El sarampión es una enfermedad viral eruptiva-febril de transmisión respiratoria que puede diseminarse rápida y fácilmente de persona a persona. Si bien puede afectar a cualquier persona no vacunada, los cuadros más graves se presentan principalmente en niños menores de cinco años y personas con inmunocompromiso o desnutrición.
La vacunación es la única manera de prevenir el sarampión y sus complicaciones. La vacuna triple viral es gratuita, obligatoria y se encuentra disponible en los vacunatorios y centros de salud.
Desde el 1 de enero de 2026, el esquema contempla una primera dosis a los 12 meses y una segunda dosis entre los 15 y 18 meses para los niños nacidos desde el 1 de julio de 2024.
Además, para garantizar que todos completen las dos dosis correspondientes, durante el año en que cumplen cinco años se continúa vacunando a los niños nacidos en 2021, 2022, 2023 y durante los primeros seis meses de 2024.
Las dosis adicionales aplicadas durante operativos de control de brote, bloqueo o campañas de seguimiento, como la realizada en 2022, no deben considerarse como parte del esquema regular.
Ante síntomas, consultar rápidamente
El sarampión puede provocar fiebre alta, manchas rojas en la piel, secreción nasal, conjuntivitis y tos. También puede generar complicaciones graves, como neumonía, convulsiones, meningoencefalitis y ceguera.
Ante la presencia de fiebre y manchas rojas en la piel, se recomienda consultar inmediatamente con profesionales de salud. Hasta recibir indicaciones, la persona no debe concurrir a lugares públicos para evitar la transmisión.


