Van 92 minutos, dos de los cinco agregados en la caldera en la que se convirtió Stamford Bridge. Chelsea, el poderoso, buscaba terminar de dar vuelta el 2 a 0 contra West Ham, el humilde, dentro del contexto de la 22a fecha de la Premier League, la mejor la mejor liga del planeta por varios cuerpos de ventaja.
El partido, en ese momento, está 2 a 2, porque el renovado Chelsea, ahora bajo la conducción de Liam Rosenior, juega más y mejor. Ya no están sobre el campo de juego Alejandro Garnacho, en el club frío y gigante, ni Taty Castellanos, en la entidad pequeña y fogosa. Actuaciones grises, sin demasiada pimienta en ambos. La cancha hierve, más allá de los 8 grados de Londres. Nada de bochazos al área, centros sin destino. De pronto, la varita mágica.
Tac, tac, tac.
Moisés Caicedo, el cerebro de Ecuador, se cita con Joao Pedro, un brasileño que entra en el segundo tiempo y juega con el cuchillo entre los dientes. Levanta la cabeza y tira el centro atrás, como indican los antiguos manuales. Allí está Enzo Fernández, en modo Mundial: por lejos, es el mejor de la selección en la actualidad. Juega como para ser el próximo Balón de Oro. Cabeza, talento y corazón. Toca el balón (es un pase a la red) a contrapierna de Alphonse Areola, víctima de las destrezas de sus adversarios.
El arquero no sabía quién iba a definir, estaba repleta el área de camisetas azules.
Fue Enzo, el que hace goles en casi todas las fechas (34 partidos en todas las competencias de esta temporada, 10 goles, 4 asistencias), capitán y emblema, encargado de la pelota parada, de los penales y de lo que haya que hacer. Se saca la camiseta (muestra un león enorme en la espalda, parecido al que Sebastián Driussi mostró una vez en la Bombonera) y se arropa con los hinchas.
“Yeeeeeeeeees”, grita, sonriente, de cara a la gente, revoleando la camiseta. El argentino participó directamente en 6 goles en los primeros 7 partidos bajo el mando del técnico inglés, de 41 años. Y en ese lapso, los Blues ganaron 6 de los 7 encuentros disputados en todas las competiciones.
“Al final del partido, todo el estadio celebró a lo grande. Todo estuvo excepcional. Debo reconocer el mérito del equipo, sobre todo, de los suplentes que entraron. Enzo Fernández estuvo magnífico durante los 95 minutos”, sostuvo el entrenador. Los hinchas cantaron por el volante de la seleccion. “Ohhh, Enzo Fernández, ohhh, Enzo Fernández”, dentro de una relación afectiva que va tomando cada día mayor intensidad.
Y se impone Chelsea en otro de los partidos fascinantes de la Premier League, la liga en la que todo puede pasar, que hasta tiene una escena de boxeo, de casi todos contra todos, suerte de batalla campal con los ánimos caldeados en el cierre del espectáculo. El juez expulsa a Jean-Clair Todibo pero debió echar al menos a tres jugadores más. Entre ellos, el brasileño que entró y cambió la historia del partido, al igual que Marc Cucurella, autor del 2-2.
Ahora, sí, la crónica del día… Los Hammers se pusieron en ventaja con goles de Jarrod Bowen y el holandés Crysencio Summerville; descontó Joao Pedro y un rato más tarde, el español Marc Cucurella puso el 2 a 2. En el tiempo adicionado se presentó la obra de Enzo (un rato antes, West Ham chocó contra un poste) y luego se produjeron empujones y algunos cachetazos entre jugadores de ambos planteles, que terminó con una sola expulsión: la del francés Jean Clair Todibo, del elenco visitante.
Al norte de Londres, un rato antes, Arsenal goleó por 4 a 0 a Leeds (en el segundo tiempo ingresó el ex Rosario Central, Facundo Buonanotte) y se aleja cada vez más en el liderazgo, al sumar 53 unidades. Chelsea tiene 13 puntos menos.



