El O2 Arena de Londres, moderno estadio multiuso en la zona londinense de Greenwich, es un lugar amigable para el mundo del tenis, ya que fue el sitio en el que se disputó el torneo de Maestros de fin de año durante doce temporadas, desde 2009 (cuando Juan Martín del Potro perdió en la final ante el ruso Nikolai Davydenko) hasta 2020. Durante estos días, el estadio está bloqueado para un nuevo evento tenístico: la Laver Cup, el torneo de exhibición que organiza desde hace nueve temporadas Roger Federer y su compañía de representación.
El evento, que no es oficial en el calendario ni reparte puntos para el ranking ATP, mide al “Team Europa” con el “Team Resto del Mundo”, donde este año volverá a jugar el argentino Francisco Cerúndolo (se disputará de viernes a domingo próximos). En las últimas horas, dos de las máximas estrellas del evento, miembros del conjunto europeo, se entrenaron juntas y tuvieron un diálogo simpático. La charla se dio entre el número 2 y el 3 del mundo, el alemán Alexander Zverev y el español Carlos Alcaraz.
El jugador nacido en Hamburgo se coronó hace pocas semanas en el US Open, al derrotar al estadounidense Ben Shelton por 6-3, 7-6 (7-2), 5-7 y 6-2, en tres horas y 22 minutos: fue su segundo título de Grand Slam, luego de obtener Roland Garros, en junio pasado. Sin embargo, en el Arthur Ashe, al momento de la consagración, hubo un momento insólito: el alemán no se dio cuenta de que había ganado, se disponía para jugar el próximo game, pero levantó la vista y reaccionó al observar el score en las pantallas y festejar a los miembros de su equipo.
Zverev no se dio cuenta que había ganado
“Pensé que estaba 5-1″, justificó Sascha Zverev, más tarde, con una sonrisa sobre ese lapsus en el momento de la consagración en Flushing Meadows. El hecho, sumamente curioso, tampoco pasó inadvertido para Alcaraz, que estaba mirando el partido por TV desde su casa, en Murcia.
“Dime en qué estabas pensando. Yo estaba viéndolo en casa y me quedé impresionado”, le dijo Alcaraz a Zverev, sonriente, antes de que se entrenaran en la Laver Cup.
“No había nada en mi cabeza, cuando sos tonto eso ayuda”, respondió, animado, el alemán. La conversación siguió por ese tono: “No, no digas eso, lo estuve pensando, te ayuda mucho no saber que es el último set”, agregó Alcaraz. Y Zverev le dio la razón: “Sí, yo pensaba que el marcador era 4-1, así que no me puse nervioso. Si hubiera sabido que era 5-2 me habría puesto supernervioso”.
El diálogo entre Alcaraz y Zverev
Más tarde, ante la prensa, Alcaraz aseguró que está encantado de compartir equipo con Zverev en la Laver Cup y que el alemán “es el mejor jugador del mundo ahora mismo”.
Desde este viernes, el “Team Resto del Mundo”, que desde el año pasado es capitaneado por Andre Agassi (en lugar de John McEnroe; Yannick Noah es el conductor del equipo europeo), buscará su cuarto trofeo en la Laver Cup luego de las victorias en 2022 (Londres), 2023 (Vancouver) y 2025 (San Francisco).
Cerúndolo no será el único sudamericano en el evento, ya que se sumó como suplente -y por primera vez- el peruano Ignacio Buse (35°). Podría ser el cuarto jugador sudamericano en competir en el torneo , siguiendo los pasos de Cerúndolo, Diego Schwartzman y el chileno Alejandro Tabilo.


