El ‘Bocha’ cuenta que no conserva casi nada del título en México ‘86. La medalla de campeón del mundo, sí, y una camiseta de Jorge Burruchaga que intercambió con su compinche de Independiente después de la semifinal contra Bélgica. Sus únicos minutos en la Copa. “Era otra época, además, cuando uno juega cree que nunca se va a terminar la carrera, entonces no piensa en guardar objetos para que después se transformen en recuerdos”, aclara Ricardo Bochini y no hay lamentos ni melancolía.
Imposible no revisar el pasado frente a un prócer futbolístico. Es una tentación porque la curiosidad se entromete a cada instante. Bochini es el dueño de una era, de un estilo, de una marca… y de cuatro Copas Libertadores, dos Intercontinentales, tres Interamericanas, cuatro torneos locales… Aparece una pelota en la habitación y se pone a hacer jueguitos, lo invitan a patear en el patio y no se lo pierde. A los 72 años desafía al tiempo: viaja a los días de gloria, pero sin perder entusiasmo por todo lo que vendrá. Y nunca se desconecta del futbolista.
-¿Volvés a ver tus partidos?
-Sí, sí, miro mis partidos a veces.
-¿Y qué te pasa?
-Sabés que algunas veces miro… y me reprocho cosas. Mirá… yo tendría que haber pateado un penal que erró Marangoni en la cancha de Independiente, en la semifinal contra Argentinos Juniors de la Libertadores del ‘85. Si lo hacíamos, éramos finalistas… el año que después se coronó Argentinos, que fue a Japón y perdió con la Juventus. Yo tendría que haber agarrado la pelota y haber pateado ese penal. Tendría que haberle dicho “dejámelo”. Podría haber sido una Libertadores más, y hoy la Copa fíjate lo que significa, podrían ser ocho… Porque creo que hubiésemos tenido muchas posibilidades de ganarle al América de Cali en la final.
-¿Quién fue el mejor futbolista que jugó con vos, el mejor que viste jugar y el mejor de la actualidad?
-Mi mejor compañero fue Bertoni, Bertoni, porque con él jugué años, y con Diego jugué muy poco. El mejor que vi sí fue Diego, y el mejor de hoy es Messi.
-¿Y el más ‘bochinesco’, el más parecido a vos?
-Y… algo Riquelme, por los pases que ponía. Pero él era distinto, le pegaba más fuerte a la pelota, le pegaba de afuera del área, cubría más la pelota con el cuerpo. Yo encaraba más, hacia más goles de gambetas o paredes, como el que le hice a Juventus, a Talleres en Córdoba, uno a Peñarol… Después hice hacer muchos, yo metía dos o tres gambetas y habilitaba a un compañero.
-Asistencias…
-Y habré hecho 500… o más.
Bochini rememora, compara, evoca… pero no vive del pasado. Atento a las nuevas vías de comunicación, también es un streamer que establece un puente con otras generaciones. Esas audiencias que no lo vieron… “Tengo un programa de streaming que se llama ‘Gambeteando una bocha’, por donde ya pasaron grandes invitados, como el Chaqueño Palavecino, Cucho de los Auténticos Decadentes, los chicos de la T&M, Las Pastillas del Abuelo, Antonio Ríos, L-Gante, Emanero, Coppola, Ruggeri, Bertoni, el Beto Alonso… Después, también hicimos un programa especial de fin de año con referentes históricos de Independiente… Para el Mundial hicimos especiales siguiendo a la selección por todos lados, hay algunos shorts que tienen más de un millón de reproducciones, y pasaron Tapia, Giusti, Batista, Ruggeri, el Pibe Valderrama, y al que invitamos y nos dijo que sí y después nunca más respondió fue el Kun Agüero. Nunca esperé eso de él. Porque lo dirigí en inferiores, él siempre destacó que a sus 15/16 años yo ya decía que iba a triunfar en Primera… Él estaba trabajando en el Mundial para un programa suyo y para ESPN, y me dijo que iba a venir, lo llamamos, lo llamamos, y ni bola. Hubiese preferido que me dijera que tenía otros compromisos y listo. Ya está. Me gusta el mundo del streaming, me vincula con otras generaciones y lo vamos a seguir haciendo”, avisa.

-¿Qué creés que los jóvenes saben de vos?
-Piensan que soy alguien que ganó un montón de campeonatos, que gambeteaba, que metía pases de gol… Quizás creen que no corría tanto y nada que ver, tenía que correr un montón, porque agarraba la pelota en el área de Independiente y desde ahí debía llegar hasta la otra área, y no me quedaba parado si la perdíamos, volvía con el ataque de ellos… y arrancaba de nuevo. ¿Y sabés cuántas veces hacía eso? Capaz que 10, 15 o 20 veces… Ponele por 60 metros cada una de esas veces… Había que correr, ¿eh?
-¿Cuánto costaría Bochini en el mercado actual?
-Qué se yo… Tendríamos que partir de la base de que hoy vemos a jugadores con menos condiciones que las mías y a ellos los pagan cualquier plata… Veo eso y me digo que yo hoy valdría un poco más, jaja. Fijate a Diego, lo pagaron 6 o 10 millones y hoy pagan 10 millones casi por un chico de cualquier club. Cambió el mercado, claro, se multiplicó todo por diez: un jugador de un millón hoy vale 10, y el 10, cuesta 100.
-El enganche prácticamente se perdió, ¿de qué jugarías hoy?
-Hoy… hoy yo jugaría de lo que juega Thiago Almada en la selección. Ese era mi juego, gambetear para adelante, dar pases de gol y encarar de tres cuartos de cancha para adelante. Hubiese jugado con Messi al lado, que no sale nunca, como pude jugar con Diego, aunque poquito en la selección. Incluso en el Mundial ‘86 podríamos haber jugado mucho más.
-¿Te quedó esa espina?
-Sí, sí, pero un Mundial es muy corto, y por eliminación. En otro contexto hubiésemos jugado más. Bilardo armó un equipo que empezó bien, bien, bien y terminó campeón e invicto. Le iba bien en el torneo y no podía hacer cambios, había dos cambios solos en esa época, no cinco como ahora. Y además, al banco iban solo cinco suplentes, no todo el plantel. Yo en el único partido que fui al banco fue el de Bélgica, después Bilardo rotaba y a veces iba Tapia, otras Trobbiani, otras Borghi, porque éramos muchos volantes de ese mismo estilo. Menos mal que pude jugar al menos ese rato contra Bélgica.
-¿Es verdad o un mito que Maradona te dijo “Bienvenido Maestro, lo estábamos esperando…”, cuando entraste contra Bélgica en la semifinales del ’86?
-Es verdad, es verdad. Palabras más, palabras menos, fue “pase Maestro”, algo así… Lo más importante es que él fue el que lo contó… Y cuando agarraba la pelota, me buscaba. En esos minutos yo me tiré a la izquierda y tuvimos un par de toques. Jugué poquito, y además se paró el juego unos minutos porque se tiró el Negro Enrique, ganábamos 2-0 pero había que consumir minutos parece, y yo no quería que se pare el partido para tratar de aprovechar y jugar un poquito más con Diego.
-Fuiste el ídolo de Maradona en su infancia. El ídolo del ídolo…
-Es… ¿cómo definirlo? Orgullo, satisfacción… Con lo que fue Maradona en el mundo, que él dijera eso… Me puso en un lugar muy especial, porque todos los que no me vieron, ni conocieron, dicen “si Maradona opinaba eso, éste debe haber jugado bien”. En la Argentina, y en Sudamérica por las Copas Libertadores, me conocieron, pero en Europa no. Sí, le hice aquel gol a Juventus, hice una muy buena gira en el ‘84 con la selección por Alemania, otra muy buena antes del Mundial ‘78 por Rusia y Polonia… jugué contra europeos, pero en esa época donde realmente te podían ver era en un Mundial. Que él dijera que fui su ídolo, puso mi nombre en gente que jamás me vio.
-Jugaste entre 1972 y 1991 en Independiente, hasta tu retiro. ¿Alguna vez estuviste cerca de pasar a otro club?
-Nunca. Sí tuve propuestas, pero nunca evalué seriamente a ninguna.
-Y si hubieses jugado en otro equipo, elegí uno, cualquiera, de toda la historia… ¿Cuál y por qué?
-Bueno… en el Barcelona de Guardiola, en Brasil del ’70, equipos ofensivos, protagónicos, al toque, profundos… El Milan de Sacchi, el San Pablo de Telé Santana, el Santos de Pelé… Pero yo jugué en equipos de Independiente que fueron muy muy buenos. A mí me encantó el de Goyén, Clausen, Villaverde, Trossero, Enrique, Giusti, Marangoni, Burruchaga, yo, Percudani y Barberón… Ese estuvo muy cerca del Barcelona de Guardiola. Campeón local, de América y del Mundo en 1984, jugaba muy bien al fútbol y ganaba en todos lados. Y anteriormente también, con Balbuena, Saggioratto y Bertoni, entre otros. Grandes equipos que le podían jugar a cualquier equipo del mundo.
-¿Y te hubiese gustado ser dirigido por…?
-No, no, a mí me dirigieron los mejores. Me dirigió Menotti, que era lo mismo que Guardiola. Me dirigieron Bilardo, el Pato Pastoriza, Nito Veiga y Pipo Ferreiro, que si bien no fue el que me hizo debutar en Primera, porque ese fue Pedro Dellacha, Pipo es el que me fue llevando y sugirió que empezara a entrenar a los 16/17 años con la Primera de Independiente.
Acompañado hace años por su señora, Silvana Tarantino, el ‘Bocha’ tiene dos hijos de una pareja anterior, Simón, de 28, y Manuel, que próximamente va a cumplir 26. Se probaron con ese apellido en Independiente, y finalmente la vida tuvo otros planes. Hoy estudian y trabajan. Como Bochini, que se mantuvo activo de diferentes maneras y soportó algunas burlas, un cruel tufillo de menosprecio. “… Escuché a gente decir que ‘el Bocha va a animar cumpleaños’, y no, no, yo voy a hacer presencias porque la gente me elige para que los acompañe en momentos muy significativos de su vida. Yo no voy a animar un cumpleaños, no soy un locutor, jaja… Voy a fiestas, como tantos otros del mundo del fútbol, como Ortega, por ejemplo, y como cantantes, artistas y modelos. También hago clínicas de fútbol, peñas, participo de eventos corporativos, cenas empresariales, me han convocado marcas como Zanella, Gilera, Mercedes Benz… Mi representante, Maxi, hace más de 10 años me maneja los eventos y asegura que todo sea serio. Si alguien quiere que esté en una fiesta privada, en un cumpleaños o en un aniversario, no me parece mal, insisto, lo hacen muchas celebridades, y en esos lugares la gente me retribuye mucho cariño. Son momentos que la gente no se los olvida nunca más”.
-Entre fiestas y eventos te deben preguntar muchas veces por el ayer y el hoy. ¿Son muy diferentes los futbolistas actuales a ustedes en los ’70 y ’80?
-Yo ni quería caerme al piso porque lo único que me importaba era jugar. Hoy están dos minutos tirados en la cancha, parece que no quisieran jugar. Antes, el tiempo neto era mucho más y los saques laterales los hacíamos enseguida, ahora es toda una ceremonia, van despacito a hacerlos.
-¿VAR sí o VAR no?
-VAR sí, a mí me gusta. Antes cobraban posición adelantada estando hasta dos metros habilitado… Ahora, si la pifian, es por un poquito así, chiquito. Antes pasaba cualquier cosa.
-¿Y cómo observás este momento del arbitraje?
-No creo que haya una animosidad, una campaña… Mirá, si un equipo juega bien no hay árbitro ni árbitro. Si vos tenés un gran equipo no importan los árbitros. Con Independiente ganamos aquel partido en Córdoba con tres jugadores menos… ¿te acordás? Cuando vos tenemos un buen equipo, podés superar todo.
-¿Qué posición tenés frente a las SAD?
-No puede venir nadie a hacerse dueño de un club. No. Independiente se hizo grande y ganó todo de la mano de sus socios, no necesitó de nada ni de nadie. Hoy sí necesita de un sponsor porque tiene una deuda muy grande, y para ponerlo al día necesitás una inyección de dinero. Pero nadie va a venir a sacarle nada al club. Es un sponsor a cambio de publicidad, punto. Es algo que solo Gastón Gaudio puede conseguir, y solo viene al club si es con Gaudio. No hay un compromiso, no hay que darle diez jugadores de las inferiores ni hay que devolverle la plata. No, es un sponsor por publicidad.
-Ya empezás a responder en clave política… ¿Por qué elegiste involucrarte de cara a las elecciones de Independiente y con la lista de Gastón Gaudio?
-Siempre quise volver al club, en algún cargo importante, pero nunca ningún dirigente me lo había propuesto, en cambio Gastón Gaudio lo hizo. Lo conozco hace años, si hasta tengo una de sus raquetas con las que ganó Roland Garros en 2004, y se cuánto quiere a Independiente. Me ofreció ser asesor futbolístico si tiene la suerte de ser votado por los socios.
-¿Cuál es tu diagnóstico de Independiente?
-Uno vivió momentos gloriosos, jugué casi 20 años en Primera, y con respecto a esas épocas hoy es todo muy distinto. Independiente no está bien futbolísticamente ni económicamente, por eso los socios en las elecciones del 13 de diciembre tendrán la oportunidad de cambiar todo para volver a ser el Independiente de nuestra época.

-Se presume que serán elecciones cerradas, todos los candidatos son fuertes.
-Sí, hay mucha gente nueva. Desde otras agrupaciones también me habían hablado, pero yo acepté la propuesta de Gaudio porque creo que es la que puede sacar al club adelante. Si se concreta la posibilidad, voy a hacer todo lo que hice como jugador, ahora como asesor futbolístico, porque siento que tengo las condiciones y conozco lo que quiere el hincha de Independiente. Yo he cambiado muchísimo en los últimos años, estoy acompañado por mi amigo, Maximiliano, que es mi representante, que cuida mis intereses con profesionalidad, adaptándonos a los tiempos que van cambiando. Porque ahora hay un marco muy diferente en el plano económico. Gaudio ya lo dijo: él va a traer el sponsor más grande de la historia de Independiente y eso es fundamental para poder sanear al club, dejarlo con cero deudas y entonces sí poder armar un equipo competitivo. Gastón va a venir al club sin necesidades, no como otros dirigentes que pasaron por el club por conveniencia de ellos. Para ellos acomodarse económicamente. Gaudio no lo necesita y por eso yo acepté, tengo total confianza en él y en la gente que lo acompaña.
-De alguna manera te vas a enfrentar con tu “compadre” Bertoni en las elecciones.
-No, no, no, enfrentar para nada. El decidió que iba con una agrupación, y ahí yo no conozco a nadie. Él dijo hace unos días en una entrevista que yo no le dije nada para acompañarlo y… es al revés, me tendría que haber dicho ‘che, ¿querés venir conmigo?’. Le hubiese dicho que me dio una posibilidad Gaudio, y viendo cómo está el club, creo que Gastón tiene la mejor propuesta. Me siento finalmente valorado, siento que van a dar el lugar que yo siempre quise tener. Creo que desde otro lugar puedo volver a sentirme Bochini. Creo en Gaudio, él me va a escuchar. Después, vos podés decir un nombre y si escapa al presupuesto del club será otro tema, claro.
-¿El club se fue olvidando de vos?
-Yo tengo desde hace años una remuneración mensual por parte del club a manera de reconocimiento por mi trayectoria, eso quiero aclararlo. Pero por este cargo que me ofreció Gaudio, si los socios nos acompañan, no voy a cobrar nada más, yo ya recibo esa remuneración así gane Gaudio, Nakis o quien gane. Yo no voy a cobrar un peso más por esta función, no hay un plus, un extra. Nada. Lo quiero hacer por Independiente, y por sentirme finalmente valorado y escuchado. Porque a veces he sugerido refuerzos, he dado características, he propuesto seguir a tal o cual -y ojo que fueron nombres que el tiempo me dio la razón-, pero nunca me escucharon. Ni uno, ni otro. Ni de esta comisión, ni de la anterior, ni de la anterior, ni de la anterior. Yo sé que hay gente que dice “y por algo al Bocha nadie lo llamó”. No me llamaron porque los tipos querían hacer sus cosas, y Gastón no. ¿Y por qué no te llaman a veces? Porque traen a sus jugadores y cosas así, y porque te quieren usar políticamente sin un rol específico.
-Si te preguntan, ¿cuál será tu perfil de entrenador ideal?
-Alguien de Independiente que busque siempre ser protagonista. Pero si no se puede dar, tampoco tiene que ser excluyente que haya tenido un pasado en el club. Independiente tiene que ir a jugar a todas las canchas de igual a igual, nada de ir a rascar un puntito. Y hay que armar un equipo para eso. Independiente no puede ir a ningún lado como un cuadro chico.
-Suena Gabriel Milito como el nombre de consenso dentro del mundo Independiente.
-Sí, pero ahora Milito está trabajando en México. Y no hay que manosear nombres, hay que ser respetuoso con los momentos y los compromisos de los demás.
-¿Una medida que quisieras poner en marcha en el club?
-Me gustaría darle más lugar en las inferiores a la gente identificada con el club, por ejemplo. Hoy no hay casi nadie. Están Matheu y Tuzzio en la tercera, pero el director general de las inferiores no es del club y en cuarta, quinta, sexta, séptima, octava y novena no hay un técnico de Independiente. Tampoco hay gente de Independiente haciendo scouting. Están para participar de las peñas Pavoni, Pancho Sá, el Japonés Pérez y Santoro, que quizás esté algo relacionado con los arqueros. Nada más. Van al predio, están, pero no tiene voz ni voto. Queremos gente nueva, muchachos jóvenes, de la generación de Matheu y Tuzzio por ejemplo. Otro empuje.
-¿Apoyás a los exfutbolistas que se vuelcan a la gestión, como Riquelme, Milito, Belloso, Verón…?
-Sí, sí, ¿por qué no? Si a veces al club lo dirige cada uno, tipos que vienen de otros rubros, que no saben de fútbol…. ¿Y él sí puede ser presidente? Eso sí, es imprescindible que estén bien asesorados y que se capaciten, no alcanza con el nombre o la carrera que hiciste. Tiene que haber áreas, departamentos, y los que armen el plantel deben saber de fútbol. Porque la gente te va a querer, te va a acompañar o te va a echar por el fútbol. Mirá lo que le pasa a Milito, que Racing está mal y la gente está molesta. El hincha, los socios, pagan el abono y la cuota por el fútbol, quieren ver buenas campañas. Y si ganás con el fútbol, tenés plata para inversiones, para infraestructura y para otras disciplinas.
-El mercado, el monto de las transferencias y los calendarios cambiaron toda la dinámica, pero adentro de la cancha, ¿el fútbol de ahora o el de antes?
-Como juego, en sí, me gusta más el de antes. De la actualidad, valoro cuestiones que me hubiesen encantado como los campos de juegos, la preparación, la atención médica, la alimentación, los deportólogos, los fisio… Pero cancha por cancha, me quedo con lo que pasaba en aquellas canchas. En nuestra época todos los mejores jugadores estaban acá, no se iban, y ahora los mejores están afuera. La selección se formaba con los jugadores de acá, incluso los campeones del mundo del ‘78 y ‘86, en su mayoría, estaban acá. Hoy, la selección está afuera.
-Selección dijiste, y justo ahora nacerá otra. ¿Está bien que siga Scaloni?
-Me gusta que siga, claro. No había dirigido nunca, y todos podíamos tener muchas dudas con él, pero en una selección hay más tiempos que en un equipo y poco a poco, con muchos amistosos, fue creciendo hasta la Copa América de 2019, que no la ganó, pero demostró que ya había algo. Me encanta la humildad que tiene, su virtud para saber rodearse de gente de bajo perfil y con mucha pertenencia de selección. Y ha sabido elegir jugadores con altura para estar en la selección. Argentina, hoy, tiene jugadores con la misma jerarquía que Francia o España, Inglaterra quizás también, y claramente está por delante de Brasil, que ya no es el de antes, Alemania, e Italia ni hablar, que ni va a los mundiales.
-¿Cómo habrá que refundar a la selección sin Messi?
-Habrá que asumir el desafío en conjunto, será el equipo el que intente compensar la falta de Messi. Será necesario que los números 10 sean de primer nivel, y entonces seguiremos peleando los títulos. Maradona y Messi fueron quienes fueron porque te daban ese salto distinto, pero ellos fueron ellos, es injusto pedírselo a otros. Pero es cierto que también se ganó el título mundial sin ellos, en el ‘78, con un gran Kempes muy bien acompañado, quiere decir que si ya se consiguió, se podría repetir. Y hubo otras selecciones muy buenas, muy buenas, que no pudieron ganar, pero fueron muy buenas, como la de 2006 de Pekerman, como Riquelme, Saviola, Tevez, Aimar, Cambiasso, Mascherano, Ayala. De las que no ganaron, esa para mí fue la mejor.
-¿Messi se merece el Balón de Oro?
-Hay que ver cuáles son los criterios… Si es por el Mundial, se lo tenés que dar a Messi. Después, si la mirada es más amplia, él juega en una liga que no es de primer orden… Y ahí está Yamal, que salió campeón del mundo, del Europeo y de la Liga de España, aunque en el Mundial no fue tan destacado. Si es por el Mundial, Messi; ahora, si vas juntado otras cosas, puede haber otros también.
-Decías que se necesitarán números 10 de primer nivel… ¿Quién va a llevar esa camiseta ahora, quiénes te gustan?
-Thiago Almada me gusta, este chico Paz juega muy bien también. Mastantuono creo que todavía tiene que demostrar más, pero no nos olvidemos que la selección todavía tiene una base con sus históricos, caso Enzo Fernández, Julián Alvarez, Mac Allister, Lautaro, Cuti Romero, Lisandro Martínez… No tengo dudas de que el equipo seguirá siendo competitivo. Y todavía tiene que aparecer alguno más en un tiempo, esos distintos que siempre salen en la Argentina. Ya sabemos que dos por tres alguno aparece.


