El gobierno cubano confirmó este lunes que las autoridades de la isla mantuvieron una reunión con funcionarios de Estados Unidos en el marco de un cerco petrolero impuesto por Washington a la nación caribeña.
“Puedo comentar que, en días pasados, tuvo lugar en La Habana una reunión bilateral entre alto funcionarios de Cuba y Estados Unidos a nivel de viceministro de Relaciones Exteriores y secretarios adjuntos del Departamento de Estado”, dijo en declaraciones enviadas a The Associated Press y luego publicadas en el periódico oficial Granma, Alejandro García del Toro, subdirector de asuntos estadounidenses de la Cancillería.
García, sin embargo, desmintió que hubiera mensajes de ultimátum o conminatorios como se publicó en medios de Estados Unidos.
“No hubo tono o planteamiento impositivo alguno, tampoco plazos conminatorios contrario a lo que se ha dicho por algunos medios de prensa”, agregó el diplomático. “El intercambio fue serio y respetuoso”.
El Gobierno cubano, por su parte, insistió a la delegación estadounidense en la eliminación del bloqueo energético que le ha impuesto Washington a la isla desde enero, que ha prolongado los extensos apagones que sufre la isla y paralizado casi por completo la actividad económica.
«La eliminación del cerco energético contra el país fue un tema de máxima prioridad para nuestra delegación. Este acto de coerción económica, es un castigo injustificado a toda la población cubana. Es también un chantaje a escala global contra estados soberanos, los cuales tienen todo el derecho de exportar combustibles a Cuba en virtud de las normas que guían el libre comercio», argumentó García del Toro.
Según Granma, que no cita nombres concretos, por parte de EE.UU. participaron en el encuentro «secretarios adjuntos del Departamento de Estado», mientras que la parte cubana estuvo representada «al nivel de viceministro de Relaciones Exteriores».
Este reconocimiento por la parte cubana llega días después de que tres medios estadounidenses publicaran, citando fuentes anónimas, que representantes de ambos gobiernos se reunieron en La Habana el pasado 10 de abril.
Las informaciones procedentes de EE.UU., en general complementarias y coincidentes, apuntaban que los representantes de Washington exigieron a la parte cubana la liberación en el plazo de dos semanas de presos políticos relevantes, entre ellos los artistas disidentes Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo.
Se trataría, argumentaron, de un gesto inicial de buena voluntad. Luego vendría una lista de exigencias, esencialmente profundas reformas en busca de una apertura económica y política.
El medio Axios afirmó que en la reunión bilateral participó Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro, de quien se informó previamente que había sido clave en el inicio de estos diálogos.
EFE ha solicitado al Gobierno cubano y a la embajada de EE.UU. en La Habana una aclaración con respecto a este encuentro, sus participantes y su contenido, pero por el momento no ha obtenido respuesta.




