Un adolescente comenzó a disparar con una escopeta este lunes frente a un colegio secundario en Turquía. Hay al menos 11 estudiantes heridos, dos de ellos en estado de gravedad, y el atacante fue detenido junto con los padres y el abuelo.
El ataque ocurrió hacia las 8 de la mañana, hora local, (2 de la mañana en Argentina) en Turgutlu, provincia de Manisa, cerca de la turística ciudad de Esmirna, indicó la gobernación provincial.
«Once estudiantes resultaron heridos, dos de ellos de gravedad. El menor que llevó a cabo el ataque fue rápidamente detenido y puesto bajo custodia», escribió en X el ministro de Justicia, Akin Gurlek.
Según el ministro, los padres y el abuelo del sospechoso también fueron detenidos en el marco de la investigación.
«Recientemente, con la reforma legal que lideramos, fortalecimos de manera más clara y contundente las responsabilidades relacionadas con las obligaciones de cuidado y supervisión de las familias. En este marco, la madre, el padre y el abuelo, quien se determinó que estuvo involucrado en el uso del arma utilizada en el ataque, también han sido detenidos», detalló el funcionario.
ÇOCUKLARIMIZIN GÜVENLİĞİNİ TEHDİT EDEN HİÇBİR İHMAL KARŞILIKSIZ KALMAYACAKTIR!
Manisa’nın Turgutlu ilçesinde, okul binası dışında, öğrencilerimizin okullarına gittiği sokakta meydana gelen silahlı saldırıda 2’si ağır olmak üzere 11 öğrencimizin yaralanması hepimizi derinden…
— Akın Gürlek (@abakingurlek) September 22, 2026
Gurlek indicó además que se está investigando de manera «exhaustiva y meticulosa cómo el arma utilizada en el ataque llegó a manos del niño, las condiciones de custodia del arma, las obligaciones de cuidado y supervisión de la madre y el padre, así como las alegaciones de que hubo acoso entre pares antes del incidente».
Según el sitio turco Mynet, el joven, identificado como H.O., de 15 años, disparó sin motivo aparente y luego intentó huir, tal como se ve en los videos registrados por las cámaras de seguridad.
Sin embargo, el mismo sitio luego informó que la fiscalía general de Ankara (capital de Turquía) inició una investigación sobre las cuentas en redes sociales que participaron en comportamientos provocadores en relación con el incidente ocurrido.
Además, las autoridades reforzaron la seguridad en los alrededores del centro educativo.
Algunos vecinos escucharon ruidos durante el ataque y salieron a la calle a ver qué pasaba. Uno de ellos, dijo a la prensa turca que justo vio cómo el atacante salió corriendo hacia una calle lateral con un rifle en la mano.
Ahmet Sökmen, otro vecino, dijo que el alumno de noveno grado “profería insultos y gritaba”. “No pudimos intervenir porque llevaba un rifle”, agregó un tercer testigo, Mehmet Erduysak, que se despertó por el ruido de los disparos.
Los tiroteos en centros educativos son poco frecuentes en Turquía, aunque en abril se produjeron dos ataques en el sur del país que provocaron una fuerte indignación pública.
A principio de año, 16 personas, en su mayoría estudiantes, resultaron heridas cuando un exalumno abrió fuego en una escuela secundaria en la provincia de Sanliurfa, en el sureste de Turquía. Posteriormente, el agresor se suicidó.
Al día siguiente, un estudiante de 14 años abrió fuego contra dos aulas en su escuela en la cercana provincia de Kahramanmaras, matando a ocho estudiantes y a un docente e hiriendo a otras 13 personas. El atacante fue abatido por la policía.
Por estos dos tiroteos, el gobierno aumentó la seguridad en los centros educativos al inicio del año académico la semana pasada.
Según estimaciones de una fundación local, en el país hay decenas de millones de armas de fuego en circulación, la mayoría de manera irregular.
Con información de EFE y AP.


