Fue un domingo de Brasileirão, con la participación separada de los dos equipos que desde hace años se llevan la atención principal: Palmeiras, que igualó sin goles en su visita a Botafogo, y Flamengo, que venció (1-0) a Remo también fuera de casa, ambos por la fecha 26. Más allá de que son nuevamente los animadores de la liga, con el Mengão superándolo en el liderato, los partidos tuvieron repercusión en nuestro país por lo acontecido con Alexander Barboza y Joaquín Freitas.
Los dos jugadores surgidos en River fueron protagonistas de perlitas que marcaron una bienvenida para nada cariñosa, aunque cada uno tiene un sentido distinto. El ex defensor de Independiente y Defensa y Justicia comenzó a sufrir el hostigamiento cuando recién pisaba los pasillos del estadio Nilton Santos, mientras que al delantero, que jugó apenas 30 partidos en el Millonario, le hicieron sentir el rigor una vez que ingresó al campo de juego.
La historia es clara entre Barboza y Botafogo. Fue jugador del Fogão hasta julio, después de una estadía de dos años y medio. Por ende, fue parte del hito más grande en la historia del club, la conquista de la Copa Libertadores 2024. Sin embargo, en este último mercado de pases decidió dar un salto de calidad en su carrera al aceptar irse a Palmeiras. Y a los hinchas, como a veces sucede en Argentina, no les cayó nada bien que se marchara a un poderoso.
Entonces, este domingo se dio su regreso al estadio que lo cobijó durante esa etapa. En los primeros pasillos que pisó tras bajarse del ómnibus, recibió un cántico especial de los fanáticos que accedieron a esa zona y aguardaban ansiosos por su llegada, en un rincón. Cuando lo vieron, lo filmaron y le dedicaron una canción que también prepararon para Marlon Freitas, el brasileño que tomó la misma decisión a comienzos de este año.
“Vos pagaste con traición a quien siempre te tendió la mano”, fue la frase que cantaron con ímpetu cuando ambos jugadores caminaron por el ingreso en diferentes momentos, pero cerca de esos hinchas locales. Antes del encuentro, decidió reconocer el campo de juego y, al regresar al vestuario, el cruce con los hinchas que ya había en la tribuna tuvo una mezcla de aplausos y gestos obscenos de reprobación.
Y durante los 90 minutos, completó el combo: se ganó una amarilla en el primer tiempo y cometió más infracciones que fueron perdonadas hasta que un codazo, sobre el tercer minuto de adición, fue suficiente para la expulsión y la salida del campo en medio de una lluvia de silbidos: se perderá el clásico contra San Pablo.
“Insensato destino”, el tema que sonó en el calentamiento de Palmeiras
Más temprano, en el estadio del humilde Remo, Freitas tuvo su debut como jugador de Flamengo tras la millonaria venta riverplatense de US$ 15.000.000. No como titular, pero sí el entrenador portugués Leonardo Jardim decidió su ingreso, en reemplazo del delantero Pedro, a falta de 15 minutos para el final de un desarrollo en el que los cariocas ya se imponían por el gol de Samuel Lino.
Pocos segundos después, en lo que fue su primera acción, recibió un patadón que mereció ser revisada por el VAR, pero que evidentemente no fue así: el lateral Marcelinho decidió cortar su carrera con un planchazo directo al tobillo, lo que causó el grito y la caída del argentino. Lo pudo haber lastimado. Así lo recibieron al delantero y, al parecer, en Brasil se paga derecho de piso hasta en la tecnología.
Su equipo se terminó imponiendo y, por el segundo empate consecutivo de Palmeiras, se subió a la cima con 54 puntos contra los 53 que ahora ostentan los paulistas. Una jornada de domingo en el que los argentinos fueron un claro objetivo de los brasileños.


