La Comisión Europea está decidida a hacer que las grandes plataformas digitales estadounidenses entren por el carril de la normativa europea. Es uno de sus grandes enfrentamientos con la Administración Trump, que cada vez que Bruselas se mueve la acusa de censurar.
El brazo ejecutivo de la Unión Europea publicó este viernes su informe preliminar sobre la investigación que abrió el 16 de mayo de 2024 contra Facebook e Instagram, después de la aprobación del Acta de Servicios Digitales, la norma paraguas europea que busca poner orden en un sector que hasta ahora se comportaba respetando únicamente la ley de la selva.
El informe asegura que META (empresa matriz de Facebook e Instagram) viola el Acta de Servicios Digitales por el diseño adictivo de Facebook e Instagram. La investigación se centra en herramientas como el scroll infinito, la reproducción automática de videos, las notificaciones y el “altamente personalizado” sistema de recomendación que usan las plataformas.
Bruselas acusa a META de no poner las medidas necesarias para reducir o eliminar los riesgos del diseño adictivo de las plataformas para el bienestar mental y físico de sus usuarios, incluyendo entre ellos a menores y a adultos vulnerables.
El informe asegura que el diseño de las plataformas “alimenta la urgencia del usuario para seguir haciendo scroll y pone el cerebro en modo piloto automático”, lo que contribuye a hábitos no saludables y a un uso compulsivo de las plataformas.
Bruselas acusa también a META de no atender la información disponible sobre cómo los menores usan Facebook e Instagram de noche y cómo la optimización de sus formatos -los reels y los stories- “puede llevar al uso compulsivo o excesivo de esos servicios”.
Henna Virkkunen, vicepresidenta segunda de la Comisión Europea y responsable de Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, dijo este viernes que “proteger el bienestar físico y mental de los europeos debe ser una prioridad para las plataformas de redes sociales. El Acta de Servicios Digitales pone a su servicio un marco claro para controlar el comportamiento de esas plataformas por sus diseños adictivos y los efectos de sus servicios”. Y la frase que machaca siempre la Comisión cuando se enfrenta a este tipo de empresas, protegidas por la Casa Blanca: “Estamos totalmente comprometidos en aplicar nuestra legislación en Europa”.
La empresa asegura que tiene en marcha medidas que mitigan esos riesgos, pero la Comisión Europea argumenta que la evidencia “muestra que las medidas de mitigación de META en vigor fallan a la hora de combatir efectivamente los riesgos del diseño adictivo”.
El informe pone ejemplos. Facebook e Instagram tienen herramientas para controlar el tiempo, algunas activadas por defecto para adolescentes, “pero pueden ser desactivadas y no llevan a ninguna reducción significativa (del tiempo de uso)”.
Además, la Comisión Europea considera que el control parental de las plataformas de META “es sólo efectivo si los padres tienen un conocimiento técnico adecuado y el tiempo para entender bien cómo funciona”. Eso, asegura el texto del pliego de acusación de Bruselas contra el gigante de Mark Zuckerberg, una de las grandes fortunas del mundo y apoyo de Donald Trump desde su vuelta al poder, “limita la eficacia de esas medidas para hacer frente a los riesgos inherentes del diseño adictivo”.
Y Bruselas pone deberes a la empresa estadounidense: “En este estado de la investigación, la Comisión Europea considera que META tiene que implementar cambios en el diseño de las dos plataformas, Instagram y Facebook. Por ejemplo, deshabilitar herramientas adictivas como la reproducción automática de videos y el scroll infinito”.
La Comisión Europea recuerda a META que puede recurrir, examinar los documentos de la investigación y responder por escrito con sus alegaciones. Eso no exime a la empresa de hacer los cambios que le exige la Comisión Europea.
Bruselas recuerda que la investigación es todavía preliminar, y que si se confirma ulteriormente podría dar pie a una multa equivalente al 6% de los ingresos (no los beneficios) globales de META. La empresa ingresó el año pasado más de 200.000 millones de dólares. La multa podría irse hasta unos 12.000 millones de dólares.
La Comisión recuerda además que la investigación es más compleja porque incluye el sistema (que Bruselas considera no eficaz) puesto en marcha por META para impedir que menores de 13 años usen sus plataformas. La decisión preliminar sobre esas medidas se publicó el pasado 29 de abril y es contraria también a los intereses de la empresa.


