Los Pumas no pudieron quebrar la racha negativa contra Inglaterra. Por el Nations Championship, cayeron en Santiago del Estero por 31-24 sumaron el sexto traspié en los últimos seis partidos. Y decimosexta caída en los últimos diecisisete enfrentamientos. Para encontrar un triunfo hay que remontarse al 6 de noviembre 2022: 30-29 en Twickenham. Además, la de esta tarde fue la primera derrota en Santiago del Estero, donde el equipo argentino tenía 100% de efectividad: dos partidos jugados, ambos ganados.
Los Pumas fueron a remolque durante casi todo el partido y en el segundo tiempo intentaron una remontada épica que quedó en la orilla. Con el marcador ya 31-24, la última jugada terminó con Bautista Delguy en el ingoal inglés. El wing argentino apoyó la pelota sobre la bandera del touch, e incluso hubo sospechas de un tackle alto de un inglés. La jugada podría haber derivado en un try-penal y, en consecuencia, un empate en 31. Pero el TMO le indicó al árbitro australiano Angus Gardner que el argentino no había apoyado. Y así se fue el partido.
Antes de esa acción, y de la indisciplina de ambos equipos, Inglaterra fue clínico cada vez que pasó la mitad de la cancha. Los Pumas, en cambio, pagaron caro su falta de contundencia. Como si el número estampado en la camiseta azul que homenajeó a los héroes de México 86 tuviera una influencia mística, el mejor de los argentinos fue Tomás Albornoz, portador de la 10. La misma de Diego Armando Maradona.
Los Pumas se acordaron tarde de atacar y lastimar a Inglaterra. Recién cuando la Rosa quedó en inferioridad numérica y Albornoz puso al equipo adelante con su talento, los dirigidos por Felipe Contepomi se instalaron en territorio enemigo. Pero Inglaterra defendió con fiereza sobre el final lo que había construido durante gran parte del encuentro. El TMO tuvo la última palabra. Y condenó a los Pumas a la derrota.


