Puntero en la Premier League y primero con puntaje ideal en la finalizada tabla general de la Champions League, Arsenal también se abre paso en la Copa de la Liga inglesa, conocida también como Carabao Cup. Sustentados en el 3-2 de la ida en Stamford Bridge, los Gunners aplicaron un estricto control defensivo en la revancha en el Emirates para castigar la desesperación final de Chelsea con un contraataque que el alemán Kai Havertz definió en el último de los seis minutos adicionados. El 1-0 desató la locura en el estadio del norte de Londres.
Arsenal, que también está en carrera en la FA Cup, espera rival, que surgirá del desquite de este miércoles entre Manchester City (2) y Newcastle (0), el defensor del título. Arsenal irá por un título copero local (el más importante es la FA Cup) que obtuvo dos veces, la última en 1993. Chelsea conquistó la Copa de la Liga en cinco ocasiones, con la conquista de 2015 como antecedente más reciente. Luego perdió tres finales.
En un partido muy luchado, a Chelsea le costó generar situaciones de gol. Enzo Fernández -capitán ante la ausencia de Reece James- lo intentó con tres remates de media distancia; uno lo despejó Kepa y los otros dos se le fueron por encima del travesaño.
Declan Rice, volante de Arsenal, describió la dureza del encuentro: “Cuando se enfrenta a un equipo como Chelsea la cosa se pone difícil. Es complicado jugar contra algunos de los mejores jugadores del mundo. Hay que reconocerle el mérito a Chelsea, para ser justos. Desde que llegó el entrenador (Liam Rosenior), han estado increíbles”. Las únicas dos derrotas que sufrió Rosenior fueron ante Arsenal; entre la Premier League y la Champions League sumó seis triunfos.
Lo más destacado de Arsenal 1 – Chelsea 0
El primer tiempo tuvo la intensidad típica del fútbol inglés, pero el desarrollo fue muy trabado, sin llegadas claras de ninguno de los dos. Chelsea superpobló la zona media al adelantar a Malo Gusto y Cucurella como carrileros, con Caicedo, Andrey Santos y Enzo Fernández cubriendo los sectores internos. Arsenal estuvo dispuesto a la lucha y sin asumir riesgos innecesarios por la ventaja conseguida en la ida.
Todo era muy táctico, sin margen para virtuosismos técnicos. Chelsea pudo defender dos córners de Arsenal, considerado el equipo que mejor trabaja y más goles consigue en jugadas con la pelota detenida a partir de las estrategias diseñadas por el francés Nicolas Jover, integrante del cuerpo técnico de Mikel Arteta, que también cuenta con Gabriel Heinze.
Apenas hubo situaciones de gol en la primera etapa. Arsenal solo consiguió sorprender con un pelotazo a Martinelli, bloqueado por Malo Gusto cuando ingresaba al área. Las mejores ocasiones pasaban por la recuperación alta para evitar el retroceso rival. Por esa vía, con una intercepción en campo local, Enzo Fernández encontró el espacio para sacar un remate de media distancia que desvió Kepa.
Arsenal intentó ser profundo con las aceleraciones de Madueke por la derecha. En búsqueda de variantes y más profundidad ofensiva, Rosenior mandó a la cancha para la última media hora a Palmer y Estevão, encargados de abastecer a João Pedro. Arteta respondió también con recambio ofensivo (Trossard por Madueke y Havertz por Gyökeres).
El partido no se destrababa, era un duelo consumido de la presión que imponían ambos equipos. “¡Están jugando al ajedrez!“, fue la síntesis del exfutbolista y entrenador Paul Merson, comentarista de la cadena Sky Sports. A los 29 minutos entró Alejandro Garnacho, autor de los dos goles en la ida. Enzo Fernández volvió a probar desde fuera del área con un remate que se fue por arriba del travesaño.
Desde el banco de Arsenal y las tribunas hubo bufidos de malestar cuando el árbitro adicionó seis minutos. Les pareció mucho. Arsenal apretó más las líneas contra su área y especuló con el adelantamiento masivo de Chelsea para sentenciarlo en un contraataque con superioridad numérica. Vivo en todas las competencias, Arsenal demuestra que es uno de los equipos en mejor forma de Europa.



