Luego del último Mundial, la FIFA, a través de su presidente Gianni Infantino, anunció un proyecto que tenía como objetivo vender una participación de los ingresos para la Copa del Mundo de 2030 a inversores de capital privado. Sin embargo, el mes pasado, la entidad canceló esa intención comercial. ¿El motivo? Principalmente por el rechazo de varias confederaciones, sobre todo de la UEFA. Hoy, la FIFA volvió sobre el tema y acusó a la entidad europea de orquestar una “campaña de desinformación”.
Los abogados de la FIFA afirmaron -a través de un documento judicial- que la UEFA está acosando a Infantino, y le reclamaron a un juez de la Florida estadounidense que rechace la solicitud del organismo europeo de acceder a pruebas sobre un plan de inversión privada para el próximo Mundial. El escrito, de 21 páginas y presentado ante el tribunal del Distrito Sur de Florida a última hora de este lunes, sostuvo que la UEFA se equivoca al sugerir que Infantino buscó lucrar personalmente con el proyecto, que provocó un gran revuelo en julio pasado y fue abandonado en sólo cuestión de días.
La UEFA solicitó autorización para realizar diligencias de obtención de pruebas en tres tribunales, con el objetivo de ayudar a preparar una denuncia penal contra Infantino en Suiza por una supuesta mala gestión financiera. “La conducta de la UEFA demuestra que su (escrito judicial) se presentó de mala fe y con el propósito de acosar”, alegaron los abogados de la FIFA, según informaron las agencias AP y AFP.
Según la FIFA, los movimientos de la UEFA tienen como objetivo “influir” en el proceso de elección presidencial de la Federación Internacional de Fútbol, prevista para el 18 de marzo de 2027. Por el momento, el suizo-italiano Infantino, de 56 años, es el único candidato a la reelección, aunque su liderazgo está muy cuestionado desde las federaciones europeas.
Proyecto, millones y apoyo
La iniciativa de Infantino contemplaba colocar los ingresos del Mundial en una sociedad (FIFA Forward Enterprise o FFE) abierta a inversores privados. Luego, Infantino abrió la puerta a conversaciones para una mejor redistribución de los recursos del organismo, pero sin “prejuzgar el importe”, en una carta enviada a los presidentes de las seis confederaciones.
En el escrito presentado ante los tribunales, la FIFA denunció que la UEFA realizó “numerosas declaraciones falsas o engañosas” sobre Infantino y el órgano rector mundial, incluyendo que “Infantino buscó beneficiarse personalmente de la propuesta de la FFE”. La UEFA presentó una solicitud en Florida para obtener permiso para recabar pruebas con vistas a una posible denuncia penal.
A comienzos de este mes, la UEFA instó a la FIFA a poner a disposición de cada una de sus asociaciones miembro diez millones de dólares -un total de 2100 millones de dólares- “para inversiones en infraestructura y desarrollo del fútbol”. En la carta, Infantino afirma que apoyaría “el mayor nivel de financiación adicional que pueda entregarse de forma responsable”. Pero Infantino insistió en la carta en que la propuesta abandonada de vender los derechos comerciales de la Copa del Mundo estaba destinada a generar ese dinero adicional para el fútbol.
“La reciente propuesta comercial, ahora retirada, tenía como objetivo permitir a la FIFA invertir más en el fútbol”, escribió Infantino. Se estima que la FIFA dispone de 6000 millones de dólares en reservas de efectivo no utilizadas, y la UEFA sostuvo que Infantino no necesitaba intentar captar más capital, dado el dinero que su organización acumula. Claro que Infantino no está solo: Arabia Saudita, sede del Mundial de 2034, expresó su apoyo el mes pasado, y las confederaciones que rigen el fútbol en África (CAF) y Sudamérica (CONMEBOL) también le respaldan.


