ATLANTA (enviado especial).- “Me acabo de sacar el pasaje a Nueva York. Estoy con mucha ansiedad, desesperado, feliz y contento. Muchas emociones juntas que no se pueden contar. Ya está confirmado. Pago recibido, ya está, me voy con mis dos hermanas. No tengo entradas pero no importa”, le dijo a LA NACION un hincha de la selección llegado desde Jujuy. Sentado en la cabecera donde los jugadores habían estado festejando un rato antes el pase a la final frente a España, agregó: “Vi a Messi, canté, estoy afónico, estoy feliz, ahora me voy a Nueva York, vamos selección, vamos Argentina”. El sentimiento de este hincha resume lo que se vivió en la tarde de Atlanta en el histórico triunfo de la selección frente a Inglaterra por 2-1 por las semifinales del Mundial 2026.
Durante cerca de media hora los jugadores se quedaron saltando al borde del área grande todo el cancionero que acompaña a la selección por Estados Unidos. Hubo referencias a Malvinas, con una bandera que los jugadores desplegaron en el área grande, dedicatorias a los ingleses y mensajes para lo que viene.
“El domingo cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar”, fue la canción más escuchada en los pasillos del imponente estadio de Atlanta. La final contra España, que se jugará en la mole de Nueva Jersey, ya se metió en la cabeza de los hinchas que hacen cuentas y buscan entradas.
La caravana que salió del estadio siguió la fiesta por las calles de la ciudad del estado de Georgia. “Que de la mano de Leo Messi, todos la vuelta vamos a dar”, se escuchaba por la ancha avenida que contecta el Mercedes Benz con la zona del fan fest. Los bares estaban repletos y el grito por el capitán se hacía sentir en cada esquina.
Las autoridades habían catalogado a este partido de alto riesgo debido a la fuerte rivalidad entre las dos hinchadas. Mientras los argentinos cantaron más fuerte que nunca “el que no salta es un inglés” durante el himno de Inglaterra, los hinchas británicos silbaron mientras sonó el himno argentino.
Pese a todo, en las tribunas no hubo incidentes. En las calles, los ingleses salieron caminando entre los festejos de los argentinos. Se lamentaban del segundo tiempo, en el que su equipo se metió demasiado atrás y permitió la remontada de la selección argentina. Incluso hubo varios ingleses que saludaban con un abrazo y un apretón de manos a varios argentinos como reconocimiento.
La previa arrancó a media mañana en las afueras del imponente Mercedes Benz Stadium. Desde el centro de la ciudad, la caravana de hinchas de la selección le dieron color a una sede en la que la selección ya había festejado el sufrido triunfo ante Egipto, por los cuartos de final.
Las calles del centro de la ciudad amanecieron valladas como no pasó hasta ahora en ningún partido de esta Copa del Mundo. Hubo estrictos controles de seguridad y un despliegue de más de 1.600 efectivos policiales y federales. No se observaron incidentes, más allá de alguna corrida en el final del encuentro.
Cerca de 10.000 personas se reunieron el martes durante más de tres horas para realizar el tradicional banderazo previo.
El ritual de los hinchas antes de cada presentación de la selección volverá a repetirse este sábado en una de las esquinas más icónicas del mundo. Como ya pasó hace dos años, en la Copa América, los argentinos se concentrarán en Times Square, el centro neurálgico de Manhattan. La convocatoria promete ser histórica.


