Las autoridades de Sudán del Sur detectaron este lunes un caso del virus del ébola en el estado de Equatoria Occidental, cerca de la porosa frontera con la República Democrática del Congo (RDC) y donde se ha declarado el brote de la enfermedad por el que la Organización Mundial de la Salud decretó una emergencia global.
La crisis actual está provocada por el virus Bundibugyo, una variante rara del ébola que no tiene tratamiento y para el que no hay vacunas aprobadas.
«Hemos confirmado un caso de ébola en Nabiapai, una zona fronteriza con la República Democrática del Congo», dijo a EFE el ministro de Salud de Equatoria Occidental, James Abdalla Arona, en referencia al área ubicada en el condado de Yambio del Sur, en el suroeste del país africano.
El funcionario indicó que «el paciente se encuentra actualmente aislado y bajo observación médica«, y los equipos de respuesta rápida del Gobierno sursudanés se han desplegado «para contener cualquier posible propagación de la enfermedad«.
El caso fue detectado mediante los sistemas de vigilancia permanente establecidos en las comunidades fronterizas, que actuaron después de que las autoridades sanitarias del Congo alertaran del brote declarado el viernes en la provincia oriental de Ituri, que ya ha dejado «91 muertes probables» y unos 350 casos sospechosos.
Al menos una persona ha muerto también en Uganda, por lo que el viernes el Ministerio de Salud de Sudán del Sur advirtió en un comunicado de un mayor riesgo de transmisión transfronteriza.
Según Abdalla Arona, desde entonces las autoridades sanitarias estatales y los socios internacionales ya habían iniciado operaciones de detección del virus y campañas de sensibilización comunitaria en las zonas cercanas a la divisoria con la RDC.
«Nuestros equipos están rastreando a todas las personas que pudieron haber estado en contacto con el paciente. También estamos reforzando la vigilancia en las comunidades fronterizas y los centros de salud», afirmó, al tiempo que instó a la población a «no entrar en pánico» y a cooperar con las autoridades.
Además, afirmó que el Gobierno sursudanés ha intensificado también la vigilancia en los puntos de cruce «no oficiales», que son utilizados frecuentemente por comerciantes y residentes locales que se desplazan entre ambos países ya que las comunidades fronterizas «están interconectadas social y económicamente».
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este domingo una emergencia internacional ante este brote, lo que hizo que diferentes países africanos reforzasen los controles sanitarios y cerrasen sus fronteras, como es el caso de Ruanda.
Sudán del Sur ya ha registrado casos sospechosos de ébola en las últimas décadas, pero las autoridades afirman que la preparación ha mejorado en los últimos años gracias al apoyo de socios internacionales y mecanismos regionales de coordinación sanitaria.
El virus del ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, fiebre, vómitos, diarrea y hemorragias internas.
Según la OMS, el virus presenta una tasa de mortalidad de entre el 25% y el 90%.



