Paraguay atraviesa un terremoto institucional por la crisis que unió la caída de Ueno Bank con la renuncia, tres días después, de Santiago Peña. El Congreso no aceptó la dimisión el jueves, y el Senado comenzó este viernes la sesión extraordinaria convocada para el juicio político al presidente para sacarle los fueros parlamentarios luego de rechazar un pedido presidencial de 72 horas de prórroga.
Con una contundente mayoría de 39 votos en contra, la Cámara de Senadores rechazó formalmente la solicitud de prórroga de 72 horas presentada por Peña, temprano por la mañana. Con esta decisión del pleno de la cámara, el cronograma legislativo queda ratificado y el juicio político continúa. El presidente fue intimado a concurrir.
Peña sorprendió a horas del inicio de la sesión con un escrito en el que pedía una prórroga de 72 horas para presentarse.
«Claramente, al tratarse de un proceso en el cual puede surgir una sanción, aplican las garantías del debido del proceso, entre ellos, contar con el tiempo suficiente para elegir un abogado de confianza y ejercer el derecho a la defensa (…) sobre esta base, solicito se me conceda una prórroga de 72 horas para ejercer mi defensa», decía el comunicado de Peña remitido al presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez.
El pedido de prórroga presentado por Peña ante el Congreso.El desarme del corralito
En las últimas horas, en paralelo, el Banco Central paraguayo anunció que comenzó el desarme del «corralito» que congeló los fondos de casi 2 millones de paraguayos. La devolución de la plata será por etapas en los próximos días. La sede central de Ueno Bank fue el epicentro de las manifestaciones hasta entrada las primeras horas del viernes en Asunción.
Hubo incluso destrozos en el edificio de la entidad y choques entre algunos de los integrantes de la protesta y la policía. «Estoy esperando todavía, me quedaron 2,4 millones de guaraníes adentro (unos 390 dólares)», dice Juan José, que trabaja en el único puesto de panchos que pasada la medianoche resiste abierto en el microcentro, justo enfrente de Ueno Bank.
No hay nadie que no esté directamente afectado por la caída de Ueno Bank o que conozcan a alguien con su dinero retenido. Es un fenómeno masivo y generalizado: impactó en la disponibilidad de dinero, en los medios de pago y hasta en una aplicación popular de viajes que tuvo que cerrar.
Manifestantes frente a Ueno Bank, en Asunción.Foto: Marcelo Carroll
«Cobré mi sueldo el lunes y desde ese momento no puedo usarlo, todavía no me devolvieron nada», cuenta Viviana, de 34 años, a metros del único cordón policial que separa a los manifestantes de la puerta de Ueno Bank, sobre la calle Palma frente a las cuatro plazas históricas de la capital paraguaya.
Muchos jóvenes entre los afectados
El perfil de los damnificados parece tener algunas características pronunciadas: muchos jóvenes, con sus primeras experiencias en el mercado financiero por no haber formado parte en el pasado del sistema bancario y también de empleados públicos. Las facilidades regulatorias que tuvo Ueno Bank hizo que muchos trabajadores estatales cobren también en esa entidad, entre ellos los propios policías.
José Maciel, el administrador del fondo de garantía conformado por el Banco Central para cubrir el dinero congelado de los ahorristas, dijo a última hora del jueves, que en una primera etapa se devolverá los depósitos a usuarios de Ueno Bank que no tengan deudas, que ya tengan cuenta en otros bancos y cuyas tenencias no superen los 10 millones de guaraníes, unos 1.600 dólares, dijo a ABC.
El proceso no será inmediato. Habrá 5 días hábiles para la restitución total del dinero retenido. La plata para esa cobertura lo aportan el resto de los bancos que trimestralmente alimentan ese fondo de garantía. Por lo pronto, la queja más generalizada entre los usuarios era que tenían que esperar durante horas en filas virtuales en la plataforma que creó el Banco Central para saber si iban a poder contar o no con sus ahorros.
Destrozos e incidentes en la sede de Ueno Bank, en el centro de Asunción. Foto: Marcelo Carroll Los millones de paraguayos con plata congelada tuvieron que acudir a otras soluciones para atravesar la primera semana del mes sin dinero, principalmente, endeudándose o pidiendo plata prestada a sus conocidos.
Mientras tanto, el presidente saliente Peña afronta este viernes el juicio político que le inició la Cámara de Diputados. El Senado, cuando debatía la misma iniciativa, se quedó sin quórum por la salida de legisladores del oficialista Partido Colorado. La resolución final fue emplazar a Peña para este viernes por la mañana para que se defienda.
La diferencia central entre la aceptación de la renuncia por parte del Congreso y la continuidad del juicio político es la posibilidad de que Peña conserve fueros parlamentarios. La Constitución paraguaya determina que los presidentes salientes permanezcan como senadores vitalicios, sin dieta, pero con fueros.
Santiago Peña presentó su renuncia este jueves. (AP Photo/Laura Fioravanti)Si su salida fuese a través de destitución -como en el caso de Fernando Lugo en 2012-, esa protección parlamentaria no existiría. El Gobierno paraguayo tuvo que salir a aclarar que Peña no había escapado a la Argentina, algo que había sido denunciado por senadores de la oposición.
La crisis política e institucional tomó una enorme velocidad con el correr de los días, desde la madrugada del martes cuando el Banco Central paraguayo anunció la resolución de Ueno Bank hasta el mensaje de renuncia de Peña.
El tema fue especialmente sensible no solo por el «corralito» que congeló los ahorros de 1,9 millones de paraguayos, sino por los muy marcados vínculos entre Ueno Bank y el propio Peña. El presidente saliente fue accionista de la entidad hasta marzo de 2025. Y el banquero central que presentó su dimisión también esta semana fue CEO de esa entidad.


