El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes, durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU, que la documentación oficial estadounidense sustituirá el término «inteligencia artificial» (IA) por el de «superinteligencia», y usará las siglas SI.
Además, Trump rechazó tajantemente cualquier «esquema globalista» que intente regular o controlar su desarrollo.
El presidente estadounidense argumentó que la palabra «artificial» da la impresión de que la tecnología es «falsa», cuando en realidad es «asombrosa».
«A partir de este momento, todos los documentos de Estados Unidos y, con suerte, los del mundo, se cambiarán para utilizar el término mucho más preciso ‘súper’ en lugar de artificial. Así que es superinteligencia«, aseveró Trump.
El sábado, el mandatario había expresado en redes sociales: «Muchas personas piensan que las palabras ‘Inteligencia Artificial son inexactas y muy poco elocuentes en relación con la IA, o Inteligencia Artificial. Una descripción mucho más elegante y precisa de este nuevo fenómeno sería Inteligencia Superior (IS) o Inteligencia Extrema (IE) o Inteligencia Suprema (IS)«.
A raíz de esa reflexión, llamó a sus seguidores a votar por cuál opción era su favorita para describir a «esta revolución que no deja de crecer».
El anuncio de Trump ante la Asamblea General de las Naciones Unidas se da en medio de una fuerte polémica por las declaraciones de ex empleados de empresas vinculadas a la tecnología que advirtieron que el desarrollo de las mismas, de no ser controladas, acabaría con la humanidad.
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, volvió a advertir hace pocas semanas sobre el peligro de perder el «control del futuro» ante la IA e insistió en la necesidad de crear modelos seguros en su desarrollo, en una publicación en sus redes sociales.
Además, Altman destacó los riesgos de crear «un mundo con demasiada concentración de poder», dado que «si una IA extraordinariamente poderosa es utilizada por una persona o empresa para imponer su visión del mundo a todos los demás, los resultados podrían ser extremadamente distópicos».
El directivo de OpenAI consideró que para evitar estas dos amenazas se debe «caminar por un angosto camino intermedio», que evite que un país o un laboratorio tenga demasiado poder.
Los pedidos del sector para regular la inteligencia artificial y ralentizar su desarrollo sorprendieron durante las últimas semanas cuando el propio Altman comunicó a su plantilla sus planes para moderar el ritmo con el que desarrollan sus productos.
En el mismo sentido se pronunciaron el magnate Elon Musk y el máximo responsables de Anthropic, Dario Amodei.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, amplió de forma drástica su moratoria sobre la infraestructura de la inteligencia artificial al ordenar a los organismos ambientales del estado que dejen de emitir licencias para la construcción y operación de nuevos centros de datos.
La medida mantendrá congelados los trámites clave hasta que concluya una auditoría integral sobre la capacidad y estabilidad de la red eléctrica del estado, se informó este martes.
La directiva dada a conocer este lunes exige a la Comisión de Calidad Ambiental de Texas (TCEQ) —organismo encargado de fiscalizar los permisos de uso de aire y agua— paralizar la aprobación de solicitudes ingresadas por desarrolladores tecnológicos. El bloqueo se suma a la moratoria decretada en agosto, que ya impedía las conexiones directas a la red eléctrica principal administrada por el Consejo de Confiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT).


