Argentina ganó, pero no convenció. Y en la salida del estadio, Emiliano Martínez fue la voz más contundente del plantel. El arquero campeón del mundo, que no pudo sumar otra valla invicta en el 2-1 en la Bombonera, no ocultó su disconformidad con el rendimiento del equipo, especialmente en el segundo tiempo, y dejó una serie de definiciones muy autocríticas que marcaron el tono de la noche.
“El primer tiempo bien, obviamente adaptarnos un poco, hacía mucho tiempo que no jugábamos juntos. El segundo tiempo muy flojo, nos faltó intensidad, nos faltó compromiso. Y cuando jugamos con la camiseta de la selección tenemos que hacerlo mucho mejor”, afirmó Martínez, en una primera evaluación sin matices en zona mixta al retirarse.
El campeón del mundo también se refirió al desarrollo del partido y al gol recibido sobre el final, por parte de Jordan Lefort, que selló el 2-1. “Me podían llegar una, dos máximo. Y la verdad es que nos llegaron más. Pero recibir en la última me duele un poco”, reconoció. Y agregó: “Había muchos chicos nuevos, hacía mucho que no jugábamos juntos, el rival no lo conocíamos mucho… Nos faltó actitud”.
En esa línea, vinculó el rendimiento con el contexto que atravesó el grupo en las últimas horas, tras la lesión de Joaquín Panichelli, que lo deja sin chances para el Mundial. “Ayer perdimos a Panichelli, que se rompió los cruzados, nos dolió muchísimo, y capaz que hoy jugamos con un poquito menos de intensidad. Pero cuando nos ponemos la camiseta de la selección tenemos que hacerlo mucho mejor”, señaló.
Más allá de las circunstancias, Martínez dejó en claro que el nivel no estuvo a la altura. “Queríamos competir un poco más. Estábamos hasta último momento viendo qué hacíamos, se encontró un rival a último momento. Pero vestir la camiseta de la selección es muy lindo y, para los que estamos, hay que hacerlo mejor”, sostuvo.
Consultado sobre la jerarquía de los rivales en la preparación, el arquero planteó una duda de cara al Mundial. “Obviamente, fuimos al Mundial pasado sin competencia tampoco, pero nos habíamos testeado con Italia en la Finalissima. Ahora creo que antes del Mundial no vemos si tenemos un nivel top 10 del mundo. Nos sirve para demostrar que nos falta un poco más de sangre”, analizó.
Ya retirándose del estadio, el tono no cambió. Martínez fue incluso más directo: “Bastante flojo, la verdad. Fue uno de los partidos que peor jugamos, aunque sea un amistoso. Faltó mucha intensidad, faltó juego, faltó velocidad”. Y completó: “Es algo que hay que analizar y cada vez que nos ponemos la camiseta de la selección hacerlo un poco mejor”.
En ese mismo análisis, remarcó que el equipo dejó crecer a un rival inferior. “Nos llegaron demasiado. Pero bueno, se ganó. Tampoco el rival era… no lo conocíamos mucho. Y ellos se jugaron la vida, pero hay que tener un poquito más de corazón”, afirmó.
El arquero, sin embargo, relativizó que se trate de una señal de alarma mayor, aunque insistió en los déficits. “No, no es un llamado de atención. Faltó intensidad, no faltó juego. Faltó un poco de solidez defensiva, más de convicción a la hora de defender”, explicó.
Por último, al ser consultado sobre las dudas externas respecto a lo lejos que pueda llegar el equipo en el Mundial, y una mención sobre España, respondió con experiencia. “El Mundial pasado fue igual, no jugamos partidos importantes y al final hicimos un gran Mundial. Eso va partido a partido y nosotros tenemos la experiencia de llegar lejos y ellos no”, expresó.
Y, ya en tono distendido al irse, dejó una última frase sobre no haber jugado la Finalissima precisamente ante España que, un poco en broma y un poco en serio, acaso con cierta dosis de ironía sobre el nivel de la selección, resumió la noche: “Menos mal, si jugábamos así perdíamos”.
La victoria de la Argentina ante una selección que está 115 en el ranking FIFA dejó más dudas que certezas en el final del partido. Dibu fue claro en su autocrítica al equipo albiceleste.



