Su cláusula de rescisión es una de las más altas del plantel de Boca. En 2023, Juan Román Riquelme lo catalogó como “el arquero del futuro”, y hace pocos días, Alberto Márcico lo comparó con otro símbolo del arco xeneize: Roberto Abbondanzieri. Sin embargo, a sus 23 años, Leandro Brey aún busca dar el salto definitivo bajo los tres palos del club, y este martes, en Chile, afrontará un nuevo examen de peso: será titular en el debut del equipo en la Copa Libertadores frente a la Universidad Católica, en lugar de Agustín Marchesin, quien continúa recuperándose de un desgarro, y a quien también reemplazó en su última presentación internacional, en la recordada definición por penales frente a Alianza Lima de 2025, que dejó al conjunto de Fernando Gago fuera de competencia en la primera instancia de repechaje.
En la práctica de este domingo en Ezeiza, Claudio Ubeda ensayó una formación que, de no surgir imprevistos, buscará arrancar el torneo con el pie derecho. Si bien Marchesin intentó acelerar su puesta a punto con la intención de estar disponible, el técnico terminó inclinándose por el exLos Andes, que viene de mantener el cero en la victoria frente a Talleres y disputará su tercer partido por copas, todos con carga específica para su carrera.
El primero fue en 2022, frente a Always Ready en la Bombonera: saltó a la cancha en el entretiempo en lugar de Agustín Rossi y tuvo su estreno absoluto con el buzo azul y oro, con escasa participación. El segundo fue ante Alianza Lima, al entrar de manera repentina por Marchesin, sin siquiera realizar la entrada en calor y con una definición por penales por delante: a pesar de su reconocida eficacia en ese rubro, no logró contener ninguna de las cinco ejecuciones. Desde aquel episodio, este será su cuarto partido como titular, una ocasión que puede significar mucho para su recorrido inmediato: el contrato de Marchesin vence a fin de año y Brey, que optó por quedarse en Boca en un año de múltiples frentes, intentará exponer sus condiciones con la mirada puesta en el mediano plazo.
Los números indican que, en 25 partidos como titular con Brey en el arco, Boca consiguió 14 victorias, siete empates y cuatro derrotas, con 18 goles recibidos. Aunque muchos en Boca lo proyectan como un arquero para sostener la titularidad durante años, hasta el momento no consiguió afianzarse de manera definitiva: en 2024, con Diego Martínez, encontró cierta estabilidad en el segundo semestre, tras su participación en los Juegos Olímpicos de París -fue suplente de Gerónimo Rulli- y luego de que Sergio Romero dejara de ser considerado tras la pelea con un plateísta, al final de un superclásico.
En ese lapso fue el héroe de Boca en la Copa Argentina ante Gimnasia La Plata, donde hizo historia al contener cuatro penales. Aun así, el club decidió incorporar un refuerzo para ese puesto y Brey volvió a perder terreno tras la llegada de Marchesin, quien se sumó al plantel de la mano de Gago, con quien ya había coincidido en la selección. De ese modo, el lomense casi no tuvo continuidad en la primera parte del calendario y analizó la posibilidad de irse a préstamo tanto a mitad de 2025 -lo buscaron desde México y Arabia- como a finales de ese año -sonó en varios equipos argentinos-, aunque decidió quedarse a pelear un lugar.
Cuatro veces campeón con la Reserva de Boca, Brey ya le tocó ocupar el puesto de Marchesin en septiembre de 2025, cuando el ex Lanús arrastraba una molestia muscular y solo se perdió un partido, favorecido por el parate posterior por la fecha FIFA. En un duelo caliente, frente a Rosario Central en Arroyito, el arquero fue de los puntos más altos del equipo, con cuatro muy buenas atajadas y mucha seguridad en el juego aéreo -uno de los puntos flacos de su competidor-, aunque un gol olímpico de Ángel Di María terminó condicionando su actuación. Con un monto de salida fijado en 20 millones de euros, Brey es el arquero mejor cotizado del plantel, pero aún no pudo convertir ese valor potencial en regularidad.
Aunque Marchesin apunta a recuperar su lugar antes de los clásicos ante Independiente -este sábado, como local- y River -el fin de semana siguiente, en el Monumental-, Brey tendrá una oportunidad concreta para empezar a afirmarse: en ocho meses, el hoy subcapitán de Boca finaliza su vínculo, a poco de cumplir 39 años, por lo que su continuidad no está definida. A su vez, Javier García, también de 39, que renovó con Boca en enero pero no ataja desde 2024, por lo que no pareciera representar una amenaza.
La misión para Brey no será sencilla: en su último partido, Universidad Católica goleó 6 a 1 a Palestino con tantos de los argentinos Justo Giani, Fernando Zampedri -dos cada uno-, Matías Palavecino, y el restante de Clemente Montes.
Brey será la única cara distinta en la formación de Boca, ya que el resto de los nombres se mantendrá respecto de la base que venía actuando, con la excepción de la última fecha. Se sostendrá la defensa titular, Leandro Paredes sumará sus primeros minutos en la Copa, el juvenil Tomás Aranda seguirá entre los once y en ataque se repetirá el doble nueve, con Miguel Merentiel y Adam Bareiro.
Para Brey y para Boca, será la chance de tomar impulso, con el desafío de devolver al club a los primeros planos del continente, reavivando una ilusión que lleva casi dos décadas sin poder hacerse realidad.




