final comenzó con el saque de Alcaraz, que no tuvo inconvenientes en mantenerlo con puntos cortos. El primer momento de tensión se vivió con el saque de Sinner 30 iguales, en el cual el español pudo presionarlo y obligarlo a tirarla afuera, lo que desembocó en el primer punto de quiebre del match. Luego de desaprovechar su primer saque, el italiano tiró afuera una derecha que parecía fácil y entonces el español logró la primera luz de ventaja.
Sin embargo, el número 2 del mundo reaccionó rápido. Y con determinación, buena velocidad de piernas para correr un drop y algo de fortuna, pudo recuperar el quiebre y luego volver a dejar todo igualado en 2.
Alcaraz sacó 0-30 y parecía que se le volvía a escapar el saque, pero reaccionó con autoridad y frialdad (metió un gran drop con el juego 15-30), volvió a salir a flote cuando tuvo un break point y finalmente pudo mantener su servicio.
Sinner apretó fuerte el puño después de meter un derechazo cruzado perfecto que Alcaraz vio de lejos sin siquiera reaccionar, lo que obligó al español a sacar 30 iguales. Pero el número 1 del mundo pareciera jugar mejor bajo presión, porque con un fuerte saque obligó a Sinner a tirarla afuera. Un instante más tarde, un drop maravilloso volvió a sacarlo de un lugar incómodo, sacar con ventaja y adelantarse 4-3.
Después del siempre importante séptimo game, el italiano sacó apurado. Perdió el primer punto y metió una doble falta para quedar 0-30 y sin margen de error. Pero por algo es uno de los dos mejores tenistas del mundo del momento, porque pudo sostener su saque y mantener la paridad.
Sinner tuvo una gran oportunidad cuando Alcaraz sacó 30-40, pero el italiano cometió un error no forzado. Y en el punto siguiente, otro gran drop puso al español en ventaja, que la aprovechó con un potente derechazo que Sinner devolvió larga.
Si todo este partidazo que se vio en el primer set tuviera que resumirse en un punto, ese fue el que cerró el décimo game para dejar todo igualado en 5. Porque hubo devoluciones fuertes y toques sutiles, como el drop que tiró Sinner estando en ventaja y que Alcaraz corrió e intentó un contradrop, pero la tiró afuera.
Si el italiano tenía alguna intención de quebrar en el game siguiente, Alcaraz se encargó de pisotear rápido esas intenciones: mantuvo el saque en cero.
Alcaraz intentó atacar a Sinner, que supo defenderse y contraatacar. El italiano sacó 15-30, lo que podía derivar en dos chances de set para el español. Pero dos errores forzados del número 1 del mundo primero y dos grandes saques (el primero a 212 kilómetros por hora) le permitieron eludir ese peligro y llevar la definición al tie-break.
Justo en ese momento Sinner encontró su mejor versión en el saque, lo que le permitió manejar esos puntos con autoridad. Y volvió a apretar el puño ante el minibreak que le permitió volver a tener su servicio 3-2 arriba.
Con un saque abierto y otro palazo a la T, el número 2 se escapó 5 a 2 y le tiró toda la presión a Alcaraz, que apenas demoró 20 segundos en ganar sus dos puntos. Sinner tuvo la oportunidad de cerrar el set con su servicio. Pero con el 6-4 en el tie break arriba dejó en la red una pelota sencilla que le devolvió las chances a Alcaraz, aunque todo concluyó un punto más tarde, facilitado por una doble falta de Alcaraz, para sellar el desempate en 7-5 tras una hora y 14 minutos de juego.
La misma paridad que llevó el primer set al tie-break continuó en este segundo parcial, que continuó casi emulándolo. Porque Alcaraz otra vez quebró el saque en el tercer game.
Alcaraz tomó la iniciativa en busca de tomar distancia. Sacó 40-0, pero Sinner reaccionó con jerarquía y precisión para igualar en 40. Otra doble falta del español le permitió al italiano tener las chances de recuperar el quiebre, algo que no pudo concretar a pesar de tener dos oportunidades.
De todas maneras, después de mantener su saque Sinner volvió a tener dos chances para equilibrar 3-3. Un error no forzado y más tarde dos aces de Alcaraz pusieron en ventaja al español, que igual perdió el saque en la tercera chance de quiebre que tuvo en contra, momento en el que tiró afuera un drop exigido.
Otra vez el séptimo game fue determinante. Apoyado en un potente saque, Sinner impuso sus condiciones y logró ponerse arriba por primera vez en el set.
El italiano vio la gran ocasión de acelerar para cerrar el partido. Entonces presionó a Alcaraz cada vez que pudo, mientras el español se defendió como pudo, con la calidad que lo caracteriza. Aunque finalmente Sinner pudo quebrarlo en su tercera chance para tener la oportunidad de sacar para partido.
Con la potencia de su servicio, Sinner se puso 15-0 arriba ante la euforia de los fanáticos. Un revés de Alcaraz que se fue por poco lo dejó a dos puntos de ganar por primera vez el Masters 1000 de Montecarlo. Pero el español vendió cara su derrota y trajo una pelota que parecía perdida para obligar al italiano a tirarla afuera y descontar la ventaja. Una nueva falla de revés de Alcaraz (quedó en la red) le dio dos chances de partido a Sinner, que lo cerró a su favor gracias a una devolución del español que se fue larga.




