El Gobierno de Estados Unidos presentó una demanda contra la Diócesis Católica de Las Cruces (Nuevo México) para expropiar unas 6 hectáreas (14 acres) de terreno ubicadas en la frontera con México y construir un nuevo muro.
De acuerdo con un recurso presentado frente a una corte tribunal de distrito en Nuevo México, el Gobierno de Donald Trump busca hacerse con parte del terreno, propiedad de la diócesis, cerca del monte de Cristo Rey.
Es un sitio clave para la comunidad católica de la región: una montaña de 219 metros de altura, coronada con una estatua de Jesús de 9 metros, y conocida por una pereginación anual de 40.000 devotos.
En los documentos judiciales, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) explica que «hizo su mejor esfuerzo para negociar» la compra de la propiedad antes de presentar la demanda y señala que necesita apropiarse de los terrenos para instalar barreras y otro tipo de sistemas para «proteger la frontera con México«.
Según el gobierno norteamericano, la zona es una ruta de alto tránsito para el tráfico de personas y quiere cerrarla para frenar la inmigración ilegal. En concreto, según señaló la demanda, el Gobierno ofreció unos US$183.000 a la diócesis a cambio de los terrenos.
La diócesis se ha opuesto a la expropiación de sus tierras, alegando que se trata de una vulneración de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que protege la libertad religiosa.
El descargo de la diócesis de Las Cruces: «Quieren convertir un espacio sagrado en un símbolo de división»
“La construcción de un muro fronterizo a través de este sitio sagrado o a lo largo de él podría dañar irreparablemente su santidad religiosa y cultural, obstruir las rutas de peregrinación y convertir un espacio sagrado en un símbolo de división. Cualquier acción federal para expropiar esta tierra, construir barreras físicas o impedir el acceso al Monte Cristo Rey constituiría una vulneración significativa de la libertad religiosa y de los derechos de culto”, señaló la diócesis, citada por The Texas Tribune.
La congresista demócrata Verónica Escobar, que representa un distrito cercano a los terrenos en disputa, criticó la demanda y acusó al Gobierno de ignorar la importancia cultural del monte Cristo Rey.
«Confiscar este bien comunitario para construir un muro fronterizo refleja el claro desprecio de la Administración Trump por lo que valoran comunidades como la nuestra», indicó Escobar en un comunicado.
La Administración Trump anunció el año pasado que levantaría barreras fronterizas en la zona e inició la construcción de 2,12 km (1,32 millas) de barrera fronteriza al sur de la montaña, en Sunland Park, donde se ubica el monte.
La construcción está cargo de la empresa SLSCO, que consiguió un contrato de US$95 millones para levantar las barreras de acero de 9 metros de altura con refuerzo de concreto. Las cuadrillas comenzaron el trabajo a principios de este año, según The Texas Tribune.
Con información de EFE y AP



