Después de decepcionar en Guayaquil el martes por la noche, al perder por 1-0 ante Barcelona, por la cuarta fecha del Grupo D de la Copa Libertadores, el mundo Boca siguió con mucha atención el encuentro de anoche, en Santiago, entre la Universidad Católica y Cruzeiro, los otros integrantes de la zona. ¿Qué ocurrió en San Carlos de Apoquindo? Igualaron sin goles y, ahora, el equipo chileno y el brasileño suman siete puntos cada uno. El conjunto xeneize está tercero en el grupo, con seis unidades; Barcelona, en el último lugar, con tres.
La segunda derrota consecutiva de Boca en la Copa Libertadores (ya había caído frente a Cruzeiro, en Belo Horizonte), coloca al equipo conducido por Claudio Ubeda sin demasiado margen de error. Pero lo positivo y esperanzador para Boca es que le restan dos partidos como local y depende de sí mismo. Hoy, el equipo de la Ribera está un puesto que le impediría continuar en la Libertadores y que lo mandaría al repechaje de Sudamericana (para los octavos de final se clasifican dos por zona), pero el escenario para la resolución del grupo, al menos desde los números, es alentador.
Boca recibirá a Cruzeiro, en la Bombonera, el martes 19 de este mes; mientras que jugará con la Católica el jueves 28, también en su estadio. Las variantes son numerosas:
El criterio utilizado a partir de esta edición de la Copa Libertadores el del denominado desempate olímpico, que se puso en práctica en el primer Mundial de Clubes.
Si dos o más clubes quedan igualados, se tendrá en cuenta lo siguiente.
De persistir la igualdad aplicando todo lo recién mencionado, se activaría el siguiente criterio de desempate, que es la diferencia de gol en la totalidad de los partidos del grupo. Después se toman en cuenta los tantos a favor, el equipo con menos tarjetas rojas, el que acumule menos amarillas y, por último, si todo se mantiene igualado, se realiza un sorteo.
En este contexto, está claro que, prácticamente, sigue dependiendo de Boca acceder a los octavos de final de la Libertadores. Aunque la tensión irá en ascenso, porque la recta final de la Copa llegará en un momento de alta exigencia para el plantel. Es que antes de los compromisos internacionales, Boca deberá disputar los octavos de final del torneo Apertura ante Huracán, el próximo sábado. Si avanza, jugará los cuartos de final entre semana, ante Argentinos Juniors o Lanús. Y podría jugar las semifinales el fin de semana del 17 de mayo.




