Miles de migrantes ingresaron masivamente este jueves al enclave español de Ceuta , en el contintente africano, desde la vecina Marruecos. El incidente terminó con la muerte de 18 personas ahogadas en el mar, y el gobierno español decidió enviar al Ejército para reforzar la seguridad en la frontera.
La Policía Nacional y la Policía Local se han desplegado esta noche en distintos puntos del centro de Ceuta y sus zonas aledañas para evitar que se puedan producir robos o altercados. El objetivo fundamental es evitar que las personas que han llegado desde Marruecos puedan realizar algún tipo de acción delictiva, según fuentes policiales citadas por EFE. En ese sentido, las fuentes destacaron que la mayor parte de estas personas han entrado únicamente con traje de baño, y no tienen alimentos o dinero para poder comprar cosas.
Los locales de Ceuta decidieron mantener sus puertas cerradas esta noche como consecuencia de la masiva presencia de marroquíes deambulando por las calles. Mientras tanto, las entradas por el paso fronterizo del Tarajal continúan a un ritmo alto, aunque menor al registrado a lo largo de toda la jornada.
El Ministerio del Interior español anunció que «las Fuerzas Armadas reforzarán a la Guardia Civil (…) para mantener la seguridad en la ciudad de Ceuta», y añadió que también reforzará a la Guardia Civil, con 70 agentes más que se sumarán a los 80 que ya están en el lugar, y que enviará grupos de buceadores y embarcaciones de guardacostas del Servicio Marítimo.
Alrededor de 1.500 ya habían llegado al enclave en los últimos días. «Estamos en una situación de absoluta emergencia humanitaria y social«, dijo el alcalde-presidente de Ceuta, Juan Vivas, y agregó que: «los centros de acogida se encuentran colapsados y saturados».
Ceuta y el otro enclave español en Marruecos, Melilla, son las únicas fronteras terrestres que la Unión Europea tiene con África. Este es el mayor ingreso de personas a Ceuta desde mayo de 2021, cuando más de 10.000 migrantes accedieron a la ciudad autónoma desde Marruecos en apenas dos días.
La frontera de Beni Enzar, la única operativa entre España y Marruecos en Melilla, se encuentra cerrada, según informó la delegación del Gobierno en la ciudad autónoma. En la zona fronteriza se escucharon disparos en el marco de lo que habría sido un intento de entrada, informó EFE.
El Gobierno español que había acordado con Marruecos medidas para devolver «lo antes posible [a] todas las personas que han entrado ilegalmente en Ceuta».
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, viajará el viernes al enclave junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
La embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, ha asegurado este jueves que la crisis que se está viviendo en Ceuta, con miles de personas atravesando la frontera, es una situación «no querida por el reino de Marruecos» y espera que quienes han cruzado «vuelvan» a su país.
«El gobierno de Marruecos pide y quiere que estos conciudadanos que han atravesado (la frontera) vuelvan a nuestro país. No es algo que nos complazca, queremos siempre una inmigración ordenada y segura para todos», dijo Benyaich.
Con información de EFE y AFP.




