Estados Unidos está analizando celebrar una segunda ronda de conversaciones de paz con Irán en Pakistán y se muestra optimista sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo, informó la Casa Blanca el miércoles.
«Esas conversaciones se están llevando a cabo» y «somos optimistas respecto a las perspectivas de un acuerdo», declaró a la prensa la portavoz del Ejecutivo estadounidense, Karoline Leavitt, quien añadió que «muy probablemente» se celebrarían nuevas conversaciones en Islamabad.
La vocera informó que «muy probablemente» las nuevas negociaciones se celebrarán en Pakistán, que ya acogió el primer ciclo de diálogo.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, dio la bienvenida este miércoles a una delegación pakistaní encabezada por el jefe del ejército, Asim Munir, días después de unas conversaciones fallidas entre Estados Unidos e Irán en Pakistán para poner fin a la guerra en Oriente Medio el fin de semana.
La cancillería de Irán informó este miércoles que mantiene contactos con Estados Unidos a través de Pakistán desde el retorno de su delegación que viajó a Islamabad para las negociaciones.
El principal escollo son las diferencias sobre el programa nuclear de Teherán, y la Cancillería de Irán reiteró este miércoles que el derecho del país a enriquecer uranio es «indiscutible» pero que el nivel de este proceso es «negociable».
El vicepresidente estadounidense JD Vance afirma que se propuso a Irán un «gran acuerdo».
Trump inició la guerra argumentando que Irán se acercaba a fabricar una bomba atómica, una afirmación no respaldada por el organismo de control nuclear de la ONU. Por su parte, Teherán defiende que su programa nuclear tiene fines civiles.
Vance asegura que Trump prometió «hacer prosperar a Irán» si este se compromete a «no tener un arma nuclear».
Con respecto al cese al fuego, un alto funcionario estadounidense dijo que su país «no ha acordado formalmente una extensión del alto el fuego» de dos semanas con Irán, tras informes de que los negociadores se estaban acercando a lograr una prórroga de la tregua que vence en una semana.
Estados Unidos intensificó este miércoles la presión sobre Irán con un bloqueo naval, pero la república islámica amenaza con obstruir las exportaciones del mar Rojo en represalia.
El Mando Central de Estados Unidos declaró durante la noche en redes sociales que el bloqueo se «aplicó plenamente» y que las fuerzas estadounidenses «detuvieron por completo el comercio económico que entra y sale de Irán por mar».
Sin embargo, el panorama basado en los datos de seguimiento marítimo del martes era menos claro. Al parecer, varios barcos que zarparon de puertos iraníes cruzaron el estrecho de Ormuz a pesar del bloqueo.
Este paso estratégico lleva bloqueado por las fuerzas iraníes desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero tras los ataques israeloestadounidenses contra Irán.
Irán amenazó el miércoles con bloquear el mar Rojo, al que no tiene acceso territorial.
Si Estados Unidos mantiene su bloqueo marítimo y «crea inseguridad para los buques comerciales de Irán y los petroleros», eso significará «el preludio» de una violación del alto el fuego, en vigor desde el 8 de abril, estimó el general Ali Abdollahi Aliabadi, jefe del comando central de las fuerzas armadas iraníes.




