El momento crítico de River lo ameritaba: Stéfano Di Carlo, el presidente del club millonario, brinda una conferencia de prensa en el estadio Monumental para hablar de distintos temas de la actualidad de la institución.
El presente futbolístico alarmante (es el único equipo del torneo Clausura que no sumó puntos ni anotó goles), la polémica decisión de separar a un numeroso grupo de jugadores y enviarlos a entrenar al predio de Cantilo, la frágil posición del técnico Eduardo Coudet, el fuerte mercado de pases (con Thiago Almada como máxima figura) y la suspensión del partido ante Independiente Santa Fe en Bogotá por la Copa Sudamericana debido a la catástrofe en Colombia son algunos de los temas.
“Estamos reunidos la mesa directiva, las personas que llevamos adelante la labor diaria que llevamos la administración del club, nos parecía bien estar juntos para hablar sobre este momento delicado. Quiero extender tranquilidad al socio e hincha de River en un momento complejo. Esto que nos pasa es una situación no es de ahora, no es de los últimos cinco partidos, venimos de un momento de declive en los últimos tiempos. Hay experiencias de equipos que tuvieron momentos históricos luego tuvieron baches. Nos encontramos en febrero con la decisión del cambio de entrenador. Nos encontramos con una final del campeonato. Y a partir de allí nosotros teníamos dos caminos: sobrevolar y anclarnos en el supuesto mérito de haber llegado a la final, tomarnos con calma la situación o intervenir fuertemente en el mercado de pases. Sentíamos que más allá de la final, River no jugaba como queríamos, es evidente. Y que por eso queríamos salir de esa dinámica y construir una plantilla que nos identificara. Por eso hicimos un mercado de pases fuerte para tener una estructura para ordenar y generar un salto de nivel, ir a buscar jerarquía”.
“Buscamos jerarquía, algún proyecto joven del fútbol argentino y fueron tres mercados de pases en uno. Cometimos errores, como todos. Quien hace se equivoca, pero no por eso dejamos de hacer, no por eso flotamos. Para nosotros era muy complejo y grave. Es inadmisible la cantidad de derrotas de antes y de ahora. Hicimos un mercado que fue tres en uno”.
“El momento requería reformular la plantilla. Y en ese contexto surge lo que tiene que ver con los jugadores separados en el predio de Cantilo. Responde a algo estrictamente deportivo. Para poder incorporar hay que sacar. Algunas incorporaciones se afrontan con recursos que liberás del otro lado. Se dijo que había otras maneras, se han intentado y muchas veces esas maneras no funcionan. A veces esa manera se logra cuando hay un número de jugadores más acotados. Estuve reflexionando, fue un error en cuanto a las maneras, en la decisión del lugar a la que se decidió separar a los jugadores. Después les sugerimos utilizar el predio de Ezeiza a contraturno. Pero tomamos nota del error. Nunca dejamos de ser respetuosos con ellos y los ayudamos en el proceso de salida. La velocidad, la decisión de la sede, no quita que haya sido un error. Conversamos con ellos. En mi caso lo hablé con Germán Pezzella. Tengan la tranquilidad que inmediatamente después de hecha la acción intentamos corregir. En ese momento hablamos con el plantel profesional, el clima siempre fue bueno, sí hubo referencia a las maneras. Entendieron que fue un tema deportivo. Sepan entender que esos errores responden al momento más crítico de la era moderna de River y hemos pecado de hacerlo con intensidad y separar a los jugadores con una velocidad que no debió haber sido tal. De los doce hoy quedan cuatro, estamos trabajando con eso”.
“Sabemos todos como es el fútbol: ganás cinco partidos y los problemas no existen, cuando muchas veces lo están. Y perdés cinco partidos y se habla de problemas que no están. El contexto torna todo más negativo de lo que es. Sepan que tenemos bastante previsibilidad. Achicamos la plantilla en cantidad, la aumentamos en jerarquía y con jugadores de trayectoria, invertir el mismo dinero pero es más jerarquía. Ahora empezó a convivir esta reformulación y tiene que ver con el River que queremos encontrarnos con el equipo de los próximos tres años. ¿Qué problema tenemos? El tiempo. Tenemos una racha negativa grave, que merece poner fuerte atención en el tema y así lo estamos haciendo. Venimos de tal grado de frustración, que no nos salen las cosas, que el hincha de River ha perdido toda capacidad de proyectar lo que viene, el equipo que estamos construyendo. Los refuerzos todavía no se han ensamblado. Las transiciones para ponerte de pie son largas. Necesitamos tiempo. Unión, que es lo más importante, la tenemos. Vemos un fuerte apoyo del grupo y una creencia en la figura del entrenador, en su don de gente, en su capacidad de trabajo. Entendemos que todo se hace intolerable, pero tenemos que brindar calma.
“Este equipo necesita tiempo. River va a volver a ser lo que es en materia de fútbol. Lo que necesitamos es tiempo. Estamos convencidos de eso. Tenemos que convivir en la incomodidad y el hincha tiene todo el derecho a enojarse, a reclamar, porque esto es largo y nosotros nos flagelamos por eso. No vemos otra realidad“.
“Entendemos la poca tolerancia de la gente, pero le pedimos paciencia para que este equipo pueda ensamblarse. No vamos a parar de trabajar. Todas las oportunidades que tengamos las vamos a tomar. El tiempo y la demora en hablar con el hincha fue porque hicimos tres mercados de pases en uno, eso hizo que nos enfoquemos en terminar el mercado, hacer un balance y a partir de eso salir a explicarle al socio e hincha de River. No tuvo que ver con no salir a dar explicaciones. Todo lo podemos explicar”.
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