El presidente francés Emmanuel Macron denunció este jueves “la intención de grupos organizados de ultraizquierda de derribar la república, con una peligrosidad extrema, una violencia muy elevada y una planificación previa”. Las declaraciones se produjeron tras su encuentro con los servicios secretos franceses, a su regreso del Golfo Pérsico para conseguir diésel y bajar el costo de vida.
«Esto es lo que llevan a cabo estos individuos, con una peligrosidad extrema, una violencia muy grande y una planificación. Y, junto a ello, existen actos de delincuencia ante los cuales también debemos mostrar la máxima severidad, pero que no son de la misma naturaleza», subrayó.
La advertencia presidencial se produjo dos días antes de la marcha organizada por los Chalecos Amarillos para protestar contra la vida cara el sábado en todo el país.
Diálogo político, sindical y estudiantil
Tras enumerar las diversas medidas de seguridad implementadas por los prefectos (toques de queda, prohibición de reuniones) y las consecuencias judiciales -que incluyen «varios miles de detenciones policiales y, naturalmente, varios cientos de personas encarceladas»-, el presidente de la República abordó también las conversaciones políticas destinadas a intentar superar la crisis.
Pero las reuniones con los diferentes partidos políticos terminaron enuna decepción absoluta. Esta fue la resultante del diálogo político entre el primer ministro Sebastien Lecornu y los partidos franceses en pleno conflicto social, económico y con toque de queda. Una reunión “técnica” y no política, donde no se discutieron las causas sino las secuelas de la crisis que sumerge a Francia en la violencia y las marchas.
El mandatario tenía expectativas en el encuentro entre el gobierno y los partidos políticos, así como en otra reunión entre los alcaldes de París, Lyon y Marsella con el primer ministro Lecornu.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, encabezó una reunión con su consejo de seguridad este jueves en París. Foto: EFE «Y, el próximo lunes, tal como se anunció el domingo por la noche, el primer ministro y el gobierno se reunirán con organizaciones de estudiantes de secundaria y universitarios, docentes, sindicatos, organizaciones patronales, autoridades territoriales y parlamentarios», en un contexto en el que la crisis en los institutos de secundaria se viene gestando desde hace más de un mes.
Emmanuel Macron convocará un consejo de defensa el viernes a la mañana, tras su reunión este jueves con los servicios de inteligencia
«Tras la reunión de hoy, y con el fin de preparar bien las cosas, mañana se reunirá un consejo de defensa bajo mi autoridad y tomaremos decisiones adicionales», declaró.
Militares en la marcha del sábado
La policía y los militares de la operación antiterrorista Sentinelle participarán en el esquema de seguridad de la marcha de los Chalecos Amarillos el sábado. Pero el gobierno no descarta convocar a las fuerzas armadas si la violencia se desmadra y pone en peligro la seguridad general. La Legión Extranjera está preparada.
A partir de este sábado, miles de militares de la operación Sentinelle (de los 10.000 que se encuentran actualmente desplegados) se situarán por todo el territorio francés para proteger determinados edificios (aeropuertos, estaciones, lugares de culto), sin encargarse del mantenimiento del orden, tarea para la cual no están formados ni equipados.
«Solo pueden intervenir a petición del prefecto y no poseen facultades judiciales», precisa una fuente gubernamental.
«Los militares no tienen como cometido controlar o dispersar manifestaciones, ni intervenir en contacto con multitudes», escribió Lecornu en su carta al ministro de las fuerzas armadas y al ministro del interior.
En este caso, las fuerzas armadas se encargan de «proteger lugares sensibles, con el fin de liberar efectivos de la policía y la gendarmería para su misión prioritaria: el mantenimiento del orden». Esa será su misión el sábado.
Solo se autorizarán el sábado las manifestaciones organizadas a petición de los sindicatos. Estas deberán seguir recorridos que protejan «los comercios y los edificios públicos», indicó el jueves Emmanuel Macron, tras una reunión con los servicios de inteligencia.
Una imagen de la marcha del sábado pasado en París. foto: REUTERS En medio de esta crisis política, social y de seguridad, la candidata presidencial ultraderechista y quien lidera los sondeos, Marine Le Pen dijo que si cae el premier, otro primer ministro deberá ser reelegido. Descartó elecciones anticipadas.
Manifestaciones prohibidas
«La recomendación general es que no haya manifestaciones en los próximos días. En el caso de aquellas organizadas por sindicatos, los prefectos propondrán recorridos alternativos. Cuando no se trate de organizaciones sindicales, se prohibirán siempre que sea posible», anunció el jefe del Estado, quien convocará un consejo de defensa para el viernes por la mañana.
El primer ministro Sébastien Lecornu reunirá el lunes a «organizaciones de estudiantes de secundaria y universitarios, docentes, sindicatos, patronales, autoridades territoriales y parlamentarios, con el fin de dar continuidad al diálogo y al trabajo en torno a las peticiones y reivindicaciones legítimas».
La marcha del sábado partirá de la plaza de la Bastilla para finalizar en la plaza de la Nación. Prohibieron la llegada a la Ópera. Una nueva marcha está planificada para el 30 de octubre y la CGT ha declarado una huelga general indefinida desde el 5 de noviembre hasta conseguir sus reivindicaciones.
Máxima vigilancia en París
El Ayuntamiento de París instó el jueves a la población a mantener «la máxima vigilancia» este sábado, ante «los riesgos de nuevos actos violentos cometidos por alborotadores ajenos al movimiento social», tras los graves destrozos y saqueos ocurridos el pasado fin de semana.
«El Ayuntamiento adopta desde este jueves diversas medidas preventivas en el espacio público, refuerza el despliegue de sus agentes para este fin de semana y pide a los vecinos y comerciantes que tomen algunas precauciones sencillas», señala el comunicado.
Recomienda «retirar» -guardándolos en el interior- tachos de basura, bicicletas, elementos de terrazas y mobiliario exterior «a partir del mediodía del sábado».
Tránsito bloqueado
Por orden de la Prefectura de Policía, la RATP ha bloqueado el acceso a varias estaciones de la red del metro y ferrocarril, las cuales permanecen cerradas desde las 10 de la mañana. Estos cierres podrían prolongarse durante gran parte de la jornada.
Se espera un día complicado para los usuarios del transporte público en París. La Prefectura de Policía ha prohibido las concentraciones y manifestaciones en ciertos barrios de la capital entre las 8 de la mañana y las 8 de la noche.
En consecuencia, una decena de estaciones de metro permanecen cerradas desde las 10 de la mañana de este jueves 22 de octubre, según ha informado la RATP.


