Más allá de la medianoche en la Argentina, Marruecos dio otro golpe sobre la mesa. Como horas antes Paraguay, que consiguió un triunfo memorable sobre Alemania, el conjunto africano se impuso por 3 a 2 sobre Países Bajos por penales, luego de empatar 1-1 en los 120 minutos y sigue adelante en la Copa del Mundo, en un partido jugado en la noche de Monterrey. El ganador se enfrentará el próximo sábado con Canadá por los octavos de final.
La definición fue infartante. Hubo fallos de todo tipo y hasta… un gol en contra. Neil El Aynaoui (el remate rozó en el travesaño) y Hakimi (chocó en un palo) fallaron por Marruecos. El tiro de Rahimi fue frenado por Verbruggen, que inmediatamente se lo hizo en contra. Kluivert chocó con un palo, Timber le pegó desviado y Bono le atajó el remate a Summerville.
El espectáculo durante los 120 minutos fue entretenido, principalmente con lo que expuso Marruecos, rápido y peligroso, aunque solo de a ráfagas. Liderado por Hakimi desde el sector derecho (la diferencia de jerarquía con sus compañeros es enorme), dispuso de al menos cinco situaciones clarísimas, que sostuvo Bart Verbruggen, el arquero del conjunto naranja. Una de ellas, fue salvada por sus piernas, una suerte de homenaje a Dibu Martínez en la final de Qatar 2022. Además, el conjunto africano dispuso de un impacto en el travesaño, también a cargo de la figura de PSG.
Más allá de esa superioridad, ganaba Países Bajos. Fue un gol emocionante. Cody Gakpo, delantero del conjunto naranja y figura de Liverpool, ya es uno de los personajes del Mundial. Días atrás, su mujer anunció que habían perdido un embarazo de cinco meses de gestación. El atacante sufrió el impacto personal, se retiró por unas horas de la concentración, y luego de acompañar a su mujer, tomó la decisión de seguir con el grupo. En un contraataque profundo, abrió el marcador: todos lo fueron a abrazar, los suplentes y hasta los colaboradores de Ronald Koeman.
Parecía que se lo llevaba el conjunto europeo, hasta que surgió Issa Diop, con un cabezazo fulminante en el cierre de los 90 minutos. Se cuidaron demasiado durante el suplementario, más allá de la salvada del arquero de Países Bajos frente a Rahimi, con alma y vida y con la fuerza de las piernas. Más tarde, se jugó a la lotería. Y entre aciertos y errores no forzados, celebró Marruecos.


