En una noche sofocante en Santiago del Estero, Estudiantes se impuso 1-0 ante Central Córdoba y se clasificó a las semifinales del Torneo Clausura. En medio de una semana de tensión y mensajes cruzados entre la dirigencia del club y la AFA, volvió a ganar por la mínima. Con un rendimiento creciente, especialmente en el segundo tiempo, el equipo de Eduardo Domínguez volvió a mostrar su oficio fuera de casa y espera rival: será Barracas Central o Gimnasia, que definen el otro cruce de cuartos.
El partido comenzó con poco ritmo, condicionado por los 36 grados de temperatura que hacían pesado cada traslado y requirió de dos parates para hidratarse. En ese contexto, las llegadas escasearon y el juego se recostó en el roce y la pelota parada. Central Córdoba generó peligro por las bandas y con envíos al área, mientras que Estudiantes apostó por la circulación en campo rival y la conexión entre Cristian Medina, Edwuin Cetré.
Justamente entre ellos llegó el gol que definió el partido: Medina rompió líneas por izquierda y tiró larga para Cetré, quien desbordó y tiró el centro bajo, al segundo palo, para que Tiago Palacios aparezca por el medio y convierta el 1-0 a los 19 minutos del segundo tiempo. El extremo zurdo de 24 años, marcó su primer tanto en el Clausura.
El local reaccionó de inmediato y estuvo muy cerca del empate con un bombazo lejano de Lucas Varaldo que pegó en el travesaño. Siguió insistiendo con cambios ofensivos y varios tiros desde afuera, pero se topó con una defensa sólida y con un Fernando Muslera siempre bien parado. Estudiantes aguantó, cerró los espacios y también encontró piernas frescas en el banco para sostener el cierre.
La polémica no estuvo ausente. A los 36 minutos del complemento, Facundo Rodríguez cayó en el área luego de una falta de Lucas Abascia, pero Yael Falcón Pérez dejó seguir. Los jugadores del Pincha protestaron sin éxito. Más allá de eso, el visitante supo manejar los tiempos del partido, bajarle el ritmo al rival y jugar con el reloj.
Ya con el pase asegurado, los protagonistas hablaron tras el pitazo final. Lucas Piovi, elegido figura del encuentro, reconoció: “El calor es para los dos, capaz ellos están más acostumbrados. Nosotros vinimos a hacer el partido que teníamos que hacer ante un rival muy fuerte. Tuvimos un año bastante irregular. Teníamos un propósito que era entrar entre los ocho y pelear hasta el final. La verdad, tuvimos suerte en entrar, pero nos mentalizamos partido a partido y hoy hicimos un gran partido para avanzar a la semifinal”. Consultado por el próximo cruce, con la posibilidad del clásico platense, agregó: “No pensamos en quién nos va a tocar. Vamos partido a partido. A esperar y ver quién nos toca”.
Del lado del Ferroviario, el arquero Alan Aguerre también dejó una frase fuerte: “Es muy destacado para nosotros, aunque nos traten de mostrar como el equipo malo de la película. Por todo, es lo que vende, lo que garpa en el fútbol argentino”. Esto en referencia a que habían sido beneficiados en el último encuentro, ante San Lorenzo, con una penal a favor y una roja en el final.
Por su parte, el técnico Eduardo Domínguez, en conferencia de prensa expresó: “El equipo habla donde tiene que hablar”. También reconoció que: “Todo lo que se habla afuera seguramente nos ha afectado”. En relación a una semana donde salió una inexplicable sanción a Estudiantes, por haber hecho el pasillo de espaldas, en forma de protesta contra el título a Rosario Central otorgado por AFA. Aunque, para la suerte del pincha, los jugadores deberán cumplir la sanción recién el año que viene, permitiendoles estar hoy.
Estudiantes sigue en carrera en un torneo que lo encontró entrando por la ventana, pero con la solidez que lo caracteriza cuando llegan los mano a mano. En semis, buscará dar un nuevo golpe, ante el equipo de Claudio Chiqui Tapia o su clásico rival de La Plata.


