“Sudamérica tiene una historia muy linda con el tenis, todos los jugadores dicen que los fans sudamericanos son los mejores, así que ojalá respeten eso”. Quien lo expresó, en medio de los rumores y un circuito agitado que a partir de 2028 tendrá un nuevo Masters 1000 en Arabia Saudita que, de cierta manera, pondrá en jaque la tradicional gira ATP en Sudamérica, fue Juan Martín del Potro, uno de los tenistas más destacados que nació y se desarrolló en esta región, ganador de 22 títulos.
Durante su presencia en la ciudad de San Pablo, para participar de una exhibición con otros destacados extenistas, como Diego Schwartzman (8° en 2020), el estadounidense Andy Roddick (1° en 2003) y el brasileño Fernando Meligeni (25° en 1999), en la antesala del Challenger Latin America Open, el tandilense, número 3 del mundo en agosto de 2018 y ganador del US Open 2009, defendió los torneos sudamericanos. Aunque aclaró, en diálogo con la agencia AFP: “Sé lo que he visto en noticias, no sé en profundidad qué está sucediendo”.
Un día antes, en el mismo evento, Roddick había dicho: “En mi generación, cuando era juvenil, ibas a Sudamérica y veías a muchos de los mejores. Recuerdo la primera vez que vi a (Guillermo) Coria y (David) Nalbandian. Me impresionaron. Y por eso es importante preservar la historia no solo del tenis brasileño, sino de todo el tenis sudamericano”.
Sobre el jugador sudamericano que mayor expectativas genera en la actualidad y con miras al futuro inmediato, como el brasileño João Fonseca (19 años, actual 39°, ganador en 2025 de los ATP de Buenos Aires y Basilea), Del Potro describió: “Es muy joven. Tiene mucho potencial. Tiene muy buenos tiros y el tenis actual es de mucha potencia y, entonces, tiene esa ventaja”. Del Potro también dejó unas líneas sobre el porteño Francisco Cerúndolo, de 27 años, 19° del mundo y mejor raqueta sudamericana del ranking ATP: “Lleva muchos años en el circuito y se está arrimando cada vez más arriba”.
¿Hay jugadores sudamericanos con proyección para ganar un Grand Slam? Del Potro, figura de la obtención argentina en la Copa Davis 2016 y último jugador sudamericano en obtener un major, analizó: “No es fácil ganar un Grand Slam. Muy pocos pudimos en la era del Big 3 (Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic) más allá de ellos y ahora creo que van a ser muy pocos los que puedan con (Jannik) Sinner y (Carlos) Alcaraz. Han ganado los últimos nueve Grand Slams y se les ve arriba del resto. Ojalá un latino pueda. Ya pasaron muchos años. Hay buenos jugadores argentinos y está Fonseca, que necesita tiempo y madurez. Hasta que le gané a Federer por primera vez (en la final de Flushing Meadows 2009), perdí seis veces con él. Con Nadal y Djokovic, lo mismo. Es un proceso. Te tenés que enfrentar con ellos y perder una, dos, tres veces y poco a poco vas conociendo su juego y te animás”.
“Haciendo memoria, ¿qué significó aquella victoria en Flushing Meadows?“, le consultaron, a propósito del histórico triunfo por 3-6, 7-6 (7-5), 4-6, 7-6 (7-4) y 6-2, en 4h06m, a Del Potro. Y, el tenista argentino más trascendente de la historia después de Guillermo Vilas, respondió: ”Tuve la fortuna de conseguir un sueño de pequeño y ganarle a Federer en la final. Él venía de ganar el torneo cinco años consecutivos. Todo el mundo esperaba el sexto y llegué yo, con 20 años, a romper esa racha. Cambió mi carrera, mi vida”.
Sin Federer, Nadal y Djokovic, ¿Del Potro tendría algún trofeo de Grand Slam más en el bolsillo? El doble medallista olímpico (plata den Río 2016, bronce en Londres 2012) comentó: “Es difícil de decir, porque como yo estaban (Andy) Murray, (Stan) Wawrinka, Tomas Berdych y muchísimos otros que de a ratos decíamos: ‘Wow, qué loco jugar en esta época, nos tocaron los tres mejores de la historia’. A la vez también era muy bonito enfrentarlos, disputar grandes torneos y tratar de arrebatárselos. Era un desafío extra”.



