ROSARIO.- Si algo permiten los Juegos Suramericanos 2026 es la conjunción, no solo de los atletas del momento, sino también de los que construyeron el camino. De Argentina y del continente, pero especialmente vitales en eso de allanar lugares e inspirar sueños. En el caso de la natación, esa huella bien podría ser una estela y José Meolans, un artífice. Por eso, la figura de Pepe en el Invencible Centro Acuático Provincial emplazado en Rosario, no pasa inadvertida. Fotos, videos, y algún que otro suspiro por lo bajo…
El del cordobés, hoy de 48 años, es uno de los grandes nombres de la historia del deporte argentino, fue el nadador más influyente de su generación. Con cuatro Juegos Olímpicos en su palmarés, la edición de Sydney 2000 es la que lo inscribió entre las páginas más destacadas, cuando fue 10° en 50 metros libre y quedó a solo 11 centésimas de la final. Y mucho más lo grabó en 2002, con el título mundial en pileta corta en Moscú. Eso sin contar sus récords, marcas, otras dos medallas mundiales y las tres panamericanas, entre las que destaca el oro y título de Santo Domingo 2003 en 100 metros.
-¿Cómo la estás pasando y cómo estás viendo estos primeros días de competencia, con la natación como uno de los faros?
-Fantástico, yo creo que Rosario necesitaba una plaza así (se refiere al centro acuático) y vino como anillo al dedo que los Juegos Suramericanos se disputen acá. Hay que celebrarlo porque es para todos los argentinos. Para los que amamos la natación y el deporte tener un evento así es fantástico. A mí me tocó estar en 2006 (esa edición se llevó a cabo en Buenos Aires) y el hecho de ser locales es un extra. Los nadadores deben sentir eso. El tema es después ponerlo en el agua y que genere rendimiento.
-¿Qué recuerdos te vienen de inmediato si pensás en esos, tus Suramericanos?
-Tengo un gran recuerdo. No tanto de las carreras individuales, pero sí de un relevo que disfrutamos mucho porque estábamos ahí de Brasil y se generó algo lindo, expectante hasta último momento (el 4×100 que corrió junto a Matías Aguilera, Eduardo Otero y Joaquín Belza). Eso, con la gente que contagia euforia, se siente. Los argentinos, como somos, cuando participamos en eventos deportivos así lo sentimos.
-Vos competiste al nivel más alto, pero ¿en qué lugar ponés estos Juegos y qué le recomendarías a quiénes lo están viviendo ahora?
-El equipo argentino hoy tiene una mixtura. Tiene nadadores muy experimentados, probablemente en su recta final y en un muy buen nivel, acompañando a aquellos que están abriendo sus carreras en planos internacionales con picos de rendimiento muy buenos. Con lo cual creo que eso hace que los chicos puedan aprender de estar compartiendo con sus referentes el mismo torneo. Y es auspicioso para mí el futuro porque ya se demostraron resultados. Lamentablemente no podemos contar en estos Juegos con Agostina Hein (fue baja por una apendicitis), porque hubiese sido muy bueno para ella, pero hablé con ella y si bien tiene bronca ya está pensando para lo que viene, mirando adelante.
-¿Qué referencia podés trazar de ella?
-Ella es hoy la abanderada de la natación argentina. La realidad es que ya dejó de ser promesa y demostró que es capaz de competir de igual a igual con las mejores del mundo. Hay por delante dos eventos muy importantes en los próximos años, como los Juegos Panamericanos de Lima 2027 y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y van a ser una verdadera prueba para ellas, a una edad en la que todavía le queda mucho camino por recorrer.
-De todas su condiciones, entiéndase físicas, técnicas o mentales, ¿hay alguna que te llame más la atención?
-Bueno, es como un combo. Siento que ella tiene un grado de inconformismo importante porque está en la búsqueda y eso hace a la superación constante. Marca un poco también la ambición. Porque la realidad es que el nadador después empieza a convivir con su máximo rival que es el cronómetro y ahí es más difícil.
-¿Cómo se la cuida?
-Con su gente, con su entorno de compañía, su entrenador, su familia y sus amigos. No es mucho más que eso. Me parece que desde ese lugar va a estar centrada. Se la ve realmente enfocada y sin salirse de ese eje. Y con la humildad con la que viene trabajando, con los pies en la tierra. Ella demuestra que es así y esa característica le va a permitir ir disfrutando de cada momento.
-¿Y a vos cuánto te encuentra la vida cerca de la pileta?
-Y… Me cuesta estar al margen porque me gusta. Hoy estoy en otro rol, en la organización de torneos Másters, algo con lo que vengo hace cinco años y me va bien, van en evolución. Por otro lado haciendo charlas, clínicas y tratando de que el deporte crezca y genere un efecto multiplicador. Por lo menos, esa es mi idea.
-¿Y disfrutando del cariño de la gente que a pesar de los años no caduca?
-Estoy súperagradecido con eso. Todavía sigue pasando y son muchos los años que pasaron, a mí también me pasan los años… Así que estoy viviendo cada momento, el cariño de la gente siempre es muy importante.


