Messi, siempre Messi. El capitán de Inter Miami desatascó el partido ante Atlanta United. Y lo sufrió uno de los técnicos que más lo dirigió: Gerardo “Tata” Martino. El DT rosarino vio como su coterráneo participó de la jugada del primer gol y anotó los otros dos. En el tanto inicial, colaboró con un pase ¡de cabeza! para Luis Suárez, quien asistió de manera formidable a Germán Berterame para el 1-0.
El 2-0 llegó en la segunda parte. Messi tomó la pelota tirado hacia la banda derecha y condujo sin marca. No le salió nadie, por lo que inventó una doble pared con Berterame. Con la defensa desparramada, el 10 se perfiló para su zurda y convirtió con caño al arquero Lucas Hoyos incluido.
El propio Suárez fue el autor intelectual del 3-0, con un pase tres dedos que rompió la jugada y dejó a Messi mano a mano con Junior Alonso. El 10 le mostró la pelota, amagó para un lado, fue para el otro y le ganó en velocidad al defensor paraguayo, que todavía lo está buscando. Con un toque sutil, batió a Hoyos y convirtió el 3-0. Hubo tiempo para un descuento de penal para Atlanta, obra de Fafa Picault.
Inter Miami luce mucho mejor en defensa desde que llegó el Kily González. Este sábado jugó con Micael y Casemiro como centrales titulares y prácticamente no sufrió en los más de 100 minutos que se jugaron en el mismo estadio en el que Argentina venció a Inglaterra en el último Mundial. Lo más probable es que Nashville, el súper líder, se quede con el Supporters Shield. Pero Inter demostró que igual dará pelea por la MLS Cup. Con Messi todo es posible.


